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Los equipos con mejores estadísticas se quedaron con las manos vacías

Herlitzka de Las Vertientes, Sportivo Municipal e Independiente Dolores de General Cabrera dominaron la ronda clasificatoria luego de 22 fechas, pero en los playoffs se derrumbaron sus ilusiones

El largo y extenuante camino de la ronda clasificatoria permitía tener una medida de quiénes se erigían en grandes protagonistas de la temporada del Torneo de Primera B, aunque no era determinante, porque el formato les otorgaba a todos las mismas posibilidades de lograr el ascenso, sin importar los números de esas 22 fechas iniciales.

En la primera etapa, Herlitzka de Las Vertientes, Sportivo Municipal e Independiente Dolores de General Cabrera marcaron una clara diferencia, aunque nadie les garantizaba el ansiado pasaje a la categoría superior. Ocuparon los tres primeros casilleros de las posiciones generales pero luego se quedaron con las manos vacías.

“En los playoffs comienza el verdadero campeonato”. Esa es una frase acuñada en el básquetbol, acostumbrado desde hace varios años a este formato. Y también se traslada ahora al fútbol, aunque no tan adaptado a este tipo de definiciones.

A medida que transcurría el torneo y se acercaban las instancias decisivas, al ver que aquel que no ganó ningún partido tenía las mismas chances de ascender que quien marchaba invicto, los dirigentes de los clubes más encumbrados sentenciaban que “es la última vez que votamos un formato así”.

Si bien los reglamentos están para ser cumplidos, hay cierta lógica en este razonamiento, porque la ronda clasificatoria fue demasiado extensa, con 22 partidos, y los de mejor rendimiento no tenían ningún premio deportivo, salvo tener la posibilidad de definir como locales en playoffs.

No obstante, en un mano a mano de 180 minutos todo puede pasar. Y pasó. Herlitzka, el “uno” de la competencia, tuvo que verse las caras en semifinales con Independiente Dolores (número 3) que llegó a esa instancia como “perdedor afortunado” (otra de las bondades que ofreció el certamen).

Fue un castigo demasiado duro para un plantel de figuras que se mantuvo invicto durante la fase regular, con 15 triunfos y 7 empates, con un récord de 64 goles a favor (casi un promedio de 3 por partido). Además, había prolongado su imbatiblidad en las dos primeras series de playoffs, con dos éxitos y dos igualdades.

Algo similar le sucedió a Municipal, número 2 de la competencia, que escoltó a Herlitzka en la Zona Sur y fue el más ganador de la ronda clasificatoria, con 16 victorias, paseando la capacidad goleadora de Juan Alberto López, máximo artillero de la temporada, y la categoría de Diego Britos.

En octavos de final superó el cruce con Confraternidad de Sampacho, pero después fue eliminado por Centro Social. El Comunal había ganado 2-1 como visitante y en su cancha tuvo una mala tarde, perdió 4-2 y se despidió.

El otro “candidato” que pasó por todas las situaciones fue Independiente Dolores. Ganó con amplitud la Zona Norte con 13 triunfos, 3 empates y una sola derrota ante Talleres de Las Acequias, precisamente su verdugo en la serie por el segundo ascenso. En 22 partidos sólo recibió 7 goles, con lo que tuvo la valla menos vulnerada del certamen.

En playoffs ganó la primera llave ante Deportivo Río Cuarto y en cuartos de final cayó por penales con Everton de Coronel Moldes, aunque se vio beneficiado y entró a semis como “mejor perdedor”.



















En esa instancia sorprendió a Herlitzka y tuvo doble chance de lograr el pasaje a Primera A. Pero al igual que en la temporada anterior se quedó en la puerta, porque perdió la final para consagrar el campeón y el primer ascenso con Everton y luego cayó ante Talleres en el otro mano a mano para sellar el boleto a la categoría superior.

En un campeonato con muchos altibajos, el tridente de punta se quedó sin nada, y las alegrías fueron para Everton (cuarto en la tabla general) y Talleres de Las Acequias (13º), que tuvo que construir su campaña desde el Repechaje.