El pitazo final en el MetLife Stadium de New Jersey dejó un resultado que no fue el esperado: España se consagró campeona del mundo por 1 a 0. Sin embargo, la tristeza inicial se convirtió rápidamente en agradecimiento.
En distintos puntos del país y también en suelo estadounidense, miles de argentinos eligieron salir a la calle para agradecer al equipo conducido por Lionel Scaloni y despedir a Lionel Messi en lo que podría haber sido su último partido con la camiseta de la Selección.
En Córdoba, el epicentro fue la zona del Patio Olmos. La intersección de las avenidas Vélez Sarsfield y San Juan se llenó de camisetas celestes y blancas en una concentración masiva que combinó el dolor por la derrota con un reconocimiento eufórico al ciclo más exitoso de la historia del seleccionado nacional. Los cánticos se escucharon durante horas.
A miles de kilómetros de distancia, en las inmediaciones del estadio de New Jersey y en las calles de Nueva York, las comunidades de argentinos residentes y los hinchas que habían viajado especialmente para alentar al equipo protagonizaron escenas similares. El agradecimiento a los jugadores se repitió en ambos continentes con la misma intensidad.
En la provincia de Buenos Aires, vecinos y familias enteras también se reunieron en plazas y lugares simbólicos de distintas ciudades para demostrar que el subcampeonato no opaca lo construido durante este ciclo. La despedida a Messi tuvo un carácter especialmente emotivo en cada uno de esos puntos de encuentro.
La jornada del 20 de julio de 2026 quedará marcada como una muestra de que el vínculo entre los argentinos y su Selección excede cualquier resultado. Desde el Patio Olmos hasta las calles de Nueva Jersey, el mensaje fue el mismo: orgullo por una Selección que volvió a poner al país en lo más alto del fútbol mundial.

