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Los pibes de Atenas tuvieron una tarde perfecta y a un Rodeghiero intratable

En su predio se impusieron 12 a 0 a Estudiantes C. El nueve abrió el marcador a los 53 segundos y luego anotó otros cuatro, Thomas Gregottti marcó cuatro, Aaron Capello dos e Isaías Guzmán el restante

El partido entre Atenas A y Estudiantes B jugado en la ventosa tarde del sábado en Atenas tuvo un claro dominador que fue el Albo, que se terminó quedando con una cómoda victoria por 12 a 0.

Tomás Rodeghiero recibió una pelota larga, la dejó correr hasta que entró al área, acomodó el cuerpo y ante la salida del arquero la tocó con la cara externa del pie derecho al segundo palo; 53 segundos marcaba el cronómetro cuando la defensa de Estudiantes había descuidado al rubio delantero local y el partido ya tenía un rumbo impensado.

El encuentro fue así durante 12 minutos más, en los que la visita intentó asimilar el golpe y Atenas dominar el balón, pero a los 13 Isaías Guzmán desbordó por la derecha, metió el centro y allí volvió aparecer Rodeghiero, la paró de pecho y la tocó por arriba del arquero, la pelota dio en el travesaño, Rodrigo Gutiérrez la volvió a meter al área chica y Rodeghiero de cabeza culminó su segundo gol.

Ya Atenas gozaba de confianza y fue por más, a los 18 Tomás Gregotti desde el vértice del área anotó el tercero y un minuto más tarde el mismo jugador desbordó, esquivó al guardameta y tocó al medio de área chica, donde Rodeghiero una vez más recibió entre dos defensores y anotó el cuarto.

Todavía faltaba más de la tarde de goles del nueve y a los 25, en un calco del primer gol y con la misma categoría, anotó el quinto.

A los 34 y 35 Atenas tuvo dos penales, el primero lo ejecutó su arquero, Renzo Ortiz, y lo contuvo Erwin Zubillaga y el segundo lo convirtió Isaías Guzmán.

En la segunda etapa, otra vez apareció Tomy Rodeghiero antes de que el partido se acomodara, a los dos minutos recibió la habilitación, amagó antes de tocar la pelota frente a la salida del arquero y anotó el séptimo.

El octavo fue obra de Aaron Capello con un córner olímpico a los 11 y el noveno lo marcó Thomas Gregotti a los 18 cuando intentó sacar un centro para la entrada  del nueve y en el camino la pelota se desvíó en un defensor que intentaba cerrar y se metió en la valla.

De allí en más sólo faltó esperar que los locales, en una tarde en la que jugaron muy bien y todo les salía perfecto, terminaran de cerrar el resultado, y así a los 22´ Gregotti habilitó a Capello para el décimo, al minuto siguiente el goleador de la tarde se vistió de asistente para enviar un centro que Gregotti, de cabeza, mandó a la red y a los 29 otra vez Gregotti ganó una pelota en el área y sacó un remate que se desvió en un defensor para descolocar al guardameta y cerrar el 12 a 0, que no dejó lugar para demasiado análisis.

La tarde fresca y ventosa dejó un puñado de buenas muestras en el equipo local, sobre todo de Tomás Rodeghiero, que, además de los cinco goles, demostró temperamento y buen pie, pero también el trabajo de sus volantes en el traslado de la pelota siempre por abajo.

Por el lado de la visita, hay que destacar que, pese a la abultada derrota, sus jugadores mostraron entereza y dejaron todo en la cancha corriendo hasta la última pelota como si estuvieran cero a cero.



Darío Catena