La alegría por haber dado un paso más en la carrera por conseguir el segundo ascenso se fue transformando con el correr de las horas en ansiedad por saber que mañana Estudiantes se jugará otra parada brava en Villa Ramallo por el choque de ida de semifinales.
Pero antes de este duelo aún se sigue disfrutando el triunfo ante Crucero del Norte, el principal protagonista de esa clasificación, el arquero Adrián Peralta, reflexiona: “Fueron dos partidos muy complicados por distintas circunstancias. Allá por las temperaturas y acá una cancha muy complicada por el rocío y la lluvia”.
Más allá de la serie en la que tapó un penal decisivo, cuenta: “Salió un partido entretenido porque hubo situaciones para los dos y fuimos dignos rivales, cualquiera merecíamos pasar, obviamente que tuvimos la suerte en la serie de penales y la tranquilidad de saber que estamos dejando todo adentro de la cancha para llevar a Estudiantes a lo más alto”.
Pasaban los minutos y desde afuera se veía que llegaban los penales, desde adentro de la cancha la situación era similar: “Sin dudas que cuando va transcurriendo el partido y ves que no podés abrir el marcador empezás a pensar en los penales”, señala el “uno”, tras lo que agrega: “Tuvimos en el segundo tiempo cuatro o cinco situaciones muy claras que no pudimos concretar y ese tipo de partidos sabés que podés llegar a terminar cero a cero”.
También contó cómo se preparó para esa eventual definición: “No es que practicamos sino que vimos a los pateadores de ellos, justamente a los cuatro que patearon los había visto, no es determinante porque te pueden cambiar de palo pero siempre es importante tener algún registro para saber cómo se perfila y cómo patea”. En eso rescató el trabajo de Rubén Ferrari (entrenador de arqueros): “Nos pusimos en conjunto pero fue un video armado por él, porque a veces su trabajo no se resalta pero es importante como el de todo el cuerpo técnico”.
Su nombre fue coreado por el público antes de la serie de penales y admite que lo escuchó: “Sí, siempre soy un agradecido al hincha de Estudiantes por el cariño, me potencia, es una cancha en la que me siento muy cómodo y me ha traído grandes satisfacciones”.
Es inevitable la comparación con aquella serie en la que Mancinelli atajó tres penales ante Crucero en el 2009, “recuerdo ese partido, yo en ese momento estaba jugando en Córdoba, en ese histórico ascenso la mayoría eran jugadores del club y probablemente había más cercanía con los hinchas”, sostiene.
En cuanto al rival de mañana, Peralta añade: “A Defensores lo estuve siguiendo en estos partidos y creo que va a ser distinto y nosotros lo tenemos que tomar distinto a lo que fue ese encuentro (el primero del pentagonal), nos dio un cachetazo y después se nos hizo muy complicado”. Asimismo precisa: “Al partido hay que tomarlo como a todos, con la jerarquía y la concentración que hemos tenido”.
Sobre la semifinal, agrega: “Son series de 180 minutos y tenemos que ir a buscar un resultado positivo, es una cancha que se puede ir a ganar, intentar proponer y después cerrar la serie en Río Cuarto”.
Más allá de la serie en la que tapó un penal decisivo, cuenta: “Salió un partido entretenido porque hubo situaciones para los dos y fuimos dignos rivales, cualquiera merecíamos pasar, obviamente que tuvimos la suerte en la serie de penales y la tranquilidad de saber que estamos dejando todo adentro de la cancha para llevar a Estudiantes a lo más alto”.
Pasaban los minutos y desde afuera se veía que llegaban los penales, desde adentro de la cancha la situación era similar: “Sin dudas que cuando va transcurriendo el partido y ves que no podés abrir el marcador empezás a pensar en los penales”, señala el “uno”, tras lo que agrega: “Tuvimos en el segundo tiempo cuatro o cinco situaciones muy claras que no pudimos concretar y ese tipo de partidos sabés que podés llegar a terminar cero a cero”.
También contó cómo se preparó para esa eventual definición: “No es que practicamos sino que vimos a los pateadores de ellos, justamente a los cuatro que patearon los había visto, no es determinante porque te pueden cambiar de palo pero siempre es importante tener algún registro para saber cómo se perfila y cómo patea”. En eso rescató el trabajo de Rubén Ferrari (entrenador de arqueros): “Nos pusimos en conjunto pero fue un video armado por él, porque a veces su trabajo no se resalta pero es importante como el de todo el cuerpo técnico”.
Su nombre fue coreado por el público antes de la serie de penales y admite que lo escuchó: “Sí, siempre soy un agradecido al hincha de Estudiantes por el cariño, me potencia, es una cancha en la que me siento muy cómodo y me ha traído grandes satisfacciones”.
Es inevitable la comparación con aquella serie en la que Mancinelli atajó tres penales ante Crucero en el 2009, “recuerdo ese partido, yo en ese momento estaba jugando en Córdoba, en ese histórico ascenso la mayoría eran jugadores del club y probablemente había más cercanía con los hinchas”, sostiene.
En cuanto al rival de mañana, Peralta añade: “A Defensores lo estuve siguiendo en estos partidos y creo que va a ser distinto y nosotros lo tenemos que tomar distinto a lo que fue ese encuentro (el primero del pentagonal), nos dio un cachetazo y después se nos hizo muy complicado”. Asimismo precisa: “Al partido hay que tomarlo como a todos, con la jerarquía y la concentración que hemos tenido”.
Sobre la semifinal, agrega: “Son series de 180 minutos y tenemos que ir a buscar un resultado positivo, es una cancha que se puede ir a ganar, intentar proponer y después cerrar la serie en Río Cuarto”.

