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“Qatar 2022 va a ser un Mundial de ensueño, la gente lo va disfrutar mucho”

En exclusivo para Puntal desde la Ciudad de México, el histórico exentrenador, hoy asesor del país anfitrión, nos cuenta cómo se preparan para el campeonato del mundo que se realizará dentro de dos años y medio

“No me puedes robar nada, el tiempo no se roba”. Así contestó la pregunta Bora Milutinovic ante una frase hecha, que solemos hacer casi con incomodidad los periodistas: “Le robo dos minutos para entrevistarlo”; por supuesto que nunca son dos. Este personaje es emblemático en el mundo del fútbol por donde se lo mire: nacido en Yugoslavia y montado adonde la pelota lo lleve a vivir. Así ha vivido Bora, un apasionado no sólo por la redonda sino también por el ajedrez, el cual siempre aplicó en sus tácticas. Haber dirigido a cinco selecciones en cinco mundiales consecutivos es un récord del cual son dueños Milutinovic y el brasileño Carlos Alberto Parreira. Hoy Bora es asesor de la Federación Qatarí de futbol, de cara al Mundial 2022, y nos anticipa una competición de ensueño en Medio Oriente.

-Estoy colaborando con la gente de Qatar, preparando el Mundial 2022, esa es mi vida hoy. Cuando Qatar se postuló para el torneo nadie creía que iba a ganar y ganó. Con tantas cosas que ha hecho adelantándose en todo, seguro que va a ser un Mundial de ensueño. La gente que venga no va a tener muchos viajes, pueden ver dos partidos en un día, porque la cercanía de estadios ayuda, te puedes comunicar fácil, hay excelentes caminos, metros, trenes, hay de todo. Se puede ir a uno y otro lado, eso es maravilloso, los estadios son ultramodernos. En el último mundial de clubes ya quedó demostrada toda la belleza que otorgan, lo mismo los hoteles. Creo que va a ser un Mundial de ensueño.

-Sumado a que en noviembre el calor no es tan agobiante.

- En realidad no hay ningún problema por el calor en esa fecha, incluso en el mundial de clubes llovió. Yo pienso que va a ser más importante que los jugadores no van a tener tantos partidos encima, va ser media temporada y no al final, va a haber menos esfuerzo; en junio era después de las grandes competencias y por supuesto el desgaste mayor.

-Voy a sus inicios, ¿imaginaba cuando era pequeño en Yugoslavia tener la vida que tuvo?

-Yo soñaba pero no tanto, gracias a Dios he podido conocer el mundo. Si usted me llama de Córdoba (nombraba una montaña de nuestras sierras que no pudimos recordar) es justamente por eso. Estuve en Córdoba en 1987 de pretemporada con San Lorenzo, fue inolvidable, logramos una exitosa temporada, fui por ocho partidos. Si me dicen Córdoba inmediatamente recuerdo esa pretemporada.

-Fue su primera y única temporada en el fútbol argentino; ¿qué recuerda de ese San Lorenzo?

-Fue un tiempo maravilloso con la hinchada de San Lorenzo que ya tenía mi canto “Vení, vení, cantá conmigo que un amigo vas a encontrar, que de la mano del yugoslavo...” (lo cantó y todo, créame). Ni hablar de los jugadores que había, con gran personalidad, siempre recuerdo a Chilavert, Sivisky, Moner, Giunta, Perazzo, pero sobre todo la hinchada, que fue maravillosa. Jugamos ocho partidos, cuatro ganados y cuatro empatados, esa fue la mayor alegría.

-¿Qué significó haberse criado en la Yugolsavia de Josif Broz Tito (el gran mariscal ideólogo de una Yugoslavia unida)?

-Esos son tiempos pasados pero yo me siento siempre yugoslavo, yo era seguidor de Tito (N. del A.: en estos tiempos esa añoranza se conoce como Yugonostalgia). Jugaba en Partizán de Belgrado; fueron unos tiempos maravillosos que hemos vivido. Lástima que no se puedan repetir, Yugoslavia fue una potencia en muchos deportes, sobre todo el fútbol.

-Más allá de lo lamentable que vino después con la guerra, ¿usted se siente yugoslavo aún?

-Naturalmente, me gustaba Tito, iba a acciones que se organizaban en aquellos tiempos. Normalemente los tiempos cambian, pero yo recuerdo aquello con mucho cariño y mucha nostalgia.

-En estos momentos usted está en México; ¿qué ha significado el país en su vida?

-Aquí terminé mi carrera como futbolista y comencé mi carrera como entrenador, en Pumas (de Guadalajara). Fuimos campeones de México y dos veces de la Conccacaf, tengo recuerdos inolvidables. Después ni hablar de lo que fue la selección nacional; en el Mundial de México logramos un histórico resultado (derrota por penales ante Alemania en cuartos). Sentimentalmente significa mucho para mí, nacieron mis hijos, tengo mis nietos.

-¿Extraña el dirigir?

-Ojalá que pueda volver, nunca es tarde, se acerca este Mundial y para mí sería una alegría muy grande agarrar algún equipo. Estoy bien informado, sigo todo de cerca, es un mundo maravilloso y ojalá pueda volver.

-Dirigió la selección china en 2002; vemos un país potencia en todo menos en el fútbol, ¿qué le falta?

-Para mí fue una maravillosa experiencia. En ese año fuimos los segundos en clasificar al Mundial después de Argentina. Desde mi punto de vista no es correcto que yo diga qué les falta, deben encontrar la manera de jugar mundiales.

-Dirigió cinco mundiales, con cinco selecciones diferentes; ¿cuál fue el mejor recuerdo?

-En el 86, con México, el mejor recuerdo fue en el primer partido contra Bélgica, cuando se descompuso el sonido del Estadio Azteca y la gente cantó el himno a viva voz. Eran cien mil personas cantando todas juntas. Después, en 1990, con Costa Rica, llegué dos meses antes del inicio y nadie esperaba incluso que hiciéramos goles y pudimos clasificarnos ganándole a Escocia, partido que dirigió el argentino Loustau. De Estados Unidos 94 recuerdo muy bien el triunfo 2 a 1 frente a Colombia, que era candidata; ya en Francia 98, con Nigeria, lo mejor fue ganarle a España en el debut 3 a 2 con un golazo de Sunday Oliseh (a Zubizarreta). Y con China no clasificamos pero siempre me acuerdo que me dijeron que al primer partido lo vieron 500 millones de personas en el país.

-¿Para usted qué ha significado el valor futbolístico de Maradona?

-A Diego le tengo mucho respeto, cariño y admiración. En el 86 yo fui testigo de todo lo que hizo con un gran equipo que armó Bilardo. Esa selección de Argentina tuvo su despegue contra México, en septiembre del 84, en Monterrey, en un partido que empatamos 1 a 1, con goles de Ruggeri y Negrete. Ahí nació la famosa “ola”, el festejo de los hinchas tan característico.

-¿Qué me puede decir de Messi?

-Cuando hablamos de Messi aparece Maradona, son dos personajes diferentes, pero pienso en el orgullo de los argentinos de tener dos jugadores que hicieron historia en el futbol mundial, además de Diséefano, otro más de tu país.

-Por último, usted es un gran ajedrecista; ¿pudo aplicar algo en sus tácticas y con los equipos?

-Yo en broma digo que si no juegas al ajedrez no puedes ser entrenador de fútbol. Normalmente la estrategia que uno utiliza tiene algunas cosas del ajedrez, en torno de quién es uno y contra quién juega. 



Javier Albarracín

TEMAS: futbol
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