Un relevamiento del Centro de Almaceneros informó sobre una nueva caída interanual en abril en almacenes, carnicerías, pollerías y
verdulerías. Los costos y la falta de recuperación salarial agravan la crisis. La coyuntura económica continúa impactando con fuerza en los comercios alimenticios de cercanía, dijo Almaceneros.
Según un relevamiento realizado, las ventas en rubros como almacenes, carnicerías, pollerías y verdulerías registraron una caída del 8,5% interanual durante abril. El informe confirma una tendencia descendente del consumo que, lejos de revertirse, se profundiza mes a mes.
Germán Romero, director de la entidad, advirtió que no existen señales de mejora en el corto plazo y calificó la situación actual como “crítica”.
Si bien la inflación de abril podría ubicarse por debajo de la de marzo, el problema radica en que los salarios no logran acompañar la suba de precios.
Esta pérdida del poder adquisitivo repercute directamente en el nivel de ventas y complica la subsistencia de los pequeños comercios de barrio.
A esto se suman los elevados costos fijos, especialmente en servicios como la energía eléctrica y los alquileres, que colocan a muchos comerciantes de proximidad “contra las cuerdas”.
En ese contexto, algunos locales ya se vieron obligados a cerrar, generando además pérdida de puestos de trabajo.