Cuando las pulsaciones ya bajan, después de un partido de fútbol llega el tiempo del análisis de 90 minutos de la disciplina deportiva más pasional que tiene el mundo.
En el fútbol de la Liga Regional de Río Cuarto, Acción Juvenil de General Deheza y San Martín de Vicuña Mackenna protagonizaron el partido de ida, que terminó 1 a 1 y dejó mucho para el análisis.
Desde el lado de San Martín, todo fue saldo positivo. Es que el elenco que conduce Mario Vivaldi llegó al cotejo con dos bajas muy importantes -la de los volantes Bustos y López- y antes de los 15 minutos se lesionó Neyen Salinas.
Tres individualidades que para el juego colectivo del mackennense son muy importantes.
A eso se debe sumar la primera pelota. La de saque. Cuando se analice el partido, se podrá observar claramente que todo San Martín sale a presionar sobre el rebote (o segunda pelota, como les gusta decir ahora a los DT) en la salida. Ahí consigue desequilibrio en derecha, lleva la pelota a izquierda, viene el centro atrás, colaboran los errores defensivos y Ricardo Molina grita el gol.
Después quedará por ver que, en la situación más clara que tuvo para definir, Emanuel Testa le ganó en el mano a mano a Luis Di Santo.
Para lo que viene, Bustos y López estarán en el cotejo de vuelta. La duda es Salinas. El gran desafío para San Martín es que por primera vez en su historia deportiva debe buscar el título de campeón ante su público y este dato puede ser determinante.
Fue más
Desde la concepción del juego, Acción Juvenil fue más que San Martín en la primera final, pero no fue efectivo a la hora de romper el cerco defensivo. Cuando lo hizo no tuvo efectividad.
En el balance final, quedan que el travesaño, un centro cruzado ejecutado por Schiavoni y Gabriel Gil, las primeras dos en el complemento y la otra en el período inicial, le impidieron a Juvenil llegar al gol.
En concepción de juego propiamente dicho, Acción Juvenil no fue preciso en el primer tiempo y en el complemento fue más intenso que fino a la hora de manejar la pelota.
Gastón Leva cuenta en el banco con jugadores como para plantear variantes para el segundo partido y para el final resta una acción determinante para el resultado final y es lo que observó -¿o inventó?- Gerardo Cabral en la última pelota, cuando el córner ejecutado por Matías Barbero hizo que la pelota se colara en el segundo palo.
Desde nuestra ubicación fue jugada legítima, para el árbitro hubo una acción en el área que mereció ser sancionada.
Cuando se trabaja en la prevención, siempre es más factible que las fiestas del fútbol se vivan en paz
Trabajo coordinado
La logística puesta por la Policía de la Provincia de Córdoba junto con la Municipalidad de General Deheza fue otro factor que resultó muy importante a la hora del balance final para que se pudiera vivir una gran fiesta del fútbol.
Así, el presidente Ranco reflejaba: “Sinceramente debo agradecer a todos los que nos acompañaron porque, más allá del resultado, lo más importante es que se pudo demostrar que estamos en condiciones de organizar un partido final”.
Lo último para destacar de la primera final es acerca el sector de vestuarios. La delegación del Club San Martín de Vicuña Ma-ckenna siempre estuvo segura en sus movimientos y muy bien atendida, como así también todo los trabajadores de prensa que se llegaron hasta General Deheza para ver la primera final.
Carlos Valduvino
Desde el lado de San Martín, todo fue saldo positivo. Es que el elenco que conduce Mario Vivaldi llegó al cotejo con dos bajas muy importantes -la de los volantes Bustos y López- y antes de los 15 minutos se lesionó Neyen Salinas.
Tres individualidades que para el juego colectivo del mackennense son muy importantes.
A eso se debe sumar la primera pelota. La de saque. Cuando se analice el partido, se podrá observar claramente que todo San Martín sale a presionar sobre el rebote (o segunda pelota, como les gusta decir ahora a los DT) en la salida. Ahí consigue desequilibrio en derecha, lleva la pelota a izquierda, viene el centro atrás, colaboran los errores defensivos y Ricardo Molina grita el gol.
Después quedará por ver que, en la situación más clara que tuvo para definir, Emanuel Testa le ganó en el mano a mano a Luis Di Santo.
Para lo que viene, Bustos y López estarán en el cotejo de vuelta. La duda es Salinas. El gran desafío para San Martín es que por primera vez en su historia deportiva debe buscar el título de campeón ante su público y este dato puede ser determinante.
Fue más
Desde la concepción del juego, Acción Juvenil fue más que San Martín en la primera final, pero no fue efectivo a la hora de romper el cerco defensivo. Cuando lo hizo no tuvo efectividad.
En el balance final, quedan que el travesaño, un centro cruzado ejecutado por Schiavoni y Gabriel Gil, las primeras dos en el complemento y la otra en el período inicial, le impidieron a Juvenil llegar al gol.
En concepción de juego propiamente dicho, Acción Juvenil no fue preciso en el primer tiempo y en el complemento fue más intenso que fino a la hora de manejar la pelota.
Gastón Leva cuenta en el banco con jugadores como para plantear variantes para el segundo partido y para el final resta una acción determinante para el resultado final y es lo que observó -¿o inventó?- Gerardo Cabral en la última pelota, cuando el córner ejecutado por Matías Barbero hizo que la pelota se colara en el segundo palo.
Desde nuestra ubicación fue jugada legítima, para el árbitro hubo una acción en el área que mereció ser sancionada.
Cuando se trabaja en la prevención, siempre es más factible que las fiestas del fútbol se vivan en paz
La lluvia era intensa en General Deheza. Ya la segunda hora del lunes había hecho bajar las pulsaciones y el presidente del Acción Juvenil de General Deheza, Rudy Ranco, intentaba encontrar explicaciones al resultado deportivo, pero después comenzó a analizar lo que sí es importante para los dirigentes de fútbol cuando hay responsabilidad de organización de un partido final.
La del domingo tenía mucho más los ojos puestos en ese aspecto, ya que el bochorno que se produjo en CABA con la superfinal entre River y Boca y los cambios de horarios que se produjeron llevaba a generar algunas incógnitas sobre si desde un club de la Liga se estaba en condiciones de garantizar toda la seguridad que una final del fútbol regional amerita.
Desde el mismo momento en que se llegó a la “boutique” aurinegra, se observó organización y una gran cantidad de personas que en forma coordinada trabajaron para que la fiesta se viviera en paz.
La primera y grata sorpresa fue la seguridad que la institución local dispuso para el público visitante.
Las 400 personas que se llegaron desde Vicuña Mackenna hasta General Deheza fueron ubicadas en una de las cabeceras y en un sector de la tribuna lateral. Hubo custodia especial para los vehículos y un pulmón de separación entre parciales que fue muy importante.
La del domingo tenía mucho más los ojos puestos en ese aspecto, ya que el bochorno que se produjo en CABA con la superfinal entre River y Boca y los cambios de horarios que se produjeron llevaba a generar algunas incógnitas sobre si desde un club de la Liga se estaba en condiciones de garantizar toda la seguridad que una final del fútbol regional amerita.
Desde el mismo momento en que se llegó a la “boutique” aurinegra, se observó organización y una gran cantidad de personas que en forma coordinada trabajaron para que la fiesta se viviera en paz.
La primera y grata sorpresa fue la seguridad que la institución local dispuso para el público visitante.
Las 400 personas que se llegaron desde Vicuña Mackenna hasta General Deheza fueron ubicadas en una de las cabeceras y en un sector de la tribuna lateral. Hubo custodia especial para los vehículos y un pulmón de separación entre parciales que fue muy importante.
Trabajo coordinado
La logística puesta por la Policía de la Provincia de Córdoba junto con la Municipalidad de General Deheza fue otro factor que resultó muy importante a la hora del balance final para que se pudiera vivir una gran fiesta del fútbol.
Así, el presidente Ranco reflejaba: “Sinceramente debo agradecer a todos los que nos acompañaron porque, más allá del resultado, lo más importante es que se pudo demostrar que estamos en condiciones de organizar un partido final”.
Lo último para destacar de la primera final es acerca el sector de vestuarios. La delegación del Club San Martín de Vicuña Ma-ckenna siempre estuvo segura en sus movimientos y muy bien atendida, como así también todo los trabajadores de prensa que se llegaron hasta General Deheza para ver la primera final.
Carlos Valduvino
Temas
Te puede interesar
-
- Fútbol, Mundial 2026
-

