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"Se abrieron posibilidades para muchas chicas en el fútbol"

Gisela Trucco nació en Rafaela y en 2017 se convirtió en la primera mujer en dirigir en la Superliga

El arbitraje, como todo, es vocación, es pasión pura. Es impartir justicia, con aciertos y errores, con la chance de que una equivocación sería llevarte públicamente a la crítica voraz, mucho más en estos tiempos, con tantas cámaras y redes sociales, sumado al factor extraordinario de que cada terna ya es insultada y reprobada antes de que empiecen los partidos, con el sólo hecho de pisar la cancha.

Gisela Trucco, nacida en Rafaela, es pionera, ha hecho historia en el fútbol argentino, ya que el lunes 30 de octubre de 2017 se convirtió en la primera mujer en dirigir un partido de Superliga, a los 29 años, siendo asistente de Fernando Rapallini en el partido disputado entre Defensa y Justicia y Olimpo. Nacida en una familia de árbitros, su papá Luis fue juez de línea, su hermano Silvio desde hace años dirige en Primera y su otro hermano, Ángelo, lo hace en la Liga rafaelina. Así comenta de la cuarentena y del rol de la mujer en el fútbol:

“La verdad es que se extraña la actividad, porque es un ritmo de vida que uno estaba acostumbrado a hacer, ahora adaptado a esta nueva situación, disfrutando de otras cosas y tareas. Hoy nos toca hacer uso de este tiempo libre que tenemos”.

-No se sabe cuándo, ni cómo, ni de qué manera se va a reanudar el fútbol, pero se presume que será sin público, ¿habrá que reacomodarse a eso también?

-Por lo que uno está escuchando y leyendo, el fútbol sería uno de los últimos eventos en abrirse y sin público sería una opción. Hoy hay que priorizar otras cosas y pensar que cuando vuelva sea para no parar y que sea al cien por ciento. También está la idea de modificación de los torneos, es una época de transición que hay que aprovecharla. El público es el condimen to para el espectáculo, pero la idea sería que esto no pase a mayores, una vez que la pelota empiece a rodar esperemos que no pare más.

-Viene de una familia muy ligada al arbitraje, ¿hoy cómo ve a las mujeres dirigiendo?

-Con respecto al fútbol femenino todavía falta mucho por hacer, estamos igual en un momento muy lindo, se han abierto posibilidades para muchas chicas en los distintos rubros, ya sea para jugadoras, árbitras, técnicas. Vengo de un Sudamericano Sub-20 que se hizo en San Juan y en San Luis, donde la presencia del fútbol femenino fue muy buena, con entrenadoras, ayudantes de campo, con mujeres presentes en los cuerpos técnicos. Hoy de a poco se está buscando tener esos roles y tener otra participación, que no sea que una mujer tiene que estar porque el reglamento lo estipula, sino que sea porque lo merece y porque es mejor que otras personas. Es un proceso largo que va de la mano de un cambio de mentalidad. Estamos muy acostumbrados a otro tipo de fútbol, yo creo que haciendo las cosas así y con el apoyo de muchos sectores, sean periodistas, dirigentes o el presidente, en un futuro podemos disfrutar de otro tipo de fútbol femenino.

-En 2017 en Florencio Varela, hizo historia (fue asistente de Rapallini) al ser la primera mujer dirigiendo en un partido de Superliga, ¿cómo fue ese momento?

-Fue algo hermoso, lo recuerdo como si hubiese sido hace poco, pero a la vez fue muy difícil porque al ser la Primera, sabía que iba a romper barreras y moldes y maneras de pensar o ver y que dependía mucho de mi actuación esa noche. Por un lado, estaba contenta y feliz por mi designación y por otro, tenía una carga y un peso para que las cosas salgan bien porque había muchas compañeras que iban a tener su posibilidad después de la mía. Era una presión que se hacía por momentos insostenible, porque había nervios, ansiedad, empezás a imaginar jugadas que van a pasar, se torna como una película con tantas cosas y te olvidás de disfrutarlo. Hoy lo recuerdo con mucha satisfacción y mucha felicidad.

-Ya en tu presente, qué objetivos tiene de cara a lo que viene, aunque es cierto que con esta situación se hace difícil proyectar tanto.

-Principalmente, a nivel local es poder tener continuidad en Superliga, que es lo que todos deseamos, de llegar y mantenernos, sabemos que no es fácil llegar y estabilizarse. Es muy demandante tener esa continuidad y seguir formando parte del plantel de Primera. Después también tengo objetivos internacionales porque gracias a Dios a partir de este año soy asistente internacional y quiero empezar a conocer ese mundo y viajar con participación en los eventos internacionales para seguir haciendo carrera en el exterior.

-¿Cuáles son tus referentes en el arbitraje?

-Mis referentes son las personas que estuvieron siempre conmigo desde que me inicié. No sé si serán referentes por su manera de dirigir o por el lugar que ocupen en el fútbol. Básicamente son aquellos que siempre me apoyaron y acompañaron.

-En un ambiente tan machista y conservador como este, ¿tuvo ganas de largarlo todo?

-Lo he pensado miles de veces, de dejarlo todo y me replanteo la situación. Me pasaba antes de estar en AFA con los torneos de Ascenso o cuando dirigía en la Liga rafaelina. No sé si es tanto por el hecho de ser mujer, sino que a nadie en ningún ámbito de la vida le gustaría que lo insulten o escupan en el trabajo. Siempre digo, si voy a un supermercado y hay mucha gente, no voy a insultar a la cajera por eso, es fea la situación para cualquier persona, eso me ha llevado a plantearme si tenía que seguir o dejar. Ahí apareció mi mamá, me habló muchas veces y estando dispuesta a acompañarme ante cualquier decisión. Eso es lo feo del fútbol, nadie entiende que esto es un trabajo.

Javier Albarracín. Redacción Puntal