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Simplemente fútbol

Por Osvaldo Alfredo Wehbe

Una trayectoria enorme en el fútbol. Una manera de comportarse en cada lugar donde nos cruzamos que da gusto. Charla que uno genera para aprender. Porque Enrique Ernesto Wolff, además de haber jugado en el más alto nivel del balompié mundial, es de los que, con un micrófono, han honrado la profesión de periodista, con mesura y dedicación.

Fue uno de los primeros que se nos apareció de largos cuando dejó los cortos.

En la radio y en la televisión, hizo del respeto un culto.

Racing, River, Las Palmas, Real Madrid, Argentinos Juniors y Tigre. En las máximas esferas de la redonda desde el 67 al 81.

El 16 de julio de 1967, mientras los titulares de Racing jugaban la Copa Libertadores que ganarían al mes siguiente frente a Nacional de Montevideo, Wolff debutó en la Academia. El equipo de José tenía que jugar el desempate del primer puesto del grupo para definir quién jugaría la final ante el “Bolso”, frente a Universitario de Perú, cotejo que ganó en Santiago con dos goles del Toro Raffo. Por eso andaba jugando el Metropolitano con algunos “suplentes”. El 16 de julio entró Quique nada menos que frente a Boca en La Bombonera. 0 a 0. Spilinga; Gómez y Peluffo; Bouzas, Wolff y Vilanoba; Cáceres, Parenti, Cardozo, Claudio y Rambert. Racing llegaría a la final de ese torneo ante Estudiantes, a pesar de estar compitiendo en la Copa.

Boca formó esa tarde con Roma; Magdalena y Marzolini; Simeone, Nicolau y Gonzalito; Madurga, Ángel Rojas, Menéndez, Zarich y Pianetti.

Enrique Wolff jugó en la Academia hasta el 72 y disputó 165 partidos marcando 31 goles; el primero, en abril del 70 a Garzón, arquero de Unión.

En 1972 hizo pie en la selección, convocado por Juan José Pizutti para la Copa Independencia en Brasil (llamada Minicopa). Wolff debutó ante una selección de África, en victoria dos a cero en Aracajú, estado de Sergipe, linda ciudad costera. Los goles los hicieron Fischer (ya estaba en Botafogo) y Mastrángelo (jugaba para River) y el conjunto nacional formó con Carnevali; Dominichi (Wolff), Piazza, Bargas y Rubén Díaz; Pastoriza, Raimondo y Semenewicz; Mastrángelo, Fischer y Mas (Brindisi).

El torneo que Brasil organizó con la excusa del 150 aniversario de la Independencia, pero con más ganas de festejar el título obtenido en México 70, lo ganaron los locales en una gran final ante Portugal, uno a cero con gol de Jairzinho en el final del cotejo ante 99 mil personas en el Maracaná. Argentina terminó en el cuarto lugar, al caer por el tercer puesto ante Yugoslavia, cuatro a dos, con escándalo incluido.

Casi una Copa del Mundo, con 24 equipos jugando. Quique jugaría 29 partidos en la selección marcando un gol. Lo hizo en el amistoso ante Holanda, previo al mundial 74, en Amsterdam, derrota 4 a 1, que presagiaba lo que ocurriría en Alemania.

En el 73 llegó a River. Debutó el 4 de marzo, en el torneo Metropolitano que ganaría Huracán. Clásico ante Boca y triunfo del Millo, dos a uno, con tantos de Alonso de penal y Mastrángelo en el Monumental. Curioni para el visitante.

River fue con Perico Pérez; Wolff, Jáuregui, Dominici y Giustozzi (O.Pérez); J.J.López (D.Onega), Merlo y Alonso, Mastrángelo, Morete y Ghiso.

Boca cayó con Sánchez; Pernía, Mouzo, Rogel y Ovide; Romero (Palmieri), Peracca y Benítez (Ferrero); Ponce, Curioni y Guerini. En River, Quique jugó 37 partidos hasta el 74 y marcó seis goles. Pasó luego a Las Palmas de España: “Lo de ir a jugar a la Unión Deportiva Las Palmas fue un riesgo acompañado de un sueño. Fue después del Mundial de Alemania y muchos pensaron que me había vuelto un poco loco, ya que dejaba un equipo importante de Argentina como River,  donde era el capitán, dejaba la selección argentina, donde también era el capitán, por un equipo que peleaba por no descender en España y además, no había diferencias económicas que lo justificaran. Pero lo primero que me entusiasmó era que no iba a jugar de lateral derecho, sino que iba a jugar en la mitad de la cancha y segundo, que iba a pelear por otro sueño: tratar de jugar en el Barcelona o el Real Madrid.”, dijo en una nota a la revista Don Balón. “Ya estaba Daniel Carnevali, llegué yo, al año siguiente llegó Morete y finalmente al otro año, llegó Miguel Ángel Brindisi”, agregaba.

Y luego sí el Real Madrid. La Casa Blanca: “Llegar al Real Madrid fue algo maravilloso, llegamos juntos con Juanito y el alemán Stielike y si bien no se empezó bien, el equipo con Del Bosque, Pirri, Camacho, Santillana, Jensen, Sol, etc. estaba preparado para grandes cosas y terminamos ganando la primera liga por siete puntos de ventaja al Barcelona, lo que demostró que estábamos en muy buen nivel”, manifestó en la misma nota. Estuvo desde el 77 hasta el 79 en el Madrid y logró dos Ligas.

En 1979 pasó a Argentinos Juniors para jugar el Nacional de ese mismo año, varios partidos con Diego Maradona. En el 81 llegó a Tigre para jugar en la Primera B y este fue el último club de su carrera.

Y luego el periodismo. En Radio Continental o en ESPN. En cada transmisión de gran nivel, junto a Miguel Simón.

Enrique Wolff, nacido un día como ayer, 21 de febrero de 1949 en Buenos Aires.

Quique Wolff. Como su programa de siempre: “Simplemente fútbol”.



Osvaldo Alfredo Wehbe