Con el éxito que tienen los equipos que están muy cerca de cumplir objetivos importantes, Toro Club de Coronel Moldes supo capitalizar la única posibilidad clara de gol que tuvo durante los noventa minutos de juego y derrotó ayer en su cancha a Asociación Atlética Estudiantes para mantenerse en la cima del torneo Apertura de Primera A, sacar de la lucha al Celeste de la avenida España y permanecer con una ventaja de tres puntos sobre sus perseguidores cuando quedan seis en disputa.
El gol del cotejo lo anotó el mendocino Germán Ángel Gordillo a los 39’ del segundo tiempo, en el encuentro que fue controlado por Matías Ramos, quien expulsó en el complemento a Federico Bianchini y a Matías Montejano, ambos de la visita.
El desarrollo
Con clima de final anticipada, dos equipos que tienen una rivalidad particular desde la creación de la Liga Regional, Toro y Estudiantes, entregaron un cotejo atractivo, con situaciones cambiantes y con un balance que da cuenta de que Estudiantes no debería haberse retirado al final del cotejo con las manos vacías del Coliseo Moldense.
Es que desde el mismo inicio del juego el elenco que conduce técnicamente Seferino Flores superó a Toro Club y, si bien no tuvo profundidad, recién pasados los 25 minutos el local pudo pisar el área del elenco riocuartense.
En ese lapso, Montejano, un mal rechazo de Núñez y Giraudo generaron situaciones en las que la pelota se fue cerca del marco de un muy seguro Sebastián Airaudo, que al final del cotejo sería decisivo para que los tres puntos quedaran en Coronel Moldes.
Después de esas acciones Joaquín Bigo debió jugarse sobre los pies de Lamba y el “1” del Celeste ganó el duelo, en lo que sería la única situación clara del local, más allá de un remate de Mugnaini que el arquero riocuartense controló sin sobresaltos.
Así se fue el primer tiempo, con una paridad en el juego y en el marcador. En los primeros 25’ el trámite lo dominó Estudiantes y sobre el cierre el elenco que conduce Jorge Zalazar lo equilibró.
De todo en el complemento
Tanto Toro como Estudiantes tenían guardado lo mejor para el complemento. Así fue como el Celeste salió a hacerse el patrón del juego y lo consiguió.
Icardi y Graudo entraron más en contacto con la pelota, Fenoglio y Suárez controlaron todos los intentos que realizó Toro y, con Montejano, Bruna y Flores, la visita fue en busca del desnivel.
Toro no encontraba la pelota. Eric Cardetti se debatía en el medio para cortar, pero cuando recuperaba la pelota el equipo no conseguía juego.
Así, Bravi, Aveiro y Tello cada vez tuvieron más trabajo, al igual que Sebastián Airaudo, que de a poco comenzó a transformarse en la figura del partido.
Antes de los 10’ Giraudo tuvo el gol en sus pies, pero la pelota dio en la cabeza de Airaudo, que jugó con todo su cuerpo para salvar su arco. Montejano tuvo el gol en la acción inmediatamente posterior y otra vez el arquero ganó en el mano a mano.
Estudiantes iba. Toro sólo esperaba poder encontrar en la pegada de algún tiro libre de Núñez una posibilidad de gol.
La más clara llegaría a los 26’, cuando Airaudo le ganó a Montejano, le tapó el rebote a Bruna y cuando el “9” dominó la pelota llegó Cardetti, quien desde atrás le sacó el balón, el delantero se dejó caer y el árbitro pitó la pena máxima.
Airaudo permaneció lesionado poco más de 4 minutos y a los 31, cuando se ejecutó la pena máxima, Lucas Suárez en su afán de asegurar el remate no hizo más que elevar el balón por sobre el travesaño del arco del arquero.
De allí en adelante, Gordillo y Airaudo fueron determinantes. Estudiantes cayó en un pozo anímico. Se fue expulsado Bianchini, un pelotazo de Airaudo no pudo ser rechazado por Fenoglio, la pelota le quedó al mendocino, quien no dudó y convirtió gol.
Algarabía y festejo para los locales. La visita, en tanto, no lo podía creer.
Así, Toro Club, con una gran efectividad, se quedó con un triunfo que lo pone a un paso de lograr el campeonato Apertura.
El desarrollo
Con clima de final anticipada, dos equipos que tienen una rivalidad particular desde la creación de la Liga Regional, Toro y Estudiantes, entregaron un cotejo atractivo, con situaciones cambiantes y con un balance que da cuenta de que Estudiantes no debería haberse retirado al final del cotejo con las manos vacías del Coliseo Moldense.
Es que desde el mismo inicio del juego el elenco que conduce técnicamente Seferino Flores superó a Toro Club y, si bien no tuvo profundidad, recién pasados los 25 minutos el local pudo pisar el área del elenco riocuartense.
En ese lapso, Montejano, un mal rechazo de Núñez y Giraudo generaron situaciones en las que la pelota se fue cerca del marco de un muy seguro Sebastián Airaudo, que al final del cotejo sería decisivo para que los tres puntos quedaran en Coronel Moldes.
Después de esas acciones Joaquín Bigo debió jugarse sobre los pies de Lamba y el “1” del Celeste ganó el duelo, en lo que sería la única situación clara del local, más allá de un remate de Mugnaini que el arquero riocuartense controló sin sobresaltos.
Así se fue el primer tiempo, con una paridad en el juego y en el marcador. En los primeros 25’ el trámite lo dominó Estudiantes y sobre el cierre el elenco que conduce Jorge Zalazar lo equilibró.
De todo en el complemento
Tanto Toro como Estudiantes tenían guardado lo mejor para el complemento. Así fue como el Celeste salió a hacerse el patrón del juego y lo consiguió.
Icardi y Graudo entraron más en contacto con la pelota, Fenoglio y Suárez controlaron todos los intentos que realizó Toro y, con Montejano, Bruna y Flores, la visita fue en busca del desnivel.
Toro no encontraba la pelota. Eric Cardetti se debatía en el medio para cortar, pero cuando recuperaba la pelota el equipo no conseguía juego.
Así, Bravi, Aveiro y Tello cada vez tuvieron más trabajo, al igual que Sebastián Airaudo, que de a poco comenzó a transformarse en la figura del partido.
Antes de los 10’ Giraudo tuvo el gol en sus pies, pero la pelota dio en la cabeza de Airaudo, que jugó con todo su cuerpo para salvar su arco. Montejano tuvo el gol en la acción inmediatamente posterior y otra vez el arquero ganó en el mano a mano.
Estudiantes iba. Toro sólo esperaba poder encontrar en la pegada de algún tiro libre de Núñez una posibilidad de gol.
La más clara llegaría a los 26’, cuando Airaudo le ganó a Montejano, le tapó el rebote a Bruna y cuando el “9” dominó la pelota llegó Cardetti, quien desde atrás le sacó el balón, el delantero se dejó caer y el árbitro pitó la pena máxima.
Airaudo permaneció lesionado poco más de 4 minutos y a los 31, cuando se ejecutó la pena máxima, Lucas Suárez en su afán de asegurar el remate no hizo más que elevar el balón por sobre el travesaño del arco del arquero.
De allí en adelante, Gordillo y Airaudo fueron determinantes. Estudiantes cayó en un pozo anímico. Se fue expulsado Bianchini, un pelotazo de Airaudo no pudo ser rechazado por Fenoglio, la pelota le quedó al mendocino, quien no dudó y convirtió gol.
Algarabía y festejo para los locales. La visita, en tanto, no lo podía creer.
Así, Toro Club, con una gran efectividad, se quedó con un triunfo que lo pone a un paso de lograr el campeonato Apertura.

