“El Hospital Garrahan ha solicitado el desafuero de 10 gremialistas para proceder con sus despidos, tras haber dirigido y tomado ilegalmente las oficinas de la dirección del establecimiento en octubre de 2025. El motivo del conflicto: la pretensión de cobrar por días no trabajados. Además, otras 29 personas recibirán sanciones. La era de la izquierda intentando vivir a costa de los argentinos de bien está llegando a su fin. Fin”, escribió Adorni en la red social X.
Embed - https://publish.x.com/oembed?url=https://x.com/madorni/status/2018781335255429380?s=20&partner=&hide_thread=false
Tras la toma, el Gobierno había iniciado en octubre 40 sumarios sobre los involucrados. Este martes los jurídicos del Garrahan notificaron a 11 trabajadores del pedido de desafuero por haber “diseñado, dirigido y efectuado” la medida de fuerza.
De los once cesanteados, diez tienen tutela gremial, entre los que se encuentran la secretaria general de la Asociación de Profesionales y Técnicos (APyT), Norma Lezana, y el dirigente de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) Alejandro Lipcovich, expresaron fuentes cercanas al Ministerio de Salud.
Esto significa que la Justicia debe expedirse sobre el levantamiento de la tutela gremial para que se aplique la sanción. El único que no es delegado puede ser desvinculado de forma inmediata luego de que concluya el proceso administrativo. Otros 29 van a recibir sanciones de 10 a 20 días de suspensión.
La toma de las oficinas del hospital
El 31 de octubre del año pasado, los gremios intransigentes del Garrahan tomaron las oficinas de la dirección del hospital de alta complejidad en Parque Patricios. La medida de fuerza ocurrió en pleno auge por la falta de aplicación de la ley de emergencia pediátrica y con decenas de protestas de médicos y residentes por los salarios atrasados. Desde la Junta Interna de ATE y APyT denunciaban que las autoridades realizaron fuertes descuentos a los salarios de enfermeras, instrumentadoras y maestras del jardín maternal.
Además, en ese entonces el neurocirujano Mariano Pirozzo había sido designado como director del hospital, lo que fue rechazado por integrantes del gremio por su presunta inexperiencia en salud infantil, ya que no es pediatra. Pirozzo había sido interventor del Hospital Bonaparte y llegó al Garrahan luego de varios cambios en la presidencia del Consejo de Administración en medio del conflicto con los residentes, personal de planta y gremios.
Desde APyT habían realizado una publicación donde indicaban que Pirozzo y el Consejo de Administración eran los “enemigos del Garrahan y las infancias”. Expresaron que el nuevo interventor era “autoritario y prepotente” y que el consejo quería “ocultar millonarios recursos propios que generaron los trabajadores para destinarlos a un Fondo de Inversión”.
“Tienen la caradurez de aplicar descuentos a quienes defendemos el Hospital Garrahan. Se tienen que ir porque cada minuto que pasa y están al frente del hospital, las infancias y el equipo de salud estamos peor”, sumaron. El paro se efectuó a partir de las 12 de ese día.
En ese entonces se difundió una imagen de Lezana sosteniendo un cartel en la ventana de las oficinas tomadas. “Dirección tomada. Permanencia hasta que devuelvan lo que descontaron”, advertía.
En tanto, Lipcovich había acusado a los directivos de “resolver descuentos de sueldos de 300.000, 400.000 y 500.000 pesos sobre trabajadoras que no llegan a fin de mes, son madres solteras y no pueden pagar el alquiler por ejercer el derecho a huelga”.
En ese momento, el Ministerio de Salud los había acusado de impulsar una desestabilización vinculada a sus extracciones izquierdistas y de tomar de rehén al personal administrativo y jerárquico. Además, la cartera había justificado los descuentos realizados, ya que eran por “días no trabajados durante los paros recientes”. “La medida tomada por el consejo del hospital fue legítima y corresponde a una política de presentismo que rige para todo el personal, sin excepciones”, marcaron.
El comunicado oficial del Garrahan
Las autoridades a cargo del hospital, que se encuentra controlado por el Gobierno, detallaron que durante la toma los involucrados “retuvieron y agredieron verbalmente al personal que estaba desempeñando tareas críticas en el área” y que “desoyeron el pedido de la seguridad y la policía de abandonar el lugar”.
“Estos hechos son inadmisibles y representan una falta grave sin precedentes en el hospital. Luego de meses de investigación se concluyó que 11 personas serán expulsadas no solo por haber sido parte, sino por haber diseñado, dirigido y efectuado la toma, en lugar de recurrir a la justicia en caso de tener plena convicción de lo que reclamaban mediante ese acto”, señalaron.
También lamentaron que haya 10 involucrados que tengan tutela gremial porque “están protegidos salvo que la justicia decida lo contrario”. “No vamos a permitir que unos pocos sigan afectando a nuestros pacientes. Vamos a ponerle fin al uso del Garrahan como teatro de operaciones electorales”, concluyeron.