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Jóvenes de General Deheza y Carlos Paz, premiadas por crear falanges mecánicas

Juliana Larovere y Sol Marattín son ingenieras Biomédicas egresadas de la UNC. Crearon un prototipo para ayudar a un paciente que perdió parte de sus dedos. Su invento fue premiado por el Centro Argentino de Ingenieros

Juliana Larovere y Sol Marattín son recientes egresadas de la carrera Ingeniería Biomédica de la UNC. Para su tesis final las estudiantes de General Deheza y Carlos Paz, respectivamente, fabricaron un prototipo de falanges medias y distales de las manos para ayudar a un paciente que sufrió amputaciones en sus manos.

El invento logró un premio otorgado por el Centro Argentino de Ingenieros por su originalidad y desarrollo. El reconocimiento incluye un monto de dinero, una diplomatura y certificados. Ambas están trabajando actualmente en reconocidas empresas. “Además de entregarle un producto final al usuario para mejorar su calidad de vida, también nos gustaría patentar el proyecto y en un futuro poder emprender para comercializar el mismo. Y el dinero que ganamos en el premio será destinado para estos objetivos”, puntualizó la joven profesional oriunda de Deheza.

Además de entregarle un producto final al usuario para mejorar su calidad de vida, también nos gustaría patentar el proyecto y en un futuro poder emprender para comercializar el mismo. Y el dinero que ganamos en el premio será destinado para estos objetivos Además de entregarle un producto final al usuario para mejorar su calidad de vida, también nos gustaría patentar el proyecto y en un futuro poder emprender para comercializar el mismo. Y el dinero que ganamos en el premio será destinado para estos objetivos

En diálogo con Puntal, las jóvenes agradecieron el reconocimiento al tiempo que demostraron la pasión por esta carrera que se dicta en la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de la UNC, y la posibilidad que les abre de poder ayudar a la calidad de vida de personas que sufren amputaciones.

Juliana es oriunda de General Deheza y egresada del Itapu. En 2017 inició la carrera de Ingeniería Biomédica junto a Sol, y fue en la materia de Rehabilitación que cursaron en 2022 que comenzaron a trabajar en el prototipo de falanges mecánicas.

Mejorar la calidad de vida

El objetivo era ayudar a Jorge, un hombre que sufrió un incidente en el que perdió sus falanges medias y distales de la mano derecha, como así también de su mano izquierda y amputación parcial de ambos pies.

“Nuestro proyecto se enfocó solamente en su mano derecha”. Las jóvenes hicieron después de este trabajo su tesis, y ahora lograron el reconocimiento que le abre las puertas a darle continuidad, optimizarlo y que llegue a ser un elemento ortopédico al alcance de todos quienes lo necesitan.

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Sol aclaró que no se trata de una prótesis robótica, sino de mecánica y que se acciona con la falange residual del usuario (paciente).

“En la tesis logramos el prototipo que presentamos en este certamen en el Premio Pre-Ingeniería en el Centro Argentino de Ingenieros, con el cual ganamos el premio”.

En la tesis logramos el prototipo que presentamos en este certamen en el Premio Pre-Ingeniería en el Centro Argentino de Ingenieros, con el cual ganamos el premio En la tesis logramos el prototipo que presentamos en este certamen en el Premio Pre-Ingeniería en el Centro Argentino de Ingenieros, con el cual ganamos el premio

Juliana y Sol aclararon que es “un prototipo de prótesis. Y el premio que les fue otorgado fue un monto de dinero, la realización de una diplomatura en la Universidad Austral de Buenos Aires sobre Inteligencia Artificial, y un certificado tanto de participación como de obtención del primer premio.

Ya recibidas, Sol trabaja en Promedon, en el área de investigación y desarrollo -donde desarrolla nutrientes urinarios-; y Juliana en Axxion Consultoría Aplicada, como analista de asuntos regulatorios para productos médicos, ambas en Córdoba.

Pero su meta principal es lograr que su prototipo de falanges pueda llegar a desarrollo como prótesis y sea accesible en precio a todos quienes lo necesiten.

Para fabricarlo experimentaron con distintos productos, desde plásticos, y otros elementos probando con impresión 3D. “Es muy lindo partir de la necesidad del usuario y saber que íbamos a estar mejorando un poquito la calidad de vida”, expuso Sol.

Es muy lindo partir de la necesidad del usuario y saber que íbamos a estar mejorando un poquito la calidad de vida Es muy lindo partir de la necesidad del usuario y saber que íbamos a estar mejorando un poquito la calidad de vida

Van por más

Por su parte, Juliana indicó: “Fue un lindo camino porque fue, primero, súper desafiante porque no era solo un proyecto de investigación, sino que también había que tener algo que funcione. Implementarlo. Involucraba a más personas, no solo a nosotras dos. Y bueno, si bien fue un proyecto largo porque, como decíamos, empezó desde una materia y después se llevó todo un año, la verdad que fue súper satisfactorio haber llegado a un prototipo que realmente beneficia a Jorge”.

Expusieron que la idea es a futuro poder implementarlo en otro material que sea más resistente y adecuado para su uso previsto y que sea accesible para la población. El diseño se caracteriza justamente por no ser un diseño complejo con componentes electrónicos, sino que al ser todo mecánico es una forma más económica de implementarlo.

Al final de la charla, las jóvenes profesionales apuntaron que la difusión de su trabajo las anima a poder lograr el apoyo y empujón para llevarlo adelante y seguir optimizando este verdadero adelanto científico.