Débora, una de las hermanas de la víctima, afirmó que “Maximiliano no tenía problema con nadie” por lo que esperan que la Justicia determine las circunstancias del grave episodio que terminó con la vida del albañil, oriundo de Santa Rosa de Calamuchita, que estaba trabajando hacía más de un año construyendo una casa junto a su primo.
"Él no trabajaba con estas personas, no era amigo de estas personas", enfatizó Débora, al descartar la hipótesis de un conflicto laboral entre las partes.
Débora relató que su hermano fue a comprar a un kiosco el viernes 16 de enero en Carlos Pellegrini y Carlos Gardel.
“No tenemos claro lo que sucedió, pero según comentó mi primo, mi hermano salió corriendo y se le cayó el teléfono. Cuando vuelve a buscarlo, el más grande de los agresores, se lo manoteó y se lo partió en dos. Ahí fueron todos contra él”.
Agregó que la joven detenida fue la primera que lo empuja y luego se avalanchan los otros tres y lo golpean ferozmente, con mucho ensañamiento”.
"Vamos a hacer justicia porque es algo que se podría haber evitado. A él le quitaron la vida, dejaron a dos niños de 10 y 12 años sin padre y él no se lo merecía, era una persona buena", expresó una de las hermanas de Maximiliano a PUNTAL.
Débora indicó que su hermano fue asistido primero en el hospital de General Levalle y por la gravedad del golpe en la cabeza fue trasladado a Río Cuarto.
“Cuando era trasladado quedó inconsciente y su salud se fue agravando hasta la noche del domingo que nos informaron que falleció”, expresó.
A todo esto, Vanessa, otra hermana de la víctima, relató a Canal Doce de Córdoba que “nunca nos dieron esperanza. Los médicos nos decían que no podían hacer nada, que dependía de él”,
Maxi tenía “un golpe muy grande que le rompió el cráneo”, con múltiples hematomas que impedían una intervención quirúrgica. “Le funcionaba el tronco del cerebro, que le comandaba los reflejos y la vista, nada más”, enfatizó.
La familia se constituirá en querellante cuando finalice la feria judicial para seguir de cerca la investigación.
Débora dijo que vecinos de General Levalle le comentaron sobre los agresores “eran problemáticos” en el pueblo, especialmente el mayor de los detenidos.
Los detenidos son Martín José Sevilla, de 47 años, Alex Martín Maldonado, de 25; Mateo Xavier Maldonado, de 21, y Ana Paula Victorio, de 20, todos domiciliados en Levalle.
Dos de ellos fueron detenidos el mismo día del hecho y los otros dos la semana siguiente. En el caso de Sevilla, la fiscalía confirmó que tiene “frondosos antecedentes penales, entre ellos homicidio y droga”.
Los cuatro están detenidos en la cárcel de Río Cuarto acusados del delito de homicidio en riña. La investigación está a cargo del fiscal de Laboulaye, Diego Vázquez Petrini.