Transener administra parte de la infraestructura estratégica del Sistema Argentino de Interconexión (SADI), con más de 12.600 kilómetros de líneas en 500 kV que atraviesan el país de norte a sur, una red que se extiende aproximadamente por 3.700 kilómetros entre Jujuy y Santa Cruz, y opera instalaciones que constituyen la columna vertebral del transporte eléctrico nacional.
De la etapa económica participaron 3 empresas, las cuales cumplieron con los requisitos previstos en los pliegos de Bases y Condiciones. El proceso licitatorio fue llevado adelante bajo estándares técnicos y profesionales, promoviendo la competencia y garantizando la transparencia en cada etapa.
Con esta adjudicación, el Estado se retira completamente de la participación accionaria en la transportista, consolidando el esquema previsto en el marco regulatorio eléctrico, donde la prestación del servicio público queda en manos privadas bajo regulación estatal. "Es así que el Gobierno nacional avanza en su objetivo de que el Estado deje de ocupar roles empresariales y se concentre en sus funciones esenciales", agregaron desde la cartera que conduce Luis Caputo.
Y agregaron: "Este nuevo enfoque permitirá que, luego de años de intervención estatal, que llevó el sistema al borde del colapso, sea el sector privado el que invierta en generar una infraestructura eléctrica más robusta, mejorando el servicio para los usuarios".
Así, la venta del paquete accionario que el Estado tiene en CITELEC es una paso más en la privatización de activos y actividades de Energía Argentina S.A. (ENARSA), previsto en la Ley de Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos.