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La política, cruzada por el Covid y ahora por la ola de calor

Apenas inició su mandato, Fernández se topó con la pandemia y ahora con las temperaturas extremas. Schiaretti también está preocupado por el efecto de la sequía en las cosechas. En el tórrido verano, no le da tregua a Llamosas

“Ya no sé qué más nos va a pasar en la Argentina”, dijo días pasados el presidente Alberto Fernández, al hacer referencia a la ola de calor que invadió durante la semana pasada a la Argentina. Es que, apenas asumió como primer mandatario nacional, Fernández se topó con la pandemia del coronavirus, que trastocó todos sus planes de gobierno. Al principio de su gestión, el Presidente tenía una alta imagen en la consideración pública. Pero, posteriormente, con el correr de los meses, su popularidad fue cayendo en paralelo con el desgaste propio que sufrió su gobierno por la crisis sanitaria y también por la profundización de la crisis económica. A Alberto F. le quedan dos años de gobierno y entre sus metas políticas hay dos que sobresalen por encima de las demás:la recuperación de la economía argentina y su reelección. En realidad, la primera de ellas, si se cumple, lo pondrá de nuevo en la grilla de largada para aspirar a un segundo mandato. Para ello, tiene dos años por delante para revertir la imagen negativa y volver a constituirse en una opción electoral como lo fue en el 2019, cuando el mundo político se vio sorprendido con la conformación del binomio entre él y Cristina Fernández de Kirchner, como vicepresidenta. No será una misión fácil. Pero no hay hombre de la política que no la intente. Son animales políticos y se han preparado por año para llegar al lugar donde están. Yya estando en ese trono harán lo imposible para perdurar en el poder hasta que la Constitución les diga basta. Para colmo de males, Fernández no cuenta con la ayuda de su propia tropa para avanzar en su carrera política:el escándalo protagonizado por la titular del Pami, Luana Volnovich, por haber viajado junto a su pareja, Martín Rodríguez, número dos del órgano previsional, al Caribe mexicano, cuando el propio mandatario nacional le había pedido a su gabinete que no se fuera del país, le hace un flaco favor a sus pretensiones reeleccionistas. Simultáneamente, también se supo que el ministro nacional de Desarrollo Territorial y Hábitat, Jorge Ferraresi, está en Cuba. Otra piedra en el zapato para Fernández. Estos casos recuerdan el del la diputada riotercerense Gabriela Brouwer de Koning, que viajó a Disney con su familia, cuando en el recinto se trataban temas clave para el futuro del país. Ese hecho también opacó la performance que había tenido Juntos por el Cambio en las pasadas elecciones legislativas y que ahora la alianza opositora busca remontar.

En la semana que pasó, Córdoba fue un horno. Con temperaturas extremas que ubicaron a la provincia en la llamada alerta roja, los cordobeses se la rebuscaron como pudieron, esto es en los ríos serranos, las piletas de clubes, con aires acondicionados o a la sombra de frondosos árboles, para zafar de la ola de calor que sofocó cada rincón del territorio cordobés sin ningún tipo de piedad. En medio de este contexto meteorológico, el gobernador Juan Schiaretti cruza los dedos para que la sequía derivada del fenómeno climático de La Niña impacte lo menos posible en la cosecha. Como se sabe, el campo es uno de los motores de la economía de la provincia y, si tiene un mal arranque de año, las consecuencias en materia de ingresos puede traerles dolores de cabeza al propio gobernador y a su equipo de trabajo. A Schiaretti también le faltan dos años de gobierno. Pero la diferencia con el Presidente es que el gobernador no puede ser re-reelecto porque se lo prohíbe la Constitución provincial. De ahí que en El Panal buscan evitar que se cumpla a rajatabla el Síndrome del Pato Rengo, tal como se lo denomina en los Estados Unidos. Es decir que Schiaretti no pierda poder de acá al 2023 cuando se entre de lleno en la carrera por la sucesión. Hasta el momento los anotados son Martín Llaryora, Manuel Calvo, Sergio Busso y el riocuartense Juan Manuel Llamosas. ¿Se llegará a un consenso o habrá una gran interna para definir quién será el candidato a gobernador de Hacemos por Córdoba, que tendrá el tamaño desafío de que el PJ de Córdoba continúe en el poder? Habrá que ver también qué estrategia desplegará el gobernador para hacer frente a una envalentonada Juntos por el Cambio tras el triunfo obtenido en las elecciones legislativas. Al respecto, en varias oportunidades se le escuchó decir a Schiaretti que Hacemos por Córdoba es “un partido provincial”, con lo cual no se descarta la idea de que también se confeccione un armado con intendentes de la UCR y del Pro que están desencantados, así como en las últimas provinciales se sumó al GEN y al Partido Socialista.

En Río Cuarto, Llamosas busca neutralizar a Juntos por Río Cuarto que, en los últimos días, ha presentado varios pedidos de informes al Ejecutivo. Al de la sesión extraordinaria para que se dé explicaciones por la situación sanitaria, se le sumó el que preguntaba si la Planta Cloacal había sido la causa del deceso de miles de peces en el río Cuarto. Al parecer, la oposición no le dará tregua al intendente durante durante este tórrido verano. “Si tienen tantas ganas de trabajar por qué no se acercan a colaborar con nosotros”, replicaron desde el Palacio Municipal. Primeras estocadas que anticipan el próximo duelo electoral riocuartense.