¿Hay chances de que el fuerte impulso del campo permita poner en movimiento la economía nacional? Es una de las preguntas que por estos días se plantean en los foros económicos para determinar en parte el telón que tendrá de fondo el proceso electoral en su tramo final. Se empieza a despedir junio este fin de semana y las Paso asoman apenas a 43 días de distancia. En ese telón también se inscribe la competitividad de las principales fórmulas, especialmente de la oficialista que encabeza el presidente Mauricio Macri acompañado por el senador peronista Miguel Ángel Pichetto. Si la economía empieza a dar alguna señal de mejora, sus chances podrían robustecerse. En un escenario de mayores dificultades, sus posibilidades se escurrirán.
Mientras tanto, el agro mostró con contundencia su momento con un crecimiento del sector del 40% con respecto al año pasado. Una cifra extraordinaria. Claro que esconde también un punto de partida demasiado bajo, casi subterráneo, por efecto de la contundente sequía que afectó a todos los cultivos y derrumbó el volumen de cosecha. Y en esta campaña se produjo un resultado inverso, con récords en maíz que empujaron al total de cosecha en unos 145 millones de toneladas de acuerdo a las estimaciones oficiales. Ese contraste es el que explica que en el último Estimador Menusal de Actividad Económica (Emae) del Indec el agro muestre un repunte del 40% interanual. En abril del año pasado la sequía empezaba a traducirse en raquíticos rindes, mientras que en el mismo mes de este año fue todo lo contrario. De todos modos, abril tuvo una merma del 1,7% en términos generales del Emae, lo que mostró que, pese al enorme rebote del campo, no alcanzó para cambiarle el signo a la actividad económica. Al interior del índice, construcción, comercio minorista y mayorista, electricidad, industria y transporte continúan en un rojo intenso, aunque algo mejor que el registro de marzo. Sin embargo, se siguen acumulando datos negativos, como la pérdida de 203.900 puestos de trabajo durante el último año, según detalló el Sistema Integrado Previsional Argentino (Sipa) del Ministerio de Trabajo. De ese total, el sector privado perdió 164 mil. A su vez, 141 mil son privados asalariados, en tanto que el resto corresponde a monotributistas, casas particulares y autónomos.
Por fuera de la crisis, como en los últimos años por el efecto Vaca Muerta, los asalariados registrados del sector privado aumentaron en Neuquén un 5,2%. Después hubo también resultados positivos en Santa Cruz, aunque mucho más leve: 0,6%. Como contrapartida, las mayores bajas interanuales ocurrieron en Tierra del Fuego (-9,5%), Catamarca (-8,1%), Chaco (-6,3%) y Formosa (-5,5%).
En el caso de Córdoba, la pérdida interanual de puestos de trabajo ascendió a 21.400 en los últimos 12 meses, lo que representa un 4,1% de la masa de trabajadores.
Si se observan sectores, no extraña encontrar que industria y comercio fueron dos de los que más perdieron con un total de 110 mil entre ambos. El resultado económico de esos rubros explica las consecuencias de su situación laboral.
El Gobierno tomó nota de la prolongada seguidilla de malos datos económicos que viene acumulando desde abril del año pasado. Y en el ingreso del proceso electoral decidió tomar algunas medidas que básicamente apuntan a mejorar el consumo y darle algo de oxígeno a la clase media, que fue su principal votante. Por eso lanzó el Ahora 12 con todas sus variantes a tasas reales negativas para todos los días de la semana e incorporó algunos rubros que hasta aquí estaban fuera, como perfumería y pequeños electrodomésticos. Por otro lado, prorrogó Junio 0Km, el plan que alienta la venta de autos nuevos con descuentos importantes. Este mes las concesionarias mostraron una mejora estimada en el 15%.
No obstante, la principal apuesta de la Casa Rosada y del Banco Central es mantener quieto el dólar y a salvo del nerviosismo del clima político.
El efecto campo no sólo tracciona la actividad económica de todo su ecosistema, sino que además le aporta un ingreso genuino de dólares a la economía y esa mayor oferta de billetes verdes es un reaseguro de tranquilidad. Eso durará al menos hasta fines de julio o agosto, justo cuando se realizarán las Primarias.
Con la pizarra quieta, o incluso a la baja como cerró el balance de este mes, el Gobierno desactiva un motor caliente de la inflación. De hecho en los últimos dos meses hubo cierta desaceleración después del pico fuerte de marzo. Ahora en junio se espera que ronde el 2,5%, que, si bien es muy elevada, simularía una buena noticia frente a las cifras anteriores.
Sin embargo, la inflación sigue siendo el principal tema de preocupación de los argentinos. La última encuesta que publicó anoche Gustavo Córdoba muestra que el 22,3% de los consultados la ubicó al tope de las dificultades. En segundo lugar está la corrupción, con el 18,3%, mientras que completa el podio el endeudamiento, con el 15,1%. Más atrás se ubican la pobreza (10,7%) y el desempleo (10,5%). La economía, en definitiva, domina mayormente ese conjunto de respuestas.
Por fuera de la crisis, como en los últimos años por el efecto Vaca Muerta, los asalariados registrados del sector privado aumentaron en Neuquén un 5,2%. Después hubo también resultados positivos en Santa Cruz, aunque mucho más leve: 0,6%. Como contrapartida, las mayores bajas interanuales ocurrieron en Tierra del Fuego (-9,5%), Catamarca (-8,1%), Chaco (-6,3%) y Formosa (-5,5%).
En el caso de Córdoba, la pérdida interanual de puestos de trabajo ascendió a 21.400 en los últimos 12 meses, lo que representa un 4,1% de la masa de trabajadores.
Si se observan sectores, no extraña encontrar que industria y comercio fueron dos de los que más perdieron con un total de 110 mil entre ambos. El resultado económico de esos rubros explica las consecuencias de su situación laboral.
El Gobierno tomó nota de la prolongada seguidilla de malos datos económicos que viene acumulando desde abril del año pasado. Y en el ingreso del proceso electoral decidió tomar algunas medidas que básicamente apuntan a mejorar el consumo y darle algo de oxígeno a la clase media, que fue su principal votante. Por eso lanzó el Ahora 12 con todas sus variantes a tasas reales negativas para todos los días de la semana e incorporó algunos rubros que hasta aquí estaban fuera, como perfumería y pequeños electrodomésticos. Por otro lado, prorrogó Junio 0Km, el plan que alienta la venta de autos nuevos con descuentos importantes. Este mes las concesionarias mostraron una mejora estimada en el 15%.
No obstante, la principal apuesta de la Casa Rosada y del Banco Central es mantener quieto el dólar y a salvo del nerviosismo del clima político.
El efecto campo no sólo tracciona la actividad económica de todo su ecosistema, sino que además le aporta un ingreso genuino de dólares a la economía y esa mayor oferta de billetes verdes es un reaseguro de tranquilidad. Eso durará al menos hasta fines de julio o agosto, justo cuando se realizarán las Primarias.
Con la pizarra quieta, o incluso a la baja como cerró el balance de este mes, el Gobierno desactiva un motor caliente de la inflación. De hecho en los últimos dos meses hubo cierta desaceleración después del pico fuerte de marzo. Ahora en junio se espera que ronde el 2,5%, que, si bien es muy elevada, simularía una buena noticia frente a las cifras anteriores.
Sin embargo, la inflación sigue siendo el principal tema de preocupación de los argentinos. La última encuesta que publicó anoche Gustavo Córdoba muestra que el 22,3% de los consultados la ubicó al tope de las dificultades. En segundo lugar está la corrupción, con el 18,3%, mientras que completa el podio el endeudamiento, con el 15,1%. Más atrás se ubican la pobreza (10,7%) y el desempleo (10,5%). La economía, en definitiva, domina mayormente ese conjunto de respuestas.

