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La inflación acelera y la pobreza es la secuela más dramática

Las asociaciones de consumidores esperan que marzo tenga un incremento de precios de entre el 4 y el 5 por ciento, superando a enero y febrero. El Indec reflejó esta semana el fuerte impacto social de los problemas económicos. Por Gonzalo Dal Bianco
 
La inconsistencia de la economía nacional y la falta de eficacia en las políticas aplicadas por el Gobierno durante los últimos 12 meses tuvieron fuerte impacto en la situación social, tanto en lo referido al mercado laboral como también en los registros de pobreza e indigencia.

En particular, la explosión inflacionaria que vive el país es la causa directa de la multiplicación de personas debajo de la línea de la pobreza. La ecuación se explica porque la corrida de precios deja rápidamente atrás a miles de argentinos con ingresos fijos. Y allí se termina engrosando la cantidad de trabajadores que no alcanzan a cubrir las necesidades básicas de su hogar. Por eso, la nueva categoría de trabajadores pobres gana cada vez más notoriedad. Eso implica, al mismo tiempo, que la clase media baja se va desgranando y ocupa así lugares debajo de la línea de la pobreza.

Mientras el Gobierno no logre detener la fábrica de pobres que representa la inflación, la única que tiene plena actividad en un contexto industrial de máxima gravedad, el deterioro social seguirá su curso.

Sin embargo, no sólo el Gobierno no acierta con las medidas para detener la escalada de precios que tiene un origen monetario pero que después es alimentada por la especulación, el temor y especialmente el efecto devaluatorio y las tarifas, sino que además da rienda suelta para que algunos sectores clave muevan sus valores. Ayer a última hora, dos petroleras anunciaron que incrementarán los combustibles desde hoy un 9,5%, uno de los aumentos más significativos de los últimos meses. El resto de las empresas harían lo propio mañana o a más tardar el lunes. Allí pesó el impacto de la carga tributaria más un ajuste que realizan las empresas por la nueva disparada del dólar que se mantuvo inestable durante toda la semana.

Según el último informe de la Federación de Expendedores de Combustibles del Centro de la República, las naftas tuvieron un alza del 55% por ciento entre febrero de 2018 y febrero de 2019, claramente por encima de la inflación. Con este nuevo ajuste volverán a despegarse de ese promedio general de precios.

Pero eso no es todo: las tarifas vuelven a tener novedades desde el lunes, como en el caso del gas que finalmente tendrá un salto del 30% aunque en tres tramos. Por su parte, las prepagas tienen un ajuste de alrededor del 7,5% aprobado para las próximas semanas.

En el supermercado la situación no se detiene y de acuerdo a los datos del Indec, el incremento de los alimentos también se ubicó por encima del promedio, lo que impacta decididamente en la situación social. Eso quedó demostrado en el último informe que publicó el Indec con respecto a la canasta básica total correspondiente a febrero: una familia tipo necesitó el mes pasado $ 27.570 para no ser pobre, mientras hace un año atrás requería $ 17.537. El salto fue del 57,21%.

Como pocos ingresos pudieron seguir ese ritmo, en el caso de que existiera alguno, la pérdida del poder adquisitivo hizo que aquellos que estaban apenas por encima de la línea de la pobreza, cayeran por debajo. Para abundar, el rubro Alimentos y Bebidas no alcohólicas tuvo un alza del 58% en el mismo período, siempre según el Indec.

Además, después de aquel pico de septiembre, cuando el IPC alcanzó el 6% mensual, hubo un retroceso en los valores. Pero en enero la tendencia volvió a cambiar y retomó la suba. Fue 2,9% en enero, 3,8% en febrero. Y en este mes que se termina, podría alcanzar un valor de entre el 4% y el 5%. Ese fue el cálculo que Héctor Polino, el histórico defensor de los derechos del consumidor que lidera la ONG Consumidores Libres, realizó esta semana. Es que mostró que hasta mediados de marzo los precios de los alimentos ya habían trepado arriba del 3%. Ayer, el titular de la Cámara de Almaceneros de Río Cuarto, Adrián Morales, admitió que lo más sorprendente de las modificaciones en las planillas que traen los proveedores es la magnitud de los cambios.

Nada de eso es gratis. Los guarismos de pobreza dieron un salto. Los datos oficiales ratificaron lo que había adelantado el Observatorio de la Deuda Social de la UCA: a nivel nacional la pobreza llegó al 32% y en Río Cuarto se ubicó en el 29,3%, lo que implica que aquí hay 51.262 pobres. Pero esa foto es de diciembre, lo que seguramente empeoró por los datos de inflación del primer trimestre.

El escenario económico está en el peor momento de la gestión Macri. Dólar volátil que empuja precios, inflación en aceleración, recesión profunda por la suba de tasas que volvieron a niveles récord, y un marcado deterioro social y del mercado laboral como secuela.

Frente a esa tormenta, Macri pidió esta semana tirar del mismo carro y que los argentinos aguanten. Por su parte, desde el Ministerio de Hacienda que conduce Nicolás Dujovne se entusiasman con algunos brotes que observan en algunos sectores. Son indicadores muy puntuales, nada para generar expectativas a esta altura en donde los segundos semestres nunca llegaron y los brotes anteriores fueron aniquilados por el frío polar de la actividad económica. Y para peor arranca la temporada otoño-invierno.



Gonzalo Dal Bianco.  Redacción Puntal