Tras una compleja investigación que se extendió desde enero de 2025, un joven de nacionalidad panameña fue detenido en su país tras un allanamiento donde se secuestró abundante material de pornografía infantil.
En diálogo con PUNTAL, la fiscal Wisniveztky señaló que tras los primeros casos investigados el proceso reveló una trama mucho más amplia: “A medida que fuimos obteniendo informes y realizando contactos, detectamos que no eran solo las tres víctimas originales, sino que había al menos cuatro jóvenes más identificables en las provincias de San Luis, La Rioja, Buenos Aires”.
La fiscal indicó que el detenido operaba a través de Instagram, utilizando un perfil psicológico muy estudiado para ganarse la confianza de los adolescentes. Hablando su mismo lenguaje y fingiendo intereses comunes, lograba que los menores le enviaran una primera imagen íntima.
“Es un grooming de manual", explicó Wisnivetzky. "Una vez que obtenía la foto, comenzaba la extorsión: si el chico no enviaba más material o no lo ayudaba a captar a otros jóvenes, amenazaba con viralizar el contenido. En muchos casos, el sujeto cumplió sus amenazas, causando un daño psicológico gravísimo a las víctimas”, especificó.
Tras las primeras denuncias, se activó la red para llegar al ciberdelincuente. La clave para dar con el paradero del delincuente fue el trabajo conjunto entre la sección de Cibercrimen de la Policía de Córdoba y la oficina de delitos tecnológicos de Panamá.
El allanamiento en el domicilio del sospechoso arrojó resultados "sumamente positivos", encontrándose dispositivos cargados con material compatible con la explotación sexual infantil.
"Es fundamental que se reconozcan como víctimas. No cometieron un error, cayeron en manos de alguien que usa su inteligencia para el mal", afirmó la fiscal.
Desde el Ministerio Público se recomienda a los padres mantener una comunicación abierta sobre el uso del celular, al que definió la fiscal como un "enemigo silencioso" si no se controla, y estar alerta ante cualquier cambio en el comportamiento de los menores o en el tono de sus interacciones digitales.
El detenido permanece a disposición de la justicia panameña acusado por presunta comisión de delitos contra la libertad e integridad sexual en la modalidad de corrupción de personas menores de edad, explotación sexual comercial y otras conductas afines.
La causa se inició a partir de un reporte NCMEC por supuestos delitos cometidos contra menores de edad de una localidad del sur provincial. Siguiendo ese hilo investigativo, la fiscalía de La Carlota pudo establecer que varios menores de edad, pertenecientes a diversas localidades de esa región, estaban siendo contactados por una persona supuestamente mayor de edad.
Se estima que, además de los casos identificados en Argentina, podrían existir más casos en otros países de la región debido al alcance global de las redes sociales utilizadas por el implicado.