La estadística enciende las luces de alerta en la sociedad por el avance de dicho ciberacoso.
Tal como se informó, el grooming es “un engaño pederasta que alude a conductas de acercamiento o preparación para un determinado fin que es el ciberacoso”.
Consiste en “una serie de conductas y acciones emprendidas por adultos, en muchos casos a través de Internet, con el objetivo deliberado de ganarse la amistad de menores de edad, creando una conexión emocional con los mismos, con el fin de ganarse su confianza y poder chantajear emocionalmente y abusar sexualmente de ellos”.
Los expertos recomiendan hacer rápido la denuncia en las comisarías y controlar con quién los chicos chatean en sus celulares.
En diálogo con Puntal, la concejala oficialista Marilina Gadpen manifestó que “cada día son más los casos visibles y que se denuncian”.
Y añadió: “No se toma dimensión de los peligros de las redes y no se controla qué aplicaciones bajan los chicos”.
“El 90% de los adultos no sabían a qué jugaban sus hijos”, sostuvo la concejala al revelar los datos de un estudio.
“En general, desconocen, se cree que queda ahí, en una pantalla. Y resulta que las fotos, direcciones y conversaciones circulan por muchos lados. Lo más extremo son las fotos que se venden para redes de abuso infantil”, advirtió.
“Por eso decimos siempre que no borren nada y hagan las denuncias en las comisarías”, declaró.
Y acotó luego: “Y como primera medida el control parental de los teléfonos y pantallas, donde el adulto pueda ver con quién se interactúa, que sean sólo los amigos o familiares”.
“Por eso, hay que estar alertas y hablar del tema en la familia”, concluyó Gadpen.