Grooming: aseguran que crecieron un 60% los casos y ya hay 700 causas
Advierten que 7 de cada 10 niños tuvieron contacto con adultos desconocidos, mientras que el 90% de los padres no lo sabe. La preocupación crece ante el avance del ciberacoso y los recientes hechos
El grooming vuelve a encender las alarmas en Córdoba.
El avance de los delitos y situaciones de acoso sexual contra niños, niñas y adolescentes a través de Internet genera preocupación entre las familias y especialistas, especialmente por el desconocimiento de muchos adultos sobre las actividades que los menores desarrollan en los entornos digitales.
Según un informe difundido recientemente, “las alertas vinculadas al grooming aumentaron un 60 por ciento en la provincia y, en lo que va del año, ya se iniciaron alrededor de 700 causas relacionadas con esta problemática”.
El dato que más preocupa es que “siete de cada diez chicos fueron víctimas de situaciones de grooming, mientras que nueve de cada diez padres no sabían que sus hijos mantenían conversaciones con personas desconocidas a través de las redes sociales, plataformas de videojuegos o aplicaciones de mensajería”.
La situación vuelve a poner el foco en los riesgos que enfrentan los menores en Internet.
Los adultos muchas veces desconocen con quiénes interactúan sus hijos, qué contenidos reciben o comparten y cuáles son los mecanismos utilizados por los acosadores para establecer vínculos de confianza con ellos.
Los recientes hechos de público conocimiento reactivaron el debate y reforzaron la necesidad de extremar las medidas de prevención.
El grooming “puede comenzar con una conversación aparentemente inocente y avanzar hacia situaciones de manipulación, amenazas, extorsión o pedidos de imágenes íntimas”.
Ante este escenario, especialistas insisten en “la importancia de acompañar a niños y adolescentes en el uso de las tecnologías, generar espacios de diálogo y evitar que el control parental se limite solamente a prohibiciones”.
“La prevención y la detección temprana aparecen como herramientas centrales frente a una problemática que se desarrolla, muchas veces, detrás de las pantallas y fuera de la mirada de los adultos”, finaliza.