Los niños y adolescentes pasan gran parte de sus días en la web o en redes sociales. Debido a la situación actual de cuarentena obligatoria en la que los chicos están en sus casas, ese tiempo puede aumentar y con él, el riesgo de padecer algún peligro en línea. Uno de ellos es el grooming, la acción deliberada de un adulto de acosar sexualmente a una niña, niño o adolescente, mediante el uso de las tecnologías de la información y comunicación. ¿Qué hacer frente a este fenómeno y cómo prevenirlo?
El grooming ocurre generalmente cuando el acosador se pone en contacto con un niño y se hace pasar por otro chico o chica produciendo una falsa sensación de amistad. A esto lo logra por la gran cantidad de información que los chicos suben a sus redes sociales y que está al acceso de todos: stories, publicaciones, comentarios, etcétera. Una vez ganada la confianza del niño o niña, el acosador trata de obtener imágenes o videos de contenido sexual de la víctima, para luego amenazarla con la difusión de ese material si no accede a un encuentro personal o al envío de más material. Los acosadores o groomers suelen entrar en contacto con los chicos a través de redes sociales como Instagram, Facebook, o WhatsApp o a través de juegos en línea.
Según un estudio realizado por la Defensoría de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes de la Provincia de Córdoba “Los chicos y las redes sociales” -2018-, disponible en: http://monitoreoddna.com/documentos/), 4 de cada 10 chicos que chatean con desconocidos, se encuentran personalmente con ellos, por lo que se trata de una problemática muy presente en el mundo virtual a la que chicas y chicos pueden estar expuestos en cualquier momento.
Para prevenir el grooming, en primer lugar es importante el diálogo con los adolescentes, explicarles que no deben proporcionar datos sensibles (nombre completo, colegio, dirección, gustos personales, etc.) a personas que conocen por internet. También es clave señalarles que existe este peligro, y que si en algún momento accedieron a enviar una foto o video de contenido íntimo, no deben sentir vergüenza y deben pedir ayuda. Además, los adultos deben asegurarse de que los chicos tengan identificadas a personas de confianza a las cuales acudir en caso de que les pase algo.
En el caso de detectar o tener una sospecha de un caso de grooming, se debe acompañar a los chicos desde el afecto y la comprensión, evitar generar culpa y realizar una denuncia lo antes posible. Es recomendable guardar las pruebas de la actividad delictiva que puedan mostrar las acciones del acosador (capturas de pantalla o fotos de la pantalla completa de los dispositivos). El grooming es un delito de acción pública, lo que implica que cualquiera puede denunciarlo. Para denunciar estos casos, en Córdoba existe la Unidad Judicial de Delitos contra la Integridad Sexual (Entre Ríos 680, Centro, Polo Integral de la Mujer, tel. 4481616 - interno 34421/3/4). También se puede buscar la Unidad Judicial más cercana al domicilio en https://www.mpfcordoba.gob.ar/q-es-la-uj/.
Además, en la Defensoría de Niñas, Niños y Adolescentes de la provincia de Córdoba se pueden realizar consultas sobre el tema al 351-4020503 o por mail a [email protected].

