Hoy parece una fantasía pero hace unos veinte años tres riocuartenses deslumbraban al mundo River. Con talentos y capacidades diferentes, Pablo Aimar, Franco Costanzo y Guillermo Pereyra eran no sólo jugadores afianzados en Primera (lo de Pablo obedece a otra clase) sino que también eran base de la selección sub-17 y sub-20 de José Pekerman.
La historia de vida a Guille Pereyra lo llevó a Mallorca, donde hizo un nombre más que importante en las Islas Baleares, entre otras camisetas que vistió.
Como entrenador, Santamarina de Tandil le dio su posibilidad hace un par de temporadas y tras salir del equipo, sumado a la pandemia, la dirección deportiva parece ser su norte. En diálogo exclusivo con El Deportivo así nos habla de su presente.
-Siempre voy a estar ligado al fútbol porque es mi vida, es mi pasión y es el ámbito donde mejor me puedo desarrollar; aproveché este tiempo para seguir capacitándome y no sólo como entrenador, también tuve la suerte de hacer un curso de asesor deportivo, me estoy preparando para ser director deportivo. Estoy cerca de algo, no quiero adelantar nada, es una negociación con un club en España para poder trabajar y hacer un proyecto serio. El fútbol es mi vida y siempre voy a estar ligado, más allá de que soy inquieto y voy haciendo otras cosas que me mantienen ocupado y alerta, lo que realmente me gusta y quiero invertir mi tiempo es en el fútbol.
-Hoy vemos un fútbol argentino con muchos equipos en Primera y en la Primera Nacional; da la impresión de que en lo organizativo no se puede encontrar una manera óptima.
-Yo creo que es la deuda pendiente que tenemos de hace rato, de encontrar el formato que realmente nos haga ser una liga competitiva más allá de que lo somos, porque la calidad y la intensidad de los partidos siempre está y es una liga atractiva y pasional. Es como que el hincha y la historia de cada una de las instituciones los obliga, a jugadores y cuerpo técnico, a rendir. Los tiempos son cortos, no se respetan, la paciencia del hincha es escasa, hay muchas cosas que atentan contra poder llegar a a tener una liga mejor, seria, previsible en el tiempo y donde se puedan respetar los procesos de los entrenadores y managers que hoy cada día se hacen un hueco dentro de las instituciones. El día que lo podamos corregir nos va a llevar a ser mejores.
-Hablás de los managers o directores deportivos, ¿la ves como una figura que si bien se instaló en Argentina falta más desarrollo aún?
-Sin dudas, es un proceso que lleva tiempo porque el directivo argentino está acostumbrado a querer tomar decisiones a querer tener el protagonismo y la realidad es que el fútbol de hoy demanda que las personas capacitadas ocupen las áreas que tiene un equipo de futbol o un club, es una necesidad que la gente que quiera ocupar ese puesto este formada, más allá de que haya sido o no jugador de fútbol. Hay que capacitarse, transitar un camino para llevar esa función de la mejor manera posible.
-Te pregunto por River, fue tu casa durante muchos años, ¿qué podés decir de todo este tiempo que está viviendo?
-Lo veo con mucho asombro, orgullo y creo que es el modelo a imitar, a tratar de seguir, más allá del club, o de la historia u otra circunstancia. Lo decía Gallardo, más allá de ganar o perder, el tema de las formas y lo que propone son muy atractivos para cualquier hincha, trasciende lo que es River. Al que le gusta el fútbol, sentarse a ver a River da gusto, vas a ver un equipo competitivo, que ataca, no especula y se brinda al espectáculo, es un lujo ver y disfrutar este River.
-Lo conocés a Gallardo desde antes de que sea entrenador, ¿veías en él alguien tan determinante?
-Es difícil hacer ese pronóstico, he tenido tantos compañeros que vos decías que ni de causalidad podían llegar a ser entrenadores y después lo son y se convierten en grandes entrenadores; creo que ahí está la razón de la diferencia abismal que existe entre ser jugador y ser entrenador, son dos tareas totalmente diferentes y más allá de que Marcelo fue una persona siempre inteligente, que no hablaba ni se expresaba demasiado, cuando lo hacía era escuchado y respetado. Hoy en día se transformó en el mejor entrenador de la historia de River y uno de los mejores del mundo. Los demuestra día a día y encuentra motivación y desafíos para motivarse él, el plantel y trasmitirlo, eso es muy claro; River en la cancha no tiene ninguna duda de lo que quiere y pretende, así le va y consigue lo que consigue.
-Fuiste compañero de Demichelis en River, ambos clase 80, hoy en las formativas del Bayern Múnich ¿es otra cabeza privilegiada?
-Lo mismo, Martín siempre fue un chico muy inteligente, en el colegio le iba muy bien, de una familia muy buena y por supuesto que las vivencias y experiencias que nos va tocando transitar a lo largo de nuestra vida te van moldeando e influye la cultura donde te toque estar. El lleva muchísimos años en Alemania, ha adquirido muchos hábitos del futbolista alemán o del club al cual pertenece. De a poco se va despertando también esa forma de dirigir, de hablar; la gran mayoría de nosotros la universidad la hicimos en los diferentes lugares donde nos ha tocado vivir, con las diferentes culturas, con compañeros de diferentes lugares, nacionalidades, religiones, creencias, un montón de cosas y matices que hacen que tengamos otra cabeza y otros conocimientos que no nos dio la escuela o la facultad y sí la vida misma. Así como mencionamos estos dos casos de Martín y Marcelo, hay muchos otros. El Mono Burgos como jugador no se me hubiese ocurrido jamás que sería tan buen entrenador o ayudante de campo y que haya conseguido tanto; el Chacho Coudet lo mismo, como jugador no pensabas que iba a ser entrenador y tan bueno. Son dos carreras totalmente diferentes; cuando termina la etapa como jugador quizá se despierta la de entrenador y puede aplicar un montón de lo que aprendió más la preparación que ha tenido y transformarse en gran entrenador.
-Estuviste muchos años en el fútbol español y te pregunto por la Liga hoy dominada con el Atlético, que estará jugando con el Real el clásico ¿cómo la ves?
-El Atlético más allá de la ventaja y el partido pendiente no va a poder relajarse y dejar puntos porque el Real de acá al final de Liga va a pegar un sprint importante y si el Atlético tiene algún traspié el Real lo va a aprovechar, es un equipo grande, está recontra preparado y acostumbrado a jugar estas instancias, no tiene que dejar el Atlético puntos en el camino porque se le va a complicar.

