-¿Qué balance hace de estos 12 meses que lleva de gestión en un contexto que es complejo?
- La verdad es que tenemos que entender que estamos en un escenario en el cual, desde lo económico y lo social, desde lo político, se vive un alto nivel de complejidad. Esto hace que las relaciones y las gestiones sean más difíciles, con lo cual, en realidad, ya no hay una época de cambios, sino que hay un cambio de época. En ese marco, estamos llevando hacia adelante lo que ha sido nuestra visión, nuestro objetivo, nuestro plan de gestión basado en una ciudad centrada en las personas, que otorgue oportunidades y que avance en un desarrollo sostenible.
Pero si me preguntan qué definiría la gestión, yo creo que tiene que ver con orden y con cercanía, con hacer y concretar, aun en un contexto económico complejo. Ese ha sido nuestro norte y nuestro modo de trabajar. Y la verdad, es que he ido consolidando un equipo de trabajo importante, pero principalmente muy humano, así como también un trabajo en equipo de mucho diálogo que nos ha permitido sobrellevar este contexto de degradación, de agravios en que se ha convertido la política. Acá, pese a las diferencias, hemos mantenido un vínculo de armonía, de trabajo, pero principalmente de mucho diálogo, muy cara a cara con los vecinos.
- ¿Ese orden del que habla tiene que ver también con la seguridad?Ha sido uno de los temas de la gestión:tuvo cuatro marchas durante este primer año. ¿Cree que se ha ido normalizando la situación?
- Cuando nosotros hablamos de orden, primero apuntamos a que hemos hecho un enorme trabajo, porque nosotros queremos una ciudad caracterizada por un orden en dos sentidos. Por un lado, para lograr ese orden hay que tomar decisiones importantes. Primero, hay que ordenar hacia adentro, porque la verdad es que el primer desafío nuestro fue ordenarse adentro, con el orden económico, y dar señales políticas de eficiencia del Estado.
Nosotros ordenamos primero disminuyendo tres secretarías, seis subsecretarías, 18 unidades de coordinación y gestión. Eliminamos el ente de Prevención, que eran cinco cargos de secretarios. A su vez, ordenamos e hicimos más eficiente el manejo de los recursos. Hoy, en la administración, en un año, hay 270 personas menos.
Para poder gestionar, además hay que ordenar las cuentas y, de hecho, en materia de orden, también cumplir con compromisos, porque había que ordenar nuestra matriz tributaria y eliminamos 88 tasas y cumplimos nuestro compromiso de pasar del 20 a 30% la disminución para los contribuyentes cumplidores. También ordenamos el Emos, que pasó de ser un ente que requería aportes por parte del Gobierno municipal a ser superavitario. Había que ordenar el funcionamiento, la eficiencia en el cobro a aquellos que tenían para pagar.
Por otro lado, había que comprometerse y ordenar hacia afuera. Y en eso, para poder hacerlo, hay que tomar decisiones políticas, ya que el orden también tenía que ver con ordenar la “noche joven” que hacía tanto tiempo que no estaba y se sancionó una ordenanza. Ordenamos las fiestas clandestinas y quintuplicamos las multas. Ordenamos las plataformas virtuales comoUber, que fue novedoso en el país. Ordenamos y pusimos reglas claras en materia de “Ficha Limpia”. En materia de trapitos, se sancionó recientemente la ordenanza. Además, se compactaron 2.500 motos y 500 vehículos que hacía 20 años que eran un pasivo ambiental.El orden también está vinculado con ser más eficiente, por ejemplo, en materia de salud, y en ese aspecto entra la decisión que tomamos con la Maternidad.
Hay algo que yo no voy a hacer: mirar para el costado cuando hay una preocupación de los riocuartenses. Cuando tuvimos esa situación con la inseguridad, nosotros estábamos absolutamente convencidos de nuestro trabajo y seguimos comprometidos con lo que siempre creímos que el Municipio debe hacer en materia de prevención y convivencia. Profesionalizamos la Guardia Urbana y, principalmente, pusimos en marcha lo que es “Ojos en Alerta”. Hoy tenemos 10.000 adheridos a una alerta que permite una vinculación con la Central de Monitoreo. Es un sistema integral en el cual el vecino se conecta de manera directa y obtiene una respuesta. En eso hemos cumplido.
Ahora, estamos cumpliendo con lo que es el anillo de seguridad vial, en el Gran Río Cuarto. Hemos cumplido con aquello con lo que nos hemos comprometido en nuestro modelo de seguridad y de prevención por parte del municipio. Pero está claro que en ese momento hacía falta mayor presencia policial y mayores recursos, pero también un mayor compromiso de la Justicia porque había personas que rompían 13 veces las vidrieras de los comercios y 13 veces se los detenía y al rato no estaban ahí.
Yo siempre me hice cargo de lo que representa comprometerme con un problema. Potenciamos nuestro rol, nuestra responsabilidad. Sin embargo, también fue importante el cambio de conducción de la Policía, que tuvo un perfil mucho más activo y una Justicia más dinámica. Entonces, cuando hay que asumir costos políticos, yo no soy de mirar para el costado y tirar la responsabilidad a otro, sino que me pongo a trabajar. Y en eso hubo algo fundamental, que fue el compromiso de todas las instituciones de Río Cuarto.
Yo creo que lo más importante de un intendente es atender, preocuparse y poner lo que tiene que poner y ponerse al frente. Por ejemplo, hoy las adicciones son un problema, y lo abordamos y hacemos un centro de día. Entonces, creo que en estos tiempos hay que tener mucha templanza, mucha firmeza y tomar decisiones. El mayor costo político en estos tiempos es no tomar decisiones y a mí siempre van a encontrar tomando decisiones, con consenso, con firmeza, pero con mucha tranquilidad, teniendo en cuenta cuál es el objetivo, cuál es el deber que realmente tenemos como gestión y que tengo como intendente.
- Una de las prioridades que se fijaron para este año era terminar con el déficit;sin embargo, es una situación que se mantiene.
- Se vive una crisis en general y también en los ingresos económicos. Pero nosotros vamos a ir trabajando para ser mucho más eficientes, trabajando para el orden interno, para ser austeros. De hecho, nosotros hemos hecho un ahorro en este año de 770 millones de pesos mensuales.
- ¿Y por qué ese ordenamiento interno no termina de equilibrar las cuentas?
- Hubo decisiones que tomamos, entre ellas el sinceramiento de tarifas, en las que tenemos que agradecerle a la gente porque está cumpliendo. Al día de hoy, a pesar de este contexto de necesidades individuales, la gente viene cumpliendo con sus compromisos tributarios. Lo que no ha permitido que tengamos equilibrio es la situación económica compleja que se vive y que hizo que la recaudación se disminuyera en más de 1.000 millones de pesos con respecto a lo que se había presupuestado. Y eso se produjo por la caída de la actividad económica. Si no hubiéramos hecho todo lo que hicimos, si no hubiéramos ordenado hacia adentro, sería muy complejo de sostener. Si no hubiéramos sido más eficientes en el gasto, la situación del Municipio sería irreversible. Por ejemplo, tomamos decisiones difíciles:hoy la empresa de transporte es la única de la provincia que no recibe subsidios del Municipio.
- ¿Y cuáles son las prioridades para lo que viene?
- Nosotros, primero, queremos seguir potenciando estos dos aspectos de la cercanía y el hacer a pesar de todo. Yo creo que es en estos tiempos cuando, desde el Municipio, tenemos que tener una política activa para estar y contener. Por eso, respecto de las políticas de participación ciudadana y cercanía, no solo potenciamos el “Presupuesto Participativo”, que ha sido récord, sino que vamos a profundizarlo. Profundizamos políticas activas en territorio como, por ejemplo, la incorporación del programa “La Muni en tu barrio”, con relevamientos integrales pero con presencia territorial. Hemos trabajado con las vecinales para recuperarlas y para ordenarlas. Pasamos de 9 a 40 vecinales regularizadas y garantizamos la prestación de los servicios con control con GPS. Asimismo, generamos cercanía con el deporte social, con la política con respecto a las adicciones;trabajamos con los consejos barriales y escuchamos a los vecinos en los CGM. En estos tiempos complejos puede no haber recursos, pero lo que no puede dejar de haber es un vínculo, un contacto con los vecinos en todos y cada uno de los rincones de la ciudad, porque eso es lo que se necesita.
Y, por otro lado, si algo nos caracteriza es el hacer. En este año de gestión podemos decir que hemos podido concretar 100 cuadras de cordón cuneta, hemos llamado a licitación para 100 cuadras de pavimento en la ciudad. También pudimos inaugurar el Polo Científico Tecnológico, hicimos el Masterplan de agua, que hace 100 años que no se hacía, proyectando el servicio de agua para los próximos 20 años. Y hay que tener en cuenta que, en esa obra, son los privados los que van a invertir 5 millones de dólares. Se inauguró la Escuela Proa. En poco tiempo vamos a tener la habilitación del desagüe de Fitz Roy y Gaudard. También, el proyecto de la planta de adoquinado y el Centro de Rehabilitación de Adicciones. Se van a terminar 500 metros cuadrados en nuestro centro de salud para profundizar la atención pública. A su vez, logramos en un trabajo conjunto con la empresa de transporte presentar 15 unidades nuevas que no existen en otros lugares. Ya avanzamos, además, con el 50 por ciento del plan para instalar 1.000 luces led. La verdad es que, aun en este contexto, el nivel de realizaciones que hemos tenido es alto. En los próximos días también vamos a estar entregando 176 lotes de Colombres.
- Usted habló de una racionalización de la política de salud. Sin embargo, fue cuestionada y generó polémica la decisión de cambiar el enfoque en la Maternidad. Incluso, se dijo que el Municipio abandonó la prestación de ese servicio. ¿Por qué tomaron esa decisión?
- La verdad que son tiempos en los cuales tenemos que lograr la mayor eficiencia para brindar mejores servicios y llegar a más gente. En materia de salud, la Maternidad es una institución absolutamente querida, que está en el corazón y la piel de muchos riocuartenses. Nosotros debíamos respetar la historia y la estamos respetando haciendo el Centro Materno Infantil Público más importante que nunca hubo en Río Cuarto, con contención desde el embarazo, el circuito de la mujer, y con el centro periátrico más importante de la ciudad. Pero había que tomar decisiones. En este caso, contando con una baja del 50 por ciento en la tasa de natalidad y teniendo en nuestra ciudad el mejor centro neonatológico público de la provincia, con dos quirófanos de alta tecnología, con unidad de terapia intensiva para mayores y menores, con 24 habitaciones que pueden atender toda la demanda de Río Cuarto, tomé la decisión de asumir la responsabilidad pública de garantizar el parto gratuito de mayor calidad y mayor cuidado para la mujer y los niños. A nosotros esa decisión nos permite potenciar todo el sistema de salud de la Maternidad. Hoy tenemos 500 atenciones pediátricas en nuestro centro y antes eso no existía. Entonces, sabemos que hay que tomar decisiones para ser eficientes en el uso de los recursos. Lo que tendríamos que haber invertido en materia de partos en la Maternidad hubiera costado tres veces más de lo que cuesta en el sector privado y a esos recursos hoy los potenciamos. No ha habido ajuste. No hay una sola persona que haya dejado de trabajar en la Maternidad. Es una decisión absolutamente seria, eficiente para el Estado, pero principalmente garantizando la mejor calidad en la atención de la salud, que es nuestro único objetivo. Entonces, entendemos a aquellos que genuinamente han planteado una postura distinta pero hay que mirar hacia adelante, con optimismo y garantizando absolutamente este espíritu de maternidad entendido desde el embarazo.
- En este año también apareció un litigio nuevo con el Banco Nación, es decir con el Gobierno nacional, que pretende que esa entidad estatal deje de pagar las tasas municipales. Más allá de cómo termine la historia en la Justicia, ¿cómo analiza la política del gobierno de Milei con respecto a los municipios?
- La verdad es que yo voy a defender siempre a Río Cuarto. El Banco Nación es el único que ha planteado esta postura de no querer pagar la tasa de Comercio e Industria, siendo que es el banco que más recauda en Río Cuarto. Eso, en definitiva, tiene que ver con el valor de oportunidad que le da Río Cuarto. Nosotros apostamos a la producción y al desarrollo de Río Cuarto. Por eso invertimos en infraestructura, en Parques Industriales, para que Río Cuarto crezca, dé empleo y tenga excedentes que terminan en el sistema financiero. Si el Banco Nación estuviera en un lugar sin desarrollo económico, pagaría 0 pesos. Si paga acá, es por el valor de oportunidad que le da Río Cuarto, que le garantiza seguridad, le garantiza infraestructura, desarrollo económico, promoción de empleos. Entonces, nosotros lo vamos a defender a nuestro criterio. En relación con el Estado Nacional, creo que claramente lo han manifestado: ellos tienen una visión de no generar obra pública, no generar desarrollo. Han hecho lo que nunca había pasado desde el advenimiento de la democracia. Hoy hay una visión de no acompañamiento ni a las provincias ni a los municipios para desarrollar políticas públicas. Pero, mientras tanto, plantean la necesidad de que los municipios sea más eficientes, que disminuyan sus gastos. Pero el Gobierno nacional no dejó de llevarse los recursos de Río Cuarto. No vuelve un solo peso de los que se van de la región. No vuelve un solo peso de las retenciones ni del impuesto al cheque. Ni hablar tampoco del impuesto a los Bienes Personales. Pero, así como se lleva todos los recursos, no asume ninguna de las responsabilidades que se derivan con la situación que genera este modelo. Hay una falta de atención al sistema de discapacidad. Ni hablar de lo que pasa en el Pami, una obra social que no cubre lo que debe cubrir y a la gente la tenemos que terminar atendiendo desde el Municipio. Hay una clara desatención de las rutas nacionales y a nosotros hacer ese mantenimiento que no hace la Nación nos cuesta lo mismo que mantener los espacios verdes. Entonces, yo creo que tiene que haber una mayor comprensión, y probablemente no se conozca el verdadero rol que tienen los municipios para que puedan garantizar la infraestructura, la seguridad, la salubridad, con cloacas, con agua, con salud pública, con asistencia social.