Río Cuarto
Hein, a juicio junto a 8 narcotraficantes: “Le hicieron una cama”, dice su abogado
Tendrá lugar en el Tribunal Oral Federal II de la ciudad de Córdoba, y comenzará el primero de noviembre. Es en calidad de partícipe necesario en una serie de hechos de distribución de marihuana y cocaína en el año 2015
El comisario retirado Leonardo Hein, quien llegó a ser jefe de Drogas Peligrosas para las departamentales del sur provincial, irá a juicio como partícipe necesario en una causa en la que hay otras ocho personas procesadas por distribución de cocaína y marihuana. Los hechos, que serán juzgados en el Tribunal Oral Federal II de la ciudad de Córdoba, ocurrieron en Río Cuarto en el año 2015.
En rigor, Hein está acusado de “incumplimiento de los deberes de funcionario público y partícipe necesario de delito de comercialización, distribución y transporte de estupefacientes, agravado por haber intervenido en el hecho tres o más personas organizadas para cometerlos”.
En la misma causa, también deberán enfrentar el juicio Fernando Vílchez, Paola M. Contreras, Raúl Yofre, Sabina Sipe Franco, Ramiro Moya Miranda, Nancy Alicia Moreno, Fredy Luis Becerra Vera, Leonardo Hein y Carlos Grich. Todos ellos, por el delito de distribución y transporte de estupefacientes, agravado por haber intervenido en el hecho tres o más personas organizadas.
El juicio oral comenzará el primero de noviembre.
En este sentido, el abogado defensor, Jorge Johnson, aseguró que a Hein “le hicieron una cama entre la Policía Provincial y la Federal, porque querían sacarlo de carrera para que no fuera jefe”. Johnson se mostró confiado en que podrán demostrar esto y adelantó que una de las pruebas de esta operación fueron las filtraciones de las escuchas de la causa, con el fin de socavar la imagen de Hein.
“Lo sacaron de contexto”
“Es un juicio muy particular, porque él está acusado por la eventualidad de que hubiera cometido algún delito. Concretamente, hay 4 o 5 escuchas sobre un total de cientos, que fueron tergiversadas. Tampoco puedo asegurar que se ha respetado la cadena de custodia de las escuchas, o si fueron adulteradas”, señaló Johnson.
Sin embargo, hay escuchas telefónicas que lo implican a Hein con algunos de los miembros de la banda de narcotraficantes.
Ese material no tiene ningún significado para mi cliente, porque fueron sacadas fuera de contexto. El juez Ochoa, que estaba al tanto de todas sus comunicaciones, le dictó la falta de mérito. Luego, el doctor Rebak, que recibió la causa por falencias técnicas en la construcción de la misma, le imputó los mismos delitos que al resto. Además, Ochoa inició una investigación en donde una persona fue presa por vender información de las escuchas, y luego tuvo lugar la remoción de la cúpula de la Policía Federal de Río Cuarto, por deslealtad al juez. Todo por ventilar información que estaba bajo secreto de sumario.
“Él iba a ser jefe”
Pero en esos audios pareciera que Hein participa en el accionar de la banda, favoreciéndola.
Hay cosas que hicieron mucho daño y que tienen que ver con datos de la causa. ¿Cómo hace la Policía para infiltrarse a bajo nivel y acceder a información? El informante y el policía siempre hablan en código para que nadie pueda sospechar, por eso también se utiliza un lenguaje ambiguo. Tan es así que, cuando se divulgó que Grich era el datero, lo tuvieron que cambiar de cárcel porque en Río Cuarto lo habían amenazado de muerte, porque Grich le informaba a Hein dónde estaban las cocinas y los kioscos de venta de estupefacientes. Gracias a éste y otros informantes, Hein era uno de los policías más eficientes del sur de Córdoba. Por eso, era muy respetado por todos los magistrados que intervenían en la zona. Por eso le dieron el cargo de jefe en la departamental Colón, pero él tenía posibilidades de volver como jefe a la Departamental Río Cuarto.
Entonces, ¿por qué cree que su defendido será sometido a juicio?
Lo que pasa es que hubo una interna para evitar que él volviera. Utilizaron algunas de las escuchas, se valieron de la ambigüedad de las conversaciones y lo hicieron aparecer como si él tomara parte de los delitos que se investigaban. Sin embargo, los jueces entendieron que esto era muy endeble, tan es así que es la única de las 8 personas que van a ser juzgadas que nunca estuvo en la cárcel, y le permitieron hasta jubilarse. Es decir, la situación de Hein es muy particular. Creo que pese a todo esto, Hein va a juicio por varias razones. La primera, a mi entender, es que egresó de la Licenciatura en Seguridad de Villa María con promedio impecable, y luego fue un agente eficaz, sin un reproche a lo largo de sus 27 años de carrera. Por otro lado, él mismo siempre me dijo que quería ir a juicio, que no iba a apelar nada. Siempre quiso dar la cara, porque no tiene nada que ocultar, y obviamente niega los hechos que se le adjudican. Por eso, yo no apelé ninguna resolución. Yo confío en que le va a ir bien. Nunca, en 40 años de profesión, han condenado a un inocente.
¿Tiene pruebas de que verdaderamente se trata de una operación en contra de Hein?
Tengo amplias pruebas de ello. La principal es que el juez federal sufrió la divulgación y venta de los audios por parte de un civil y un agente federal. También hay periodistas que denunciaron que les vendían las escuchas, que algunos utilizaron para generar un escándalo que posibilitaría que lo pasen a situación pasiva a Hein y sacarlo de la carrera. Ése es el meollo de la cuestión. Esto está acreditado en el expediente.
“La Policía provincial y la Federal
le hicieron una cama”
¿Podrá demostrar todo esto que dice?
Voy a demostrar que a Hein se le tendió una cama, y por eso lo quisieron aparecer como vinculado al delito, por las conversaciones que tienen un tono de confianza con su informante. El hecho de que el excomisario aparezca mezclado con esa banda es un absurdo. Mi cliente va a ofrecer todas las pruebas y va a demostrar cómo se armó el complot contra él, para sacarlo de circulación porque era un hombre que estaba destinado a ser jefe de Policía, con 27 años de servicio, con antecedentes favorables y con la posibilidad de hacerse cargo de la Departamental. Por eso hicieron un operativo entre la Policía provincial y la Federal, en el marco de un sumario, introdujeron grabaciones de conversaciones de Hein con los dateros. Tengo fe en que la verdad va a salir a la luz, porque tengo las pruebas y la denuncia. Además, después de este episodio, el juez federal ordenó el traslado de la cúpula de la Policía Federal a otro lugar.
En rigor, Hein está acusado de “incumplimiento de los deberes de funcionario público y partícipe necesario de delito de comercialización, distribución y transporte de estupefacientes, agravado por haber intervenido en el hecho tres o más personas organizadas para cometerlos”.
En la misma causa, también deberán enfrentar el juicio Fernando Vílchez, Paola M. Contreras, Raúl Yofre, Sabina Sipe Franco, Ramiro Moya Miranda, Nancy Alicia Moreno, Fredy Luis Becerra Vera, Leonardo Hein y Carlos Grich. Todos ellos, por el delito de distribución y transporte de estupefacientes, agravado por haber intervenido en el hecho tres o más personas organizadas.
El juicio oral comenzará el primero de noviembre.
En este sentido, el abogado defensor, Jorge Johnson, aseguró que a Hein “le hicieron una cama entre la Policía Provincial y la Federal, porque querían sacarlo de carrera para que no fuera jefe”. Johnson se mostró confiado en que podrán demostrar esto y adelantó que una de las pruebas de esta operación fueron las filtraciones de las escuchas de la causa, con el fin de socavar la imagen de Hein.
“Lo sacaron de contexto”
“Es un juicio muy particular, porque él está acusado por la eventualidad de que hubiera cometido algún delito. Concretamente, hay 4 o 5 escuchas sobre un total de cientos, que fueron tergiversadas. Tampoco puedo asegurar que se ha respetado la cadena de custodia de las escuchas, o si fueron adulteradas”, señaló Johnson.
Sin embargo, hay escuchas telefónicas que lo implican a Hein con algunos de los miembros de la banda de narcotraficantes.
Ese material no tiene ningún significado para mi cliente, porque fueron sacadas fuera de contexto. El juez Ochoa, que estaba al tanto de todas sus comunicaciones, le dictó la falta de mérito. Luego, el doctor Rebak, que recibió la causa por falencias técnicas en la construcción de la misma, le imputó los mismos delitos que al resto. Además, Ochoa inició una investigación en donde una persona fue presa por vender información de las escuchas, y luego tuvo lugar la remoción de la cúpula de la Policía Federal de Río Cuarto, por deslealtad al juez. Todo por ventilar información que estaba bajo secreto de sumario.
“Él iba a ser jefe”
Pero en esos audios pareciera que Hein participa en el accionar de la banda, favoreciéndola.
Hay cosas que hicieron mucho daño y que tienen que ver con datos de la causa. ¿Cómo hace la Policía para infiltrarse a bajo nivel y acceder a información? El informante y el policía siempre hablan en código para que nadie pueda sospechar, por eso también se utiliza un lenguaje ambiguo. Tan es así que, cuando se divulgó que Grich era el datero, lo tuvieron que cambiar de cárcel porque en Río Cuarto lo habían amenazado de muerte, porque Grich le informaba a Hein dónde estaban las cocinas y los kioscos de venta de estupefacientes. Gracias a éste y otros informantes, Hein era uno de los policías más eficientes del sur de Córdoba. Por eso, era muy respetado por todos los magistrados que intervenían en la zona. Por eso le dieron el cargo de jefe en la departamental Colón, pero él tenía posibilidades de volver como jefe a la Departamental Río Cuarto.
Entonces, ¿por qué cree que su defendido será sometido a juicio?
Lo que pasa es que hubo una interna para evitar que él volviera. Utilizaron algunas de las escuchas, se valieron de la ambigüedad de las conversaciones y lo hicieron aparecer como si él tomara parte de los delitos que se investigaban. Sin embargo, los jueces entendieron que esto era muy endeble, tan es así que es la única de las 8 personas que van a ser juzgadas que nunca estuvo en la cárcel, y le permitieron hasta jubilarse. Es decir, la situación de Hein es muy particular. Creo que pese a todo esto, Hein va a juicio por varias razones. La primera, a mi entender, es que egresó de la Licenciatura en Seguridad de Villa María con promedio impecable, y luego fue un agente eficaz, sin un reproche a lo largo de sus 27 años de carrera. Por otro lado, él mismo siempre me dijo que quería ir a juicio, que no iba a apelar nada. Siempre quiso dar la cara, porque no tiene nada que ocultar, y obviamente niega los hechos que se le adjudican. Por eso, yo no apelé ninguna resolución. Yo confío en que le va a ir bien. Nunca, en 40 años de profesión, han condenado a un inocente.
¿Tiene pruebas de que verdaderamente se trata de una operación en contra de Hein?
Tengo amplias pruebas de ello. La principal es que el juez federal sufrió la divulgación y venta de los audios por parte de un civil y un agente federal. También hay periodistas que denunciaron que les vendían las escuchas, que algunos utilizaron para generar un escándalo que posibilitaría que lo pasen a situación pasiva a Hein y sacarlo de la carrera. Ése es el meollo de la cuestión. Esto está acreditado en el expediente.
“La Policía provincial y la Federal
le hicieron una cama”
¿Podrá demostrar todo esto que dice?
Voy a demostrar que a Hein se le tendió una cama, y por eso lo quisieron aparecer como vinculado al delito, por las conversaciones que tienen un tono de confianza con su informante. El hecho de que el excomisario aparezca mezclado con esa banda es un absurdo. Mi cliente va a ofrecer todas las pruebas y va a demostrar cómo se armó el complot contra él, para sacarlo de circulación porque era un hombre que estaba destinado a ser jefe de Policía, con 27 años de servicio, con antecedentes favorables y con la posibilidad de hacerse cargo de la Departamental. Por eso hicieron un operativo entre la Policía provincial y la Federal, en el marco de un sumario, introdujeron grabaciones de conversaciones de Hein con los dateros. Tengo fe en que la verdad va a salir a la luz, porque tengo las pruebas y la denuncia. Además, después de este episodio, el juez federal ordenó el traslado de la cúpula de la Policía Federal a otro lugar.