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Tras una emotiva ceremonia, Sampacho ya tiene la quinta Basílica de la provincia

La misa central fue presidida por el arzobispo de Córdoba, Ángel Rossi, y concelebrada por el obispo Adolfo Uriona. Acompañó una multitud de vecinos y peregrinos de la región

En un evento de profundo significado religioso para toda la región, el Santuario de la Virgen de la Consolata de Sampacho fue oficialmente elevado a Basílica Menor, convirtiéndose en la quinta en la provincia de Córdoba y la primera en la Diócesis de Río Cuarto. La solemne ceremonia celebrada ayer fue presidida por el cardenal y arzobispo de Córdoba, Ángel Rossi; y concelebrada por el obispo diocesano, Monseñor Adolfo Uriona. La celebración central contó con la presencia del gobernador Martín Llaryora, diputados, legisladores, el intendente local Franco Suárez, autoridades locales y mandatarios de toda la zona. Una masiva concurrencia de fieles del pueblo y de la zona se dieron cita para vivir este momento histórico.

La jornada comenzó a las 8 de la mañana con el repique de campanas anunciando el inicio de un día inolvidable para la comunidad. A las 11 de la mañana, la imagen de la Virgen de la Consolata, patrona de la localidad, fue bajada del camarín y colocada en la explanada del Santuario, engalanada con flores y luces, en preparación para la misa central de la tarde.

A las 14.30 horas, bandas militares de la región animaron con sus interpretaciones musicales la espera de los vecinos y peregrinos que se llegaban a las inmediaciones de la plaza central para la ceremonia principal, que dio inicio a las 16 horas frente al Santuario.

Emotiva ceremonia

La misa, cargada de símbolos y ritos específicos para la jerarquización de este histórico templo, fue acompañada por una multitud, a pesar de la ventosa tarde. En el lugar se dispuso una pantalla gigante para que todos los asistentes pudieran seguir minuto a minuto cada momento de la emotiva celebración.

Al inicio de la ceremonia, el gobernador Llaryora tuvo un gesto que demostró su devoción mariana, al acercar una ofrenda floral a los pies de la Virgen de La Consolata.

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El rector del Santuario de La Consolata, ahora Basílica Menor, Osvaldo Leone, obsequió al gobernador Martín Llaryora una imagen de la patrona de Sampacho, cuyo festejo se conmemora el próximo 20 de junio.

El arzobispo Rossi y monseñor Uriona condujeron la celebración, con la participación del rector del Santuario, Osvaldo Leone. Se leyeron documentos y saludos de la Santa Sede y del papa Francisco, subrayando la relevancia de esta distinción.

En los minutos finales de la misa, el párroco de la Consolata agradeció a la comunidad, autoridades y grupos parroquiales por su esfuerzo y compromiso para lograr que el templo estuviera en condiciones óptimas para su nueva designación. También obsequió al gobernador de Córdoba una imagen de la Consolata, la cual, según aseguró el propio mandatario, ahora tendrá un espacio especial junto al santo Cura Brochero en su despacho.

También estuvieron presentes monseñor Eduardo Martín, arzobispo de Rosario; monseñor Conejero Gallego, obispo de Formosa; monseñor Sergio Buenanueva, obispo de San Francisco; monseñor Ricardo Araya, obispo de Cruz del Eje; monseñor Raúl Martín, obispo de Santa Rosa, La Pampa; además de sacerdotes de toda la región y seminaristas.

Un momento movilizante fue la emisión del mensaje del sacerdote gigenense, y quien es ahora prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, Víctor Manuel “Tucho” Fernández, quien a través de un video felicitó a la población por su fervor y fe.

La ceremonia concluyó con la entonación del Himno Nacional, un nuevo repique de campanas, aplausos y fuegos artificiales que iluminaron el atardecer para cerrar un día memorable.

Cabe recordar que la elección del 10 de junio para esta ceremonia también coincidió con el 90 aniversario del terremoto de Sampacho, recordando la intervención divina de la patrona que protegió al pueblo, ya que no hubo pérdidas humanas en ese trágico evento. La jornada fue, sin duda, una manifestación de fe y gratitud, fortaleciendo aún más los lazos de la comunidad con su devoción mariana.