"Yo cambiaría la pregunta, ¿por qué no hay mujeres dirigiendo a hombres?", retruca Delfina Vettore, jugadora y entrenadora de divisiones formativas de Urú Curé ante la consulta sobre la falta de directoras técnicas en los equipos femeninos de hockey de primera división. Por ejemplo en Córdoba, en el Damas A, la única es Mariana Ochello, también de La Lechuza.
No es sólo una situación que se produzca en esta disciplina. De hecho, según datos de la Red de Entrenadoras Femeninas, sólo el 11% de los directores técnicos en los Juegos Olímpicos de Río fueron mujeres. Pasa en el tenis, en el fútbol, en el básquet, etc. Ahora, lo más llamativo del hockey es que es un deporte en el cual, en el último tiempo, la rama femenina alcanzó la misma notoriedad mediática que la masculina.
"Es una cuestión cultural. Sigue resultando raro ver a una mujer dirigiendo. Es difícil hablar de eso, porque nadie se pregunta mucho por qué son los hombres los que dirigen", remarca Vettore. Agrega que, por más que haya habido cambios, la cuestión social sigue siendo muy fuerte. "No sé si lo reduciría a la simple definición de machismo, me parece que es más profundo", señala.
Mabel Mariscal es entrenadora en divisiones formativas en Universidad Nacional y hace mucho tiempo está en el ambiente del hockey. "Quizás nosotras deberíamos dar ese paso. No sé si desde los clubes tomarían o no a una mujer para que dirija un equipo en primera, pero me parece que se puede romper un poco esa tendencia", apunta Mariscal, que tuvo hace algunos años atrás la chance de estar a cargo de primera división cuando el DT Mario González se ausentó por un viaje por temas profesionales.
"No es fácil ser entrenadora en primera. Yo tuve la suerte de que en Urú Curé le abrieran las puertas a mi proyecto y hace varios que estoy trabajando. Pero al principio todos me miraban muy raro. Era un poco enigmático para otros entrenadores ver a una mujer dirigiendo a la categoría más grande", cuenta Mariana Ochello, DT de La Lechuza, única representante femenina en el Damas A de la Federación Cordobesa. Relata que en sus inicios un directivo de otra institución se acercó a uno de su club y le dijo: "Vos con una mujer nunca vas a ganar nada". La afirmación, cuanto menos retrógrada, estuvo lejos de ser acertada, porque bajo el mando de Ochello el conjunto de Soles del Oeste ya consiguió dos ascensos.
Más allá de la anécdota, Ochello describe que ser entrenadora de primera división es una decisión importante que requiere de mucha determinación. "Como todo ambiente competitivo, el del hockey cordobés tiene su lado hostil. Son torneos de un nivel importante, en los que tenés que dedicarles tiempo completo y a veces, si no estás decidida a verlo como un proyecto, no lo podés hacer", resalta la entrenadora de Urú.
En el último mundial Holanda se coronó campeona con la única DT femenina que tuvo el certamen: Alyson Annan. En el caso de Argentina, los grandes hitos de Las Leonas fueron con entrenadores masculinos, como Sergio Vigil y Carlos Retegui. Agustín Corradini, actualmente al mando de la selección, manifiesta que no tiene una respuesta concreta al por qué. "Habría que analizarlo bien, pero sí te puedo decir que no es que el ho-ckey sea machista, todo lo contrario, es una de las disciplinas más abiertas", expone el técnico. Agrega, como una posible explicación, que para él pasa porque quizás a las mujeres no les interese desarrollar una carrera como entrenadoras de primera división.
"Seguir una carrera como entrenador en el hockey hoy en día requiere de tiempo completo y por ahí para las mujeres no es sencillo dedicarle esa cantidad de horas a esta actividad. A veces está la familia, a la que uno ve muy poco cuando se dedica a esto", puntualiza Corradini. Mariscal coincide con el DT de la selección y afirma que la disciplina requiere hoy mucha atención y perfeccionamiento. "El deporte está en constante evolución y para seguir ese ritmo tenés que estar atenta a todo, ver cosas nuevas, viajar a clínicas y demás. No es sencillo, porque, además, una puede tener otros proyectos", especifica la entrenadora de las divisiones menores del Verde. Añade que los viajes son una de las cuestiones más complejas, ya que implican mucho tiempo fuera de casa.
Vettore, que indica que por ahora no tiene como un objetivo personal dirigir en primera división, entiende lo que suponen cuestiones como los viajes y el tiempo que lleva trabajar en la categoría mayor, pero insiste en que el tema tiene un gran trasfondo social.
"El tema es que todavía llama la atención que una mujer dirija. Eso es una cuestión cultural muy fuerte. Ya no tendría que pasar eso. Lo que debería determinar si alguien puede estar al mando de un equipo es tu capacidad, no tu género. Esa discusión no debería existir y sigue presente", remarca la también jugadora de Urú.
Corradini en Las Leonas, Eduardo Gallardo en la Garra (handball), Carlos Borrello en el fútbol, Guillermo Orduna en Las Panteras (vóley) y Cristian Santander en el básquet son algunos de los ejemplos de hombres al mando de seleccionados femeninos en Argentina. El deporte parece ser una muestra de lo que sucede en la gran mayoría de las instituciones públicas y privadas en el país. En general, a las mujeres les cuesta mucho más llegar a puestos de jerarquía y alto mando que a los hombres. Quizás en el hockey es un poco más llamativo, siendo que la rama femenina ha crecido mucho en los últimos años. "Ojalá que con el cambio de época que estamos viviendo en cuanto al rol de la mujer esto también se ponga en discusión. Ojalá que podamos ver a alguna mujer al mando de un equipo de hombres", se ilusiona Vettore pensando en el futuro.
Agustín Hurtado
"Es una cuestión cultural. Sigue resultando raro ver a una mujer dirigiendo. Es difícil hablar de eso, porque nadie se pregunta mucho por qué son los hombres los que dirigen", remarca Vettore. Agrega que, por más que haya habido cambios, la cuestión social sigue siendo muy fuerte. "No sé si lo reduciría a la simple definición de machismo, me parece que es más profundo", señala.
Mabel Mariscal es entrenadora en divisiones formativas en Universidad Nacional y hace mucho tiempo está en el ambiente del hockey. "Quizás nosotras deberíamos dar ese paso. No sé si desde los clubes tomarían o no a una mujer para que dirija un equipo en primera, pero me parece que se puede romper un poco esa tendencia", apunta Mariscal, que tuvo hace algunos años atrás la chance de estar a cargo de primera división cuando el DT Mario González se ausentó por un viaje por temas profesionales.
"No es fácil ser entrenadora en primera. Yo tuve la suerte de que en Urú Curé le abrieran las puertas a mi proyecto y hace varios que estoy trabajando. Pero al principio todos me miraban muy raro. Era un poco enigmático para otros entrenadores ver a una mujer dirigiendo a la categoría más grande", cuenta Mariana Ochello, DT de La Lechuza, única representante femenina en el Damas A de la Federación Cordobesa. Relata que en sus inicios un directivo de otra institución se acercó a uno de su club y le dijo: "Vos con una mujer nunca vas a ganar nada". La afirmación, cuanto menos retrógrada, estuvo lejos de ser acertada, porque bajo el mando de Ochello el conjunto de Soles del Oeste ya consiguió dos ascensos.
Más allá de la anécdota, Ochello describe que ser entrenadora de primera división es una decisión importante que requiere de mucha determinación. "Como todo ambiente competitivo, el del hockey cordobés tiene su lado hostil. Son torneos de un nivel importante, en los que tenés que dedicarles tiempo completo y a veces, si no estás decidida a verlo como un proyecto, no lo podés hacer", resalta la entrenadora de Urú.
En el último mundial Holanda se coronó campeona con la única DT femenina que tuvo el certamen: Alyson Annan. En el caso de Argentina, los grandes hitos de Las Leonas fueron con entrenadores masculinos, como Sergio Vigil y Carlos Retegui. Agustín Corradini, actualmente al mando de la selección, manifiesta que no tiene una respuesta concreta al por qué. "Habría que analizarlo bien, pero sí te puedo decir que no es que el ho-ckey sea machista, todo lo contrario, es una de las disciplinas más abiertas", expone el técnico. Agrega, como una posible explicación, que para él pasa porque quizás a las mujeres no les interese desarrollar una carrera como entrenadoras de primera división.
"Seguir una carrera como entrenador en el hockey hoy en día requiere de tiempo completo y por ahí para las mujeres no es sencillo dedicarle esa cantidad de horas a esta actividad. A veces está la familia, a la que uno ve muy poco cuando se dedica a esto", puntualiza Corradini. Mariscal coincide con el DT de la selección y afirma que la disciplina requiere hoy mucha atención y perfeccionamiento. "El deporte está en constante evolución y para seguir ese ritmo tenés que estar atenta a todo, ver cosas nuevas, viajar a clínicas y demás. No es sencillo, porque, además, una puede tener otros proyectos", especifica la entrenadora de las divisiones menores del Verde. Añade que los viajes son una de las cuestiones más complejas, ya que implican mucho tiempo fuera de casa.
Vettore, que indica que por ahora no tiene como un objetivo personal dirigir en primera división, entiende lo que suponen cuestiones como los viajes y el tiempo que lleva trabajar en la categoría mayor, pero insiste en que el tema tiene un gran trasfondo social.
"El tema es que todavía llama la atención que una mujer dirija. Eso es una cuestión cultural muy fuerte. Ya no tendría que pasar eso. Lo que debería determinar si alguien puede estar al mando de un equipo es tu capacidad, no tu género. Esa discusión no debería existir y sigue presente", remarca la también jugadora de Urú.
Corradini en Las Leonas, Eduardo Gallardo en la Garra (handball), Carlos Borrello en el fútbol, Guillermo Orduna en Las Panteras (vóley) y Cristian Santander en el básquet son algunos de los ejemplos de hombres al mando de seleccionados femeninos en Argentina. El deporte parece ser una muestra de lo que sucede en la gran mayoría de las instituciones públicas y privadas en el país. En general, a las mujeres les cuesta mucho más llegar a puestos de jerarquía y alto mando que a los hombres. Quizás en el hockey es un poco más llamativo, siendo que la rama femenina ha crecido mucho en los últimos años. "Ojalá que con el cambio de época que estamos viviendo en cuanto al rol de la mujer esto también se ponga en discusión. Ojalá que podamos ver a alguna mujer al mando de un equipo de hombres", se ilusiona Vettore pensando en el futuro.
Agustín Hurtado

