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Violencia urbana: cinco homicidios en el año; cuatro en los últimos 25 días

Una discusión por la mordedura de un perro a un niño de 5 años desató el último caso en barrio San Martín. La víctima tenía 33 años. Una madre mató a su hijo de 14 años a puñaladas mientras dormía en su casa del Obrero

La ciudad todavía no sale de su asombro por el último crimen registrado en la noche del martes pasado en barrio San Martín por la discusión entre vecinos por la mordedura de un perro.

Mario Alan Rolón, de 33 años, le recriminó a Carlos Alberto Ferreyra, de 30 años, que su perro había mordido a su hijo de 5 años.

La discusión se terminó cuando Ferreyra le efectuó un disparo de arma de fuego que impactó en la zona del abdomen y le afectó la arteria y la vena ilíaca, pese al esfuerzo de los médicos del Hospital San Antonio de Padua no le pudieron salvar la vida.

El quinto homicidio del año se registró en calle Ruiz Díaz de Guzmán 240 pasadas las 22 y el deceso de Rolón se produjo en la mañana del miércoles.

Ferreyra, con varios antecedentes delictivos, fue detenido en la mañana del miércoles cerca de su casa, en Ranqueles y Ruiz Díaz de Guzmán. Se realizaron varios allanamientos, pero todavía no se encontró el arma utilizada por el homicida.

La familia de Rolón reclama justicia y tiene temor de seguir viviendo al frente de los Ferreyra.

Lucrecia, viuda de Rolón, señaló que teme por su vida y la de sus hijos de 12, 8 y 5 años.

Destacó que su marido trabajaba todo el día para alimentar a su familia y no tenía problemas con sus vecinos.

Admitió que no era la primera vez que le pedían a los Ferreyra para que atara el perro, ya que atacaba a sus hijos.

Tiempos violentos

El primer homicidio del año en la ciudad fue el pasado 1 de junio cuando Alexis Ezequiel Klavora, de 45 años, fue encontrado sin vida en el baño tras el incendio de su departamento de calle Constitución al 567, a una cuadra y media de plaza Roca. Tras la investigación se determinó que el fuego fue provocado por Alberto Andrés Manara, un docente imputado por homicidio calificado.

El segundo crimen fue en la siesta del 6 de agosto en Rafael Obligado al 1840 de barrio Alberdi.

Alejandro Quinteros, de 29 años, le disparó con una carabina calibre 22 a Paulo Javier Castaño, de 33, durante una acalorada discusión. El detenido fue imputado de homicidio agravado por el uso de arma de fuego.

Ambos arrastraban una vieja pelea cuando estaban alojados en la cárcel.

En la noche del 6 de agosto se conoció un estremecedor hecho en una vivienda de Aníbal Ponce al 1169 de barrio Obrero.

María Eugenia Juárez, de 47 años, asesinó a su hijo de 14 años de doce puñaladas mientras dormía. La mujer fue trasladada al área de Salud Mental del Hospital y desde hace dos semanas está detenida en la cárcel, mientras se esperan los resultados de un estudio multidisciplinario para determinar si es imputable del delito de homicidio calificado.

En la tarde del sábado 16 de agosto, Gastón Zárate, el reconocido perejil del caso Nora Dalmasso, fue detenido por asesinar de un fierrazo en la cabeza a Rubén Ezequiel Ustarroz Acuña, de 37 años.

Fue a la salida del complejo El Águila. Ambos habían discutido mientras jugaban un partido de fútbol y la situación se agravó por un siniestro vial, por lo que Zárate incrustó en la cabeza de la víctima un hierro de construcción del 8.

Ustarroz Acuña murió en el lugar y Zárate fue detenido en su casa de calle Lamadrid al 1500. En la indagatoria negó los hechos y se abstuvo de declarar.