La conveniencia de capacitarnos para poder entendernos mejor

"No vamos a hacer un debate político, partidario, electoral, sobre la pandemia". Oportuna salida al ruedo de la secretaria Legal y Técnica, Vilma Ibarra
“Lo que la pandemia ha unido que no lo separe el debate político, partidario, electoral”. Un signo de la época.  

Lunes 19.- El Presidente asistió a un taller de capacitación sobre conceptos y terminología de la discapacidad.- Mortificado por las reacciones negativas que generó su referencia a esos “chicos con capacidades diferentes” que fastidian a sus maestros porque “no entienden la dimensión del problema sanitario que enfrentan”, Alberto no se limitó a aclarar que lo habían malinterpretado, sino que tomó cartas en el asunto para que en lo sucesivo lo interpreten correctamente. Imaginamos que otro u otra habría mandado a esa gente quisquillosa como la de la Asociación Síndrome de Down, por ejemplo, que había considerado sus palabras un “acto de discriminación”, a hacer un curso de capacitación sobre cómo tienen que entender las frases del Presidente, así no se ofenden de puro susceptibles. En rigor, toda la sociedad debería capacitarse para no obligarlo a andar aclarando que no quiso decir lo que dijo no solo de las personas con discapacidad, sino de los médicos y enfermeros que se relajaron, de los veinte millones de inmunizados que íbamos a tener para diciembre, de ese invento mediático de los vacunatorios vip y de las lecciones que nuestro modelo de lucha contra el Covid le estaba dando a Chile o a Suecia, por recordar algunas de las referencias a la pandemia que han vuelto sus intervenciones en el tema tan didácticas y memorables, es cierto, pero también tan expuestas a los malos entendidos. No señor, él se ha inclinado por ponerse a estudiar él, en un acto de humildad que por un lado lo enaltece, pero por otro nos parece un poco riesgoso:no vaya a ser que los talleres de capacitación sobre terminología de esto o aquello le roben el tiempo que necesita para comunicarnos sus ideas e inquietudes con la soltura que lo caracteriza.

Martes 20.- “Para nosotros es de vida o muerte el regreso de las clases presenciales”.- En la onda de ser conciso y contundente a la hora de dar a conocer sus puntos de vista, el nuevo macho alfa de la oposición, Horacio Rodríguez Larreta, también parece haber incurrido en un desliz similar al de Alberto, como si para él de golpe la moderación, hasta hace poco considerada virtuosa, pudiera convertirse también en un lastre. Una consigna “Clases presenciales o muerte” para confrontar con “Lo que te mata son las clases presenciales” del adversario prenuncia el paso del discreto “Nosotros siempre vamos a apostar al diálogo” con que juiciosamente se intenta bajar los decibeles frente a los agravios, a un “Más asesinos serán ustedes”, de espíritu juvenil, cuyo papel en medio de un debate educativo o sanitario por ahí no alcanza a distinguirse muy bien pero cuya compenetración con la impronta de un año electoral es impecable. Y si alguien se ofende por la utilización de una metáfora que menciona la muerte cuando el virus mata de manera no metafórica, no política, sino toscamente literal, habrá que hacer un taller de capacitación para no pasarse de rosca con la terminología.

Miércoles 21.- El Gobierno dispuso por decreto la apertura de un consulado en Playa del Carmen.- Ya sé, se imaginaban que el título destacado del día iba a versar sobre las repercusiones del anuncio de la fabricación local de vacunas rusas, el logro más trascendente del empresariado farmacéutico nac & pop desde los inolvidables récords en importación de efedrina; o la denuncia por “propagación de enfermedad infecciosa” contra Rodríguez Larreta, se ve que la Coalición Cívica hizo escuela con su acusación a Alberto por “envenenamiento”;o la novedad de que, a pesar de haberle sido revocada la prisión domiciliaria, Amado Boudou seguirá cumpliendo la condena en casa, qué suerte para los mellizos, que estarán “contenidos”, y para los estudiantes de comunicación de la UBA, que seguirán beneficiándose de los talleres de capacitación en lawfare de uno de los mayores expertos en el tema. ¡Nada de eso! Con la elección de esta noticia sobre la trascendente decisión de política exterior que viene a cubrir una inadmisible falencia en la cobertura diplomática de destinos sensibles para el interés nacional, demostramos que no todo pasa por la negociación con el FMI, el posicionamiento del país en el nuevo cuadro de situación internacional pospandemia, la redefinición del rol y de los objetivos del Mercosur o la búsqueda de un equilibrio en las relaciones con Washington, Moscú y Beijing, entre otras pavadas como esas. No señor, queda claro que pese a la proliferación de cargosas demandas de cubrir las urgencias de la coyuntura todavía hay lugar para prestar atención, con visión de estadista, a lo verdaderamente importante. Desde aquí brindamos nuestro respaldo irrestricto a la iniciativa y declaramos que, por si todavía no tienen definido al cónsul, estamos dispuestos a ponerle el pecho desinteresadamente a tan ardua responsabilidad.

Jueves 22.- “No vamos a hacer un debate político, partidario, electoral, sobre la pandemia”.- Oportuna salida al ruedo de la secretaria Legal y Técnica, Vilma Ibarra, una funcionaria que no será de hablar mucho pero que, cuando lo hace, da cátedra sobre cómo debe interpretarse la realidad. En efecto, algún observador distraído, predispuesto a confundirse y con tendencia a mirar la realidad con cierta dosis de suspicacia, podría advertir en las civilizadas conversaciones en las que diferentes actores de la vida nacional departen sobre la pandemia, en cuestiones como la asignación de responsabilidades o los caminos más adecuados para hacerle frente, algún tipo de influencia de lo “político, partidario, electoral”. Nada más lejos de la verdad, nos explica y capacita Vilma. Ni en la serena exposición de los respectivos posicionamientos, ni en las referencias a las condiciones personales de los interlocutores, ni en las consideraciones sobre las consecuencias de seguir un camino opuesto al sugerido, existe otra intencionalidad que la de explorar las vías posibles para solucionar los pequeños problemas que se presentan, sin que las eventuales ventajas o desventajas “políticas, partidarias, electorales” que podrían surgir de ese debate incidan en lo más mínimo en tales diálogos fecundos. Gracias, Vilma, por interpretar para nosotros los mensajes de todos, que en realidad se resumen en un solo mensaje: “Vótennos tranquilos. Los que se manejan con especulaciones políticas, partidarias, electorales son los otros”.

Viernes 23.- “Tenemos que ir a una cuarentena de verdad”.- En medio de la amable discusión apolítica, apartidaria y libre de toda especulación electoral entre los gobiernos nacional y porteño sobre clases presenciales sí, clases presenciales no, tenía que salir el teniente coronel Sergio Berni a dejar sentado que lo suyo no son las timideces ni las mariconadas, pues su sueño húmedo es el de un mundo “donde todo está cerrado, absolutamente todo”. Un mundo libre no solo de Covid sino de salideras, entraderas, motochorros y, de ser posible, sociólogas que se meten a gestionar en seguridad sin la menor idea de dónde están paradas, secundadas por inoperantes que aparecen solamente para ocupar un sitio que no les corresponde en la foto posterior al operativo exitoso que encabezó el que verdaderamente sabe y trabaja en consecuencia. Y no son palabras, nomás. Afortunadamente, los trascendidos sobre la cumbre Alberto-Axel desarrollada la noche del mismo día, sin la molesta presencia de la voz discordante del trío, indicarían que la conducción del proyecto -es decir, la cabeza de todos sabemos quién- sintoniza la misma onda, así que lo de Berni sería como para preparar el terreno. Gracias, Sergio, en tu caso sí que no nos estaría haciendo falta ningún taller de capacitación para interpretar tus mensajes.