El conflicto en la salud pública está lejos de terminarse. Por el contrario, con el paso de las semanas se profundizan las medidas de fuerza de los trabajadores que, centralmente, reclaman por mayores sueldos.
En el Nuevo Hospital de Río Cuarto “San Antonio de Padua” se cumplió ayer el primero de los dos días de paro (que terminará hoy) con un altísimo acatamiento, por lo que únicamente se atendieron situaciones de urgencia y emergencia y cirugías impostergables, además del servicio en los pisos de internados.
En paralelo, los trabajadores confirmaron que la semana que viene también habrá una retención de actividades. Será el lunes y martes, en la intensificación de las acciones. De esta forma, sólo habrá atención normal el miércoles 5 de abril, debido a que después llegan el jueves y el viernes santo.
Hoy por hoy, la negociación con las autoridades sanitarias de la Provincia está empantanada. Básicamente, esto tiene que ver con que la ministra de Salud, Gabriela Barbás, ya dijo que el espacio que se abrió oportunamente no es para discutir sobre paritarias pese a que, justamente, el principal reclamo de los agentes tiene que ver con lo salarial y la desoladora pérdida del poder adquisitivo, más allá de que también se está pidiendo la incorporación de recursos humanos.

