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De niños escribieron cartas a Papá Noel y 13 años después el Correo las encontró y se las entregó

Iván y Abigail tenían 7 y 4 años cuando depositaron sus escritos en el buzón en Huinca Renancó. Horacio Nieto, el cartero, los halló entre correspondencia vieja y decidió darles la sorpresa a los hermanos

La inocencia -dicen- es una de las mejores condiciones del ser humano. Y Abigail e Iván Juárez desbordaban de esa cualidad cuando a mediados de diciembre de 2010, cuando tenían solo cuatro y siete años, fueron a despachar dos cartas dirigidas a Papá Noel en el buzón público que se encuentra en el frente del edificio del Correo de Huinca Renancó, sobre calle Presidente Alfonsín.

Fue Horacio Nieto, con una larga trayectoria trabajando en el Correo Argentino, quien, revisando cartas antiguas que quedaron en archivo, se encontró con estas dos muy particulares que además tenían el remitente, por lo cual no le fue difícil dar con los hermanos Juárez con el objetivo de entregarles las notas que estaban dirigidas a Papá Noel.

Es así que minutos antes del cierre del Correo, aproximadamente a las 16 horas, los hermanos se presentaron y Horacio les dio la emotiva sorpresa: sus cartas, intactas y que, entre lágrimas, pudieron volver a leer 13 años después. Iban dirigidas a Papá Noel.

“Buscando en algunos cajones me encuentro con dos cartas que, para esta ocasión, en vísperas de Navidad, había muchos chicos que venían y dejaban sus pedidos en el buzón que está al frente del Correo y que hoy ya no se utiliza porque casi ha desaparecido la carta. Hoy tengo dos cartas que el 17 de diciembre de 2010 fueron depositadas aquí para Papá Noel”, relata Horacio.

Y más emocionado aún por haber podido dar con los autores de esos escritos infantiles.

Iván ahora tiene 20 años y su hermana, 17 años. Cuando hicieron aquellas cartas y se llegaron al buzón a depositarlas apenas tenían 7 y 4 años.

El joven rememora ese momento que vivió junto con sus padres. “Me acuerdo que vinimos todos juntos, fuimos a comprar los sobres acá a una cuadra, las escribimos y las pusimos en el buzón”.

Las dos cartas están intactas. Ambos habían realizado unos dibujos.

Iván había pedido unas pistolas y en el caso de Abigail, que era más chica, el texto fue escrito por su madre. Ella casi no se acordaba de la carta, por lo cual la emoción fue mayor. “Soy Abigail, y ojalá me puedas traer un castillito con cama y sábanas, cocina y habitaciones”, señala parte del pedido a Papá Noel.

Cartero de alma

Horacio asegura que generalmente los chicos que venían al Correo traían sus cartas dirigidas a Papá Noel y los Reyes, pero la mayoría no colocaba el remitente, por lo cual no se podía saber de quiénes eran esas notas que quedaron guardadas. Pero en este caso estaban los nombres de los chicos. “Cada vez que lo veía a Iván le decía que tenía una sorpresa para él y su hermana y hoy con esta entrega se cierra un círculo: la carta llegó a Papá Noel y el regalito se ve que estuvo”, señala el cartero.

Horacio, que cumple ahora 42 años de servicio en el Correo, dice que en los últimos tiempos lamentablemente se ha perdido el hábito de la carta familiar, de escribir.

“Ahora el saludo va por redes sociales o por videollamada, con esto quiero decirles que esto es algo es simbólico. La carta de un familiar a otro no debería perderse. Yo ingresé en mayo del 82 y la carta me mata, porque en esa época empezaban a llegar las cartas de Malvinas. Yo en ese entonces trabajaba en el Correo de Córdoba y repartí unas cuantas; era otro el momento, este es un momento de felicidad y el otro de tristeza, pero siempre a través de la carta, me llena de orgullo decir que trabajo en el Correo. Mi papá trabajó 41 años acá y ahora mi hijo también trabaja acá, amamos esta profesión”, dice.

Los chicos sostienen las cartas y las vuelven a leer.

La historia que comenzó 13 años atrás se cierra con un emotivo abrazo entre los tres.