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Solidaridad en Huinca Renancó: tejen frazadas y gorritos para los niños

Son 14 vecinas que se unieron para armar abrigos y entregarlos en las escuelas. Ahora continúan la tarea, pero realizando otros tejidos para distribuir en sectores vulnerables

A dos agujas o al crochet, combinando colores de lanas, juntando “puchos” que quedaron en algún rincón, un grupo de mujeres en Huinca Renancó se dedican a tejer frazadas y ahora también gorritos y bufandas para abrigar a niños y familias de los sectores más vulnerables.

La iniciativa, que desde hace años lleva adelante la cooperativa escolar del Ipem 141, debió transformarse durante la pandemia. Anteriormente, eran estudiantes, docentes y hasta padres quienes se juntaban para tejer. Pero, tras las restricciones, un grupo de mujeres decidió seguir con la tarea cada una desde su casa.

En esta oportunidad, además para abrigar a los niños que en las aulas deben soportar el frío que se cuela por ventanas y puertas, ya que el protocolo impone la ventilación.

Edith Mosso es una de las integrantes de la cooperadora y junto con otras 14 mujeres viene tejiendo las coloridas colchitas.

“La propuesta antes era reunirnos y tejer. Al no poder hacerlo más decidimos en pandemia seguir, pero de otra manera. Convoqué a un grupo de mujeres y comenzamos a tejer frazadas primero para aportar al centro de aislamiento. Hicimos 32 frazadas el año pasado destinadas a la pandemia”, contó a Puntal.

En la tarea también colaboran desde su casa otras vecinas. Y Edith rescata a una tejedora de 92 años que entusiasmada colabora con esta acción solidaria. “La hija está contenta y nos comenta que su mamá tiene algo para hacer y entretenerse”.

Con la vuelta a clases, y la llegada de los días de baja temperatura, también las mujeres tejieron frazadas más chicas para los niños. “Pasa que con la pandemia piden que las aulas tengan las ventanas abiertas y acá el frío se siente y mucho. Hicimos 30 que repartimos en las tres escuelas primarias”.

Son las docentes quienes se encargan de entregarlas a los chicos: “La idea era que quedaran en el colegio, pero una de las directoras nos expuso que había niños que también necesitaban el abrigo en su casa. Ellas son las que realmente saben de las necesidades”, sostuvo Mosso.

La Municipalidad de Huinca Renancó colaboró con 10 kilogramos de lana que son repartidos entre las tejedoras. “Algunas hacen cuadritos, otras hacen el abrigo entero. Hay quienes tejemos y armamos y hacemos las terminaciones”, detalló Edith.

Finalizadas las frazadas, las mujeres ahora emprendieron un nuevo desafío y es tejer gorritos y bufandas que esperan pronto poder distribuir. “Ahora con las vacaciones no sabemos cómo vamos a hacer, pero ya encontraremos la manera”, manifestaron.

Abrigando corazones

También en esta ciudad, pero convocados por la Secretaría de Desarrollo Social y el Ipemyt 280, se lanzó la campaña “Abrigando corazones”.

Se trata de una propuesta que invita a tejedoras voluntarias a sumarse a la tarea de confeccionar prendas de abrigo para los niños de sectores más vulnerables.

El trabajo generoso de las tejedoras transforma la lana que los vecinos donan en abrigados gorros, bufandas, camperas y chalecos.

Quienes deseen colaborar pueden llevar lana a la Secretaría de Desarrollo Social o al colegio o sumarse al grupo de tejedoras voluntarias.

Iniciativas similares se llevan adelante en distintas localidades de la zona y en tiempos de pandemia las manos solidarias se multiplican, ya que los vecinos desde sus casas trabajan en los tejidos que luego donan.