Río Cuarto | Iglesia | juego | Dios

Tissera pasó por Río Cuarto y criticó la legalización del juego online

El obispo de Quilmes y titular de Cáritas destacó el trabajo realizado durante la pandemia y dijo que esperan que el 2022 sea un mejor año. Habló sobre la situación económica de la Argentina y de la deuda con el FMI

De paso por Río Cuarto, el obispo de Quilmes y titular de Cáritas nacional, monseñor Carlos Tissera, habló con Puntal sobre las expectativas por el inicio de un nuevo año y se refirió a distintos temas de la coyuntura. En la oportunidad, el expárroco de la Iglesia Catedral cuestionó la legalización del juego online en la provincia de Córdoba y dijo que las adicciones que se generan alrededor de la práctica son preocupantes.

-¿Qué expectativas tiene en el inicio de un nuevo año?

-Evidentemente, el contexto de la pandemia no puede ser obviado en ningún punto del país. En ese marco, desde Cáritas queremos agradecer a tanta gente voluntaria que, a raíz de la crisis sanitaria, ha prestado sus servicios para que pudieran ser asistidas las personas con los alimentos, pero también con otras necesidades que se fueron originando. Se ayudó mucho a las personas a hacer sus trámites y con elementos de higiene, sobre todo en la época más dura del aislamiento. Más de 3 millones de personas fueron asistidas por Cáritas. Esperamos que este año sea más aliviado a partir de la vacunación y que se puedan evitar los grandes problemas que ya tuvimos, como los casos graves y las muertes. Con respecto a la colecta anual, el año pasado superó los niveles de la inflación y eso habla de la generosidad de la gente frente a los momentos difíciles. Este año esperamos iniciar programas nuevos. Más allá de lo asistencial, Cáritas insiste en lo que es la parte de educación y en la generación de proyectos que hacen que la gente pueda tener herramientas para desarrollar oficios. En el país, Cáritas tiene 4.500 sedes (en casi todas las parroquias) y en la mayoría hay múltiples programas. También se aborda el tema de la drogodependencia y se apoya la obra de los Hogares de Cristo, que son los centros de recuperación de adictos.

-En los últimos días se han publicado algunos datos que hablan de una recuperación económica, ¿cree que este año se van a poder plantear objetivos más ambiciosos que los que se fijaron en 2021?

-Uno siempre tiene esperanza. Yo no soy economista, pero sabemos que el país está muy condicionado con la deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y del acuerdo que se haga (con el organismo) dependerá el presupuesto del gobierno nacional. Desde Cáritas hemos podido gestionar la autoconstrucción de 1.200 viviendas con el Ministerio de Hábitat, pero a nivel general, con respecto a lo económico, nuestro país es muy dispar. Yo estoy en la Diócesis de Quilmes (provincia de Buenos Aires) y se está viendo una reactivación por el lado de la construcción y también en lo que respecta a la actividad de las industrias textiles que hay en la zona. Más allá de eso, yo no sé qué puede llegar a ocurrir con la economía de la Argentina, sobre todo por el tema de la deuda con el FMI. Eso y la pandemia han hecho que muchas fuentes laborales se ven limitadas.

-Más allá del rol de Cáritas y la situación general del país, ¿cuáles son los desafíos de la Iglesia?

-Nuestra misión es evangelizadora. El objetivo es llegar con el mensaje de Jesús a todos lados. Lo que busca la Iglesia es, como dice Francisco, tender puentes, buscar juntos el bien común. Por más que exista una recuperación económica, puede que se dé apenas para un sector y no para toda la sociedad. Un sector puede andar muy bien, pero eso no se ve necesariamente en la vida general de la gente. Es importante que entre todos los sectores que tienen responsabilidades tiendan caminos en común, que coincidan en puntos básicos y que exista un entendimiento. Lo que le hace mucho mal al estado de ánimo de la gente son las confrontaciones sobre temas que no son del interés de la sociedad.

-Recién hablaba del Papa, ¿hace mucho que no tiene diálogo con él?

-Desde principios del 2020. La última vez que estuve con el Papa fue en febrero del 2020. Después he tenido las comunicaciones habituales como obispo.

-Francisco cumplirá en marzo 9 años al frente del Vaticano, ¿qué aspecto resalta de su pontificado?

-Una de las cosas importantes del Papa es haberle dado un gran impulso a la tarea evangelizadora de la Iglesia y llevar adelante muchas de las cosas que el Concilio Vaticano II había definido, como las reformas en las iglesias particulares y todo aquello que significa la acción preferencial por los pobres. En cuando a la tarea evangelizadora, Francisco sostiene que la responsabilidad no está solamente en manos de los obispos, sacerdotes y religiosos, sino en todo el pueblo de Dios, dándole una importancia a los laicos en cuanto a decidir e ir ocupando lugares preponderantes en la Iglesia, saliendo de lo que se suele llamar el clericalismo, que es lo que ha hecho que muchas veces la Iglesia haya tomado algunos vicios que han entorpecido la obra evangelizadora.

-La semana pasada se aprobó en la Legislatura de Córdoba la legalización del juego online, ¿qué mirada tiene al respecto?

-Uno que habitualmente está tratando el tema de las adicciones, lo ve como algo preocupante. Eso hace que se agudice aún más una realidad que daña la vida familiar y en comunidad. El juego no es ningún trabajo genuino. Puede serlo para un empleado que está en ese establecimiento. Una cosa es la diversión y otra es fomentar una adicción que hace mucho daño, con catástrofes familiares que se producen por personas que se enferman. Por eso es la objeción que uno presenta frente a este tipo de acciones. En épocas de crisis es cuando crecen estas posibilidades. Hay gente que está pasando por problemas y tiene la esperanza de ganar millones. La realidad es que, en el juego, la banca se queda siempre con la mayor parte.

-¿Qué mensaje se les puede dar a aquellos que no la están pasando bien por la pandemia o por la crisis económica?

-Debemos dejarnos ayudar. Hay que ayudarnos unos con otros. El que está padeciendo una situación difícil de salud debe fijar los ojos en Dios. Eso es lo que nos da fortaleza para no dejarnos vencer por el mal. Un día nos enfermamos o nos morimos, pero lo importante es que nuestro espíritu tenga fortaleza para afrontar esos momentos críticos que sólo Dios puede darnos. Por eso, es importante cultivar nuestra vida de oración, confiar en Dios y dejarnos ayudar por quienes están a nuestro lado. Asimismo, los que están en condiciones de ayudar, deben hacerlo. Una palabra en un momento justo ayuda muchísimo a una persona que está atrapada por una problemática como puede ser la soledad o una enfermedad.

Mensaje final

Finalmente, monseñor Tissera aprovechó la oportunidad para saludar a la gente de Río Cuarto.

“Quiero enviarles un saludo. Los recuerdo mucho, en todo momento. Lo que he aprendido en la vida lo he aprendido en Río Cuarto y en la Diócesis, con los obispos, sacerdotes y la gente con la que me he relacionado. Por eso, les envío bendiciones para el año que comienza”, concluyó el expárroco de la Iglesia Catedral.

Nicolás Cheetham. Redacción Puntal