Pero, y aunque las pérdidas de fuentes de trabajo existieron y existen, con empresas que cierran en distintos rubros de la economía, la tasa de desocupación no recibió una traducción directa, al menos según los últimos datos oficiales. Allí pueden existir varias razones, y una es hasta de carácter metodológico del Indec: según el organismo de estadística, desempleado es quien no tiene trabajo pero lo busca activamente. Si alguien perdió su empleo pero no busca una nueva ocupación, no es desempleado. En definitiva, desempleado es quien busca un empleo y no lo consigue.
En esa condición hay, según ese último informe oficial, 110 mil cordobeses. Pero estos no son los únicos que salen a buscar trabajo. También hay un grupo que, teniendo empleo, busca otro: o bien de reemplazo del actual o bien como complemento. En ese grupo hay otros 411 mil cordobeses.
Es decir que diariamente hay unos 521 mil cordobeses que quieren encontrar su nueva ocupación mientras las condiciones económicas aún están lejos de generar masivamente nuevas oportunidades.
Vale recordar que según el Indec, en Córdoba hay casi 1,6 millones de personas ocupadas, y allí se computan todas las modalidades: los asalariados formales, asalariados informales, monotributistas y cuentapropistas. Mientras que, la población económicamente activa (todos los que están en condiciones de tener empleo), asciende a 1,7 millones sobre una población total de la provincia que es poco más del doble de esa cifra.