Se trató del incremento mensual de precios más alto desde abril, cuando el índice alcanzó el 2,8%. La variación interanual alcanzó el 31,3%, marcando su valor más bajo desde julio de 2018 cuando alcanzó el 31,2%.
A nivel de las categorías, los precios estacionales (+2,8%) lideraron el incremento, seguidos por regulados (+2,6%) e IPC núcleo (+2,2%).
Alimentos y bebidas
La suba de alimentos y bebidas (+2,3%) fue la que mayor incidencia tuvo en el promedio del IPC. "Se destacó el aumento en la fruta. Para noviembre, esperamos que esta categoría vuelva a superar el 2%, impulsada por las subas en la carne y el arrastre de precios en verdulería", señaló Leila García Keiman, economista de Econviews.
"Después del piso alcanzado en mayo de 2025 (1,5%), la inflación general se aceleró todos los meses. La inflación núcleo encontró este piso en julio y después volvió a niveles en torno al 2%, poniendo en evidencia que la inercia sigue siendo un factor importante que, aun con la actividad estancada, dificulta la convergencia a niveles de inflación más bajos", analizaron desde LCG.
Dentro del rubro transporte se destacaron las alzas de los autos, combustibles y transporte público, mientras que viviendas, agua, electricidad y otros combustibles se aceleró el incremento de alquileres y servicios públicos hasta 4,7% y 5,3%, respectivamente, en las diferentes regiones.
Alquileres por las nubes
En esa línea, desde Inquilinos Agrupados enfatizaron que "los alquileres de vivienda triplican la inflación en el período octubre 24/octubre 25", al escalar hasta 152,8% en la Patagonia. Todas las regiones superaron el 100%, excepto el Gran Buenos Aires donde el aumento se ubicó en 87,3%.
"Como en los últimos meses, la inflación mostró escasa sensibilidad a los movimientos del tipo de cambio. La inflación de bienes subió a 2,3%, desde 1,4% en julio, pese a la marcada volatilidad cambiaria", remarcaron desde Adcap Grupo Financiero.
Por su parte, Clara Alesina, analista económica de Fundación Libertad y Progreso, expresó: "El dato refleja el impacto del contexto electoral, caracterizado por mayor incertidumbre y una fuerte búsqueda de cobertura ante eventuales cambios. Esto generó presión sobre el tipo de cambio y el riesgo país, factores que impulsaron los precios a la suba".
"En promedio, el tipo de cambio financiero aumentó 4,5% durante el mes, contribuyendo a la aceleración. También incidieron los aumentos estacionales, que crecieron 2,8%, el mayor ritmo en tres meses, mientras que los precios regulados avanzaron 2,6%, en línea con los incrementos previos", añadieron.
De cara a noviembre, "podría persistir cierto rezago del impacto cambiario", marcaron desde la Fundación Libertad y Progreso, aunque reconocieron que "el resultado electoral reforzó la confianza en la continuidad del programa económico".