Luego de que el Indec diera a conocer los últimos datos sobre la actividad industrial de noviembre, con una fuerte retracción del 4,9%, lo que puso también en terreno negativo la comparación del acumulado de los primeros 11 meses contra igual período de 2022, el escenario actual y del corto plazo no ofrece demasiadas buenas expectativas.
De acuerdo al relevamiento que el propio Instituto de Estadísticas realiza, apenas el 15% de los empresarios consultados cree que durante estos meses habrá un aumento de la demanda interna. Se sabe, la fuerte pérdida del poder adquisitivo de una amplia mayoría de la población está desmoronando el consumo, lo que termina afectando a toda la cadena productiva. Es más, un 42,5% de los industriales consultados considera que la demanda interna seguirá cayendo y un porcentaje muy similar aseguró que se mantendrá sin cambios.
Un factor clave del último año para las industrias fue el de las importaciones, limitadas por la escasez de dólares que imperó en la economía y que determinó severas dificultades para poder producir de forma fluida. En ese sentido, apenas el 15,7% cree que mejorará la situación, mientras el 37% considera que empeorará y un 47% que seguirá igual. No es muy diferente el panorama con respecto a las importaciones del Mercosur: los resultados fueron 14%, 31% y 54% respectivamente.
Otro de los indicadores relevantes para la industria es la evolución de los stocks. En ese ítem, el 10% de los empresarios señaló que podrían incrementarse, mientras que un 68 consideró que no variaría y un 21% que disminuiría.
Pero uno de los datos más positivos del relevamiento entre industriales que presentó el Indec tiene que ver con el uso de la capacidad instalada. En ese sentido, un cuarto de los consultados afirmó que espera un aumento en el nivel de actividad de su empresa, aunque del otro lado un 42% asegura que caerá. El restante 32% espera continuar el ritmo de estos últimos meses.
Con respecto a las necesidades de crédito de las industrias, casi la mitad aseguró que se incrementará, en un mercado que por ahora mantiene las puertas cerradas a esa posibilidad fruto del recalentamiento inflacionario. Un 5% dijo que disminuirá su pretensión de financiamiento.
Un punto siempre sensible, especialmente en tiempos de crisis y caída de demanda es el del empleo, el eslabón por donde termina cortándose la tensión. Se sabe que la industria en particular hace un alto esfuerzo por sostener las fuentes laborales esperando que llegue la reactivación debido a que la formación del personal insume un alto costo y un prolongado tiempo. Desprenderse de mano de obra formada nunca es una primera opción. Por eso, a pesar de los indicadores económicos y de las previsiones industriales, el 80% espera continuar con la misma plantilla actual. Sin embargo, ya hay un 16% que evalúa recortes.
Sí se observa que hay una medida intermedia que empieza a ganar protagonismo y tiene que ver con el recorte de las horas trabajadas: el 26% considera que avanzará con esa decisión, mientras el 67% no alteraría la jornada.
Los problemas de insumos, detrás de las caídas
En noviembre de 2023, el índice de producción industrial manufacturero (IPI manufacturero) mostró una caída de 4,9% respecto a igual mes de 2022. El acumulado enero-noviembre de 2023 presenta una disminución de 0,8% respecto a igual período de 2022. ¿Pero cómo les fue a los principales rubros?
La división correspondiente a alimentos y bebidas registra una disminución interanual de 6,7% en noviembre. La principal incidencia negativa en el mes bajo análisis se observa en la molienda de oleaginosas, que muestra una caída interanual de 36,8%. Según datos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca (SAGyP), la elaboración de aceite y subproductos de soja presenta una disminución interanual de 41,8%, mientras que la elaboración de aceite y subproductos de girasol tiene una suba interanual de 53,2%. Por efecto de la sequía que afectó la producción de soja en la última campaña agrícola, la cantidad de grano de soja ingresado a molienda durante el mes de noviembre experimentó una caída interanual de 42,9%, y acumuló en los primeros once meses del año una baja interanual de 29,6%. Las cantidades exportadas de aceite y subproductos de soja registran una caída interanual cercana al 50%.
La división de sustancias y productos químicos tiene una caída interanual de 5,9%. La elaboración de otros productos químicos, que constituye la principal incidencia negativa en el mes bajo análisis, presenta disminuciones interanuales de 48,4% en noviembre y de 31,8% en el acumulado de los once meses del año. La menor actividad del sector corresponde a una significativa caída en el nivel de producción de biodiésel, como así también a una merma en la fabricación de ciertos productos químicos, como esencias y otros preparados químicos de uso industrial.
La fabricación de equipos y aparatos de informática, televisión y comunicaciones, y componentes electrónicos exhibe en noviembre una baja interanual de 19,0% que responde principalmente a un menor nivel de fabricación de celulares y televisores. En lo que respecta a la producción de celulares, según fuentes consultadas, la caída se debe principalmente a inconvenientes en el abastecimiento de insumos importados.
Las industrias metálicas básicas presentan una baja interanual de 8,3% en noviembre. Las principales incidencias negativas se observan en la industria siderúrgica y en la fundición de metales. La industria siderúrgica disminuye 6,8% interanualmente en noviembre. Según la Cámara Argentina del Acero, la elaboración de productos laminados en caliente presenta una caída interanual de 9,5%, mientras que la elaboración de productos laminados en frío muestra una suba de 12,8% para la misma comparación. Según el comunicado de prensa de la Cámara Argentina del Acero, “la causa de la caída es la falta de acceso a divisas para pagar importación de insumos básicos”. Con respecto a la demanda de productos siderúrgicos, se registran menores pedidos principalmente por parte del sector de la construcción.
La fabricación de maquinaria y equipo registra una baja interanual de 7,1% en noviembre. La fabricación de maquinaria de uso general, que constituye la principal incidencia negativa en el mes bajo análisis, muestra una disminución interanual de 25%, debido principalmente a una menor fabricación de equipos de bombeo, válvulas y equipos de aire acondicionado. Según empresas consultadas, en el mes de referencia la actividad del sector se vio afectada por inconvenientes en el abastecimiento de insumos.
La fabricación de productos de metal disminuye 5,8% interanualmente en noviembre. La fabricación de otros productos de metal y servicios de trabajo de metales, que presenta la principal incidencia negativa en el mes bajo análisis, exhibe una caída interanual de 7,5%. Fuentes consultadas indican menores niveles de pedidos de artículos metálicos utilizados en la construcción y en distintas industrias. Además, se registraron dificultades en la importación de insumos.
Los productos minerales no metálicos muestran una disminución interanual de 3,9% en noviembre. Las principales incidencias negativas corresponden a la elaboración de cemento y a la fabricación de vidrio y productos de vidrio. La elaboración de cemento registra una caída interanual de 8,5% en noviembre.
La división de vehículos automotores, carrocerías, remolques y autopartes muestra en noviembre una caída interanual de 1,0%. La principal incidencia negativa corresponde a la producción de carrocerías, remolques y semirremolques. La fabricación de carrocerías, remolques y semirremolques registra una baja interanual de 31,1% en noviembre. El menor nivel de producción responde principalmente a una contracción en la demanda interna de unidades utilizadas para el transporte de granos por parte del sector del agro. Asimismo, según empresas consultadas, la actividad en el mes de referencia fue que afectó por inconvenientes en el acceso a insumos importados.

