Los datos corresponden a un informe de la consultora Politikon Chaco, elaborado sobre la base de estadísticas del Observatorio de Empleo y Dinámica Empresarial (OEDE), dependiente de la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación.
La contracción industrial fue más pronunciada que la registrada por el conjunto del empleo privado formal. Mientras la cantidad de trabajadores manufactureros disminuyó un 5,2%, el empleo privado registrado total cayó un 2,2% durante el mismo período. De esta manera, la pérdida de puestos industriales representó aproximadamente el 45% de la reducción neta del empleo privado registrado.
Córdoba perdió más de 5.000 puestos industriales
La provincia de Córdoba también quedó dentro del grupo de jurisdicciones que registraron una reducción de sus plantillas manufactureras. Según los datos difundidos a partir del relevamiento, el distrito perdió 5.018 empleos industriales entre los primeros trimestres de 2024 y 2026, una disminución del 4,4%.
La caída cordobesa se ubicó por debajo del promedio nacional en términos porcentuales, aunque implicó una pérdida de más de cinco mil puestos formales. En el mismo período, Santa Fe registró una reducción de 5.369 empleos, equivalente al 3,9%.
El comportamiento de ambas provincias muestra que los retrocesos no se limitaron a los distritos con las mayores caídas relativas: también afectaron a territorios con una importante participación en la estructura manufacturera argentina.
El Gran Buenos Aires concentró la mayor pérdida
En términos absolutos, los partidos del Gran Buenos Aires encabezaron las bajas, con 25.623 empleos industriales menos. La cifra representa una caída del 7,4% respecto del nivel registrado en el primer trimestre de 2024.
Detrás se ubicaron la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, con 8.617 puestos perdidos, y el resto de la provincia de Buenos Aires, con una reducción de 8.064 empleos.
La concentración de las pérdidas en esos territorios está vinculada, en parte, con el peso que tienen dentro del empleo manufacturero nacional. El Gran Buenos Aires, la Ciudad de Buenos Aires y el interior bonaerense reúnen una proporción significativa de los trabajadores industriales registrados del país.
Solo tres provincias crearon empleo industrial
El balance territorial muestra que únicamente Santa Cruz, Neuquén y Río Negro lograron aumentar la cantidad de trabajadores registrados en la industria manufacturera durante los dos años analizados.
Santa Cruz presentó la mayor expansión porcentual, con un crecimiento del 11,8%, equivalente a 420 puestos adicionales. Neuquén sumó 1.216 empleos, un incremento del 9,2%, mientras que Río Negro incorporó 1.205, con una suba del 7,8%.
En conjunto, las tres provincias agregaron 2.841 puestos de trabajo. Ese crecimiento, sin embargo, resultó insuficiente para compensar las pérdidas registradas en el resto del país.
En el extremo opuesto, las mayores contracciones porcentuales se observaron en La Rioja, con una caída del 15%; La Pampa, con el 12,8%; San Luis, con el 11,3%; y Misiones, con el 10,1%.
Una contracción que superó al promedio del empleo privado
La comparación entre el empleo industrial y el conjunto del trabajo privado registrado constituye uno de los principales datos del relevamiento. La industria perdió puestos a un ritmo más del doble de intenso que el promedio general, con una diferencia de tres puntos porcentuales entre ambas variaciones.
El resultado permite dimensionar el peso del sector manufacturero en el deterioro del empleo formal durante el período analizado. También muestra que la evolución no fue homogénea entre provincias: mientras la mayoría registró retrocesos, tres distritos lograron ampliar sus plantillas industriales.
El informe ofrece así una radiografía del empleo manufacturero entre comienzos de 2024 y comienzos de 2026. La pérdida neta de 66.262 puestos constituye el saldo de un proceso territorialmente desigual, en el que las mayores economías industriales concentraron una parte sustancial de las bajas y unas pocas provincias consiguieron resultados positivos.