Durante diciembre de 2025, registró una variación interanual de -7,1% y una contracción con respecto a noviembre del 1,3%.
De esta forma, continúa operando un 20% por debajo de su último pico y en línea con el peor momento que fue la pandemia de 2020.
Los datos corresponden al Departamento de Estudios Económicos de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA).
El uso de la capacidad instalada profundizó su deterioro, ubicándose en 44%, uno de los registros más bajos de la serie histórica.
“Este nivel refleja un uso muy acotado del aparato productivo y confirma el carácter recesivo del actual escenario industrial”, señaló el trabajo de la entidad.
Desde el punto de vista sectorial, el panorama fue mayoritariamente contractivo. Maquinaria Agrícola (-8,5%) y Carrocerías y Remolques (1,5%), que habían liderado el repunte del primer semestre, continuaron con una marcada pérdida de dinamismo, con el primer caso profundizando su caída y el segundo dando muestras de desaceleración en su actividad.
El resto del entramado metalúrgico se mantuvo en retroceso: Fundición (-19,8%), Equipo Eléctrico (-7,1%), Autopartes (-5,8%), Bienes de Capital (-5,4%), Otros Productos de Metal (-5,8%) y Equipamiento Médico (-2,8%) registraron caídas interanuales persistentes, destacándose nuevamente Fundición como el sector más afectado.
El análisis por cadena de valor refuerza este diagnóstico. Las empresas vinculadas a la cadena agropecuaria (-6,6%), Energía Eléctrica (-9,3%), Minería (-4,1%) y Petróleo y Gas (-6,8%) continuaron mostrando resultados negativos, al igual que los segmentos asociados al Consumo Final (-4,3%), Automotriz (-6,5%) y Construcción (-5,1%).
El presidente de ADIMRA, Elio Del Re, advirtió que “el cierre de 2025 muestra un retroceso incluso frente a un año ya muy regresivo como fue 2024, lo que pone de manifiesto las dificultades que atraviesa la industria metalúrgica. Este escenario vuelve indispensable la implementación de una política industrial integral”.
Además, agregó: “El nivel de importaciones crece a un ritmo superior al 70% interanual y golpea de lleno a la producción nacional. A ello se suma un consumo en marcado retroceso, configurando un panorama preocupante para el sector y para el empleo industrial que genera”.
Las perspectivas para los próximos meses tampoco muestran señales alentadoras: en diciembre, 8 de cada 10 empresas anticipa que su nivel de producción se mantendrá sin cambios o disminuirá en los próximos meses y no espera incrementos en su dotación de personal e, incluso, proyecta reducciones.
Con respecto a las estadísticas provinciales, todos los distritos registraron caídas interanuales, profundizando el retroceso observado en los últimos meses y reflejando una contracción generalizada de la actividad.
Buenos Aires (-9,2%) volvió a exhibir el resultado más desfavorable, manteniéndose como el principal aporte negativo al promedio general del sector. Córdoba (-8,6%) y Santa Fe (-7,3%) profundizaron la baja interanual.
Por su parte, Mendoza (-2%) y Entre Ríos (-1,6%) tuvieron un descenso más moderado.
El nivel de empleo que aportan las empresas del sector registra una caída en términos interanuales de -2,5% y con respecto a noviembre no se registraron variaciones.
Las importaciones de productos metalúrgicos alcanzaron en noviembre (último dato disponible) un incremento interanual de 18,9%. En contraste, las exportaciones registraron una caída interanual de -10,4%.