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"¿En serio creemos que la culpa de la inflación es de La Anónima?"

El presidente de Sociedad Comercial del Plata y Morixe Hermanos, Ignacio Noel, dialogó con Tranquera Abierta sobre el trasfondo de la polémica intervención de Federico Braun en AEA, cuando sonriendo admitió que en esa cadena remarcan todos los días. Para Noel, el episodio permitió que el Gobierno desvíe la responsabilidad de la inflación

Las palabras de Federico Braun, titular de la patagónica cadena de supermercados La Anónima, en el encuentro por los 20 años de la Asociación Empresaria Argentina (AEA) dijo que ante la inflación su empresa “remarca los precios todos los días” resonaron con fuerza en el Gobierno y en el mundo empresario. Lo hizo entre risas, y eso fue lo que terminó generando la polémica. A los pocos minutos, Cristina Fernández de Kirchner y Alberto Fernández se encargaron de cuestionarlo con fuerza a través de las redes sociales. Por detrás hubo una catarata.

Ignacio Noel, presidente de Sociedad Comercial del Plata (SCP) y Morixe Hermanos, observó todo desde una mesa en el salón en el que se realizó el evento. Pero después se sumó a la polémica por Twitter. Y allí sugirió que más allá de la desafortunada intervención de Braun, desde el Gobierno se intentó correr el eje de discusión y las responsabilidades por la inflación. Para Noel, el principal responsable es el Gobierno -o los gobiernos- aunque puede ser que no el único.

En diálogo con Tranquera Abierta, Noel recordó los hechos, y se metió de lleno en el fondo de la cuestión: “Fui invitado como muchos otros al aniversario número 20 de la Asociación Empresaria Argentina (AEA). No soy miembro de la Asociación. Fuimos entre 200 y 300 personas”, rememoró.

¿Cómo vio el episodio de Braun?

Estaba allí cuando ocurrió ese episodio que después fue tan destacado y comentado. Diría que fue desafortunada la declaración por el contexto en el que se hace, porque en definitiva creo que a nadie le escapa lo que ocurre. Es como si yo dijera que la inflación en Argentina es altísima y se enojaran por eso. Estaría diciendo algo que aunque no lo diga existe, es verdad. Ahora, si lo digo en un lugar, en un momento, en una situación, o en contexto con gente que no llega a fin de mes, por ahí no cae bien. Por ahí en boca cerrada no entran moscas en esos casos.

¿No le pareció razonable el detabe posterior?

Es que al debate que se dio a posteriori, del que participaron desde el Presidente para abajo, pasando por la vicepresidenta, el ministro de Economía, se sumó el gobernador de Tierra del Fuego que dijo que no le iba a comprar más a La Anónima, y hasta un sindicato que propuso hacer piquetes a los supermercados. La verdad que sin coincidir ni tomar la declaración de Braun como acertada, porque a la vista de lo que ocurrió nadie va a decir que lo que dijo está bien, sí me parece que en parte se desvió el tema. Si a la Argentina le va mal tal vez tenga que ver con esto. Del episodio lo que se rescató es para destruir y no para construir.

¿Cómo es eso?

La reunión de AEA consistía en unos paneles con empresarios, en uno de los cuales estaba el señor Braun. Y cuando expuso explicó que su empresa llegó a un momento en el que el capital estaba muy atomizado entre muchísimos dueños y que en definitiva nadie se sentía dueño porque todos tenían una muy pequeña parte del capital. Como muchas veces ocurre con las divisiones familiares a lo largo de las generaciones. Llega un momento que eso no tiene dueño y nadie se siente a cargo del problema. En ese momento él tomó la empresa y la llevó a ser hoy uno de los 10 más grandes empleadores de la Argentina con 25 mil personas. Se integró hacia atrás comprando frigoríficos. Y hasta contó que una de las claves del éxito era el clima laboral y que ahora estaban estudiando transformarse en Empresa B, que son aquellas que no sólo buscan la rentabilidad económica sino especialmente contar con un aporte positivo para la comunidad, el medio ambiente, lo que se llama el triple impacto económico, social y ambiental. Una cosa muy novedosa. Había mucho para rescatar de su exposición, hasta que finalmente llegaron las últimas preguntas y esta respuesta desafortunada.

¿Fue la forma más que lo que dijo?, porque los almaceneros también dicen que remarcan todos los días...

Y sí, un almacenero le va a decir lo mismo. Si hubiese dicho que ante la inflación la empresa estaba bancandola, poniéndole el pecho a las balas, aguantando los precios para el consumidor, hubieran salido corriendo a criticarlo en las redes sociales, a decirle que en realidad remarca todos los días. Lo ideal hubiese sido no decir nada porque sobre precios no se puede hablar, porque el que dice algo es como que le está metiendo la mano en el bolsillo a la gente. Pero a nosotros, por ejemplo, también nos sube todo.

¿Habla de los insumos del molino?

Bueno, nos sube el trigo, el maíz, el girasol, los salarios, la energía, el gas. Todos los insumos nos suben. Entonces, en nuestro caso la remarcación de precios no es todos los días porque para que una cadena de supermercados tome un aumento de precios primero tenemos que tener una autorización de la Secretaría de Comercio. Recién después toma la lista. Pero imaginemos que según se estima, cada supermercado maneja un stock de 40 mil ítems, que si lo dividimos por los 30 días del mes, da 1.333 por día. Es lo que debería cambiar un supermercado para actualizar una vez por mes cada precio. Hay que estudiar un poquito, por lo menos en ciertos niveles de gente responsable, antes de opinar.

¿Y por qué salió a hablar sobre el tema?

Cuando vi que lo crucificaron desde el Presidente para abajo me dije “voy a ver este tema cómo es”. Porque esto no puede ser todo lo que se puede rescatar sobre el tema. Me pareció muy pobre que solo se rescate eso y no todo lo demás que había dicho Braun. Porque el señor tiene 169 sucursales. ¿Sabe cuántos tickets entregó en 9 meses que lleva el actual ejercicio de La Anónoma? Fueron 45 millones. Toda gente que decidió ir a comprar a La Anónima, y si ocurrió eso es porque el cliente piensa que es mejor por algo. Entonces Braun está haciendo su trabajo razonablemente bien. ¿Y todo lo que hay para hacer es salir a matar a un señor que reinvierte su capital en Argentina? Si uno mira el balance de La Anónima, que está en internet, de cada 100 pesos que gana, 80 van a impuestos y quedan 20 para los accionistas. Gana el 2% sobre las ventas; menos que si comprara bonos del Estado. Si no hiciera nada, no tuviera los 25 mil empleados, las 169 sucursales, los centros de distribución, los frigoríficos, y tuviera la plata puesta en bonos, cobraría el 20% en dólares. ¿Queremos echar a la gente que invierte en Argentina? Por eso lo vi como una oportunidad porque me pareció muy injusto cómo lo estaban matando. ¿Creemos que la culpa de la inflación es de La Anónima y los supermercados? Así no vamos a resolver nunca el tema.

¿Hubo intencionalidad de desviar la responsabilidad?

Intenciones no puedo juzgar porque son íntimas de cada persona. Pensemos en el tiempo del 1 a 1, cuando un peso era un dólar: a hoy según datos del Banco Central, la cantidad de pesos se multiplicó por 210 veces. Hay 210 veces más pesos que en junio de 2001. ¿Cuánto vale el dólar paralelo? Qué casualidad! ¿Y quién emite los pesos? ¿Los supermercados, los molinos o el Gobierno? ¿Entonces de quién es la responsabilidad? Yo no digo que sea la única, ni que sea fácil no emitir porque al déficit no se lo podría eliminar de golpe porque probablemente haya gastos justificados, pero algo pasa. Si le vamos a echar la culpa a La Anónima, a los supermercados o a las empresas en general estamos errando el diagnóstico 180°.

¿Qué pasa con los alimentos que suben por encima del promedio?

En la cadena de la harina lo que menos subió fue justamente la harina. El pan subió más y el trigo también. Nosotros el año pasado tuvimos meses con varios millones de pérdida básicamente por el congelamiento de precios y porque el trigo subía. Lo que hay en el negocio de alimentos es que a nivel mundial, y no sólo por la invasión rusa a Ucrania, porque esto venía sucediendo desde antes, el trigo subió de 200 dólares la tonelada a 360 dólares este año, pero a su vez el tipo de cambio pasó de 80 pesos a 120 el oficial. Entonces en Argentina hay un doble efecto: el de la suba del commoditie en dólares y la suba del tipo de cambio; entonces en pesos se amplifica el aumento. Nosotros estamos en el medio porque le vendemos en pesos al supermercado y compramos en dólares el trigo, al tipo de cambio oficial. Estamos entre el mundo dólar del commoditie y el mundo pesos de la góndola. Por eso vemos que en el mundo hay un problema de inflación, pero en Argentina está potenciado, hay un efecto doble.

¿Entre esos dos mundos, sirvió el fideicomiso que armó el Gobierno?

Sí, sí. Obviamente que compensa una parte de la suba; en ese sentido sirve. Pero claramente si se le pregunta a un productor de aquellos productos que tienen que fondear al fideicomiso va a decir que no sirve. Pero como paliativo funcionó. No es un modelo sostenible a largo plazo porque cada vez que se quiso regular mucho la producción terminamos con menos producción, como pasó con el trigo hace unos años atrás. Por ahí prefiero mirar el tema al revés para saber si este tipo de medidas son la única opción. Miremos qué hacen en Brasil, en Uruguay, en Chile, porque son países con exportación de commodities, ingresos per cápita similares a los nuestros, y no tienen esas regulaciones. Tampoco hay retenciones. En Uruguay siembran trigo, lo exportan en dólares y al productor le pagan dólares. ¿Por qué acá es distinto? ¿Y cómo nos fue desde 1983 en esa comparación? Si uno busca en el Banco Mundial el ingreso per cápita ve que en Uruguay aumentó por 9 y en Argentina en 2,5. Algo pasa en Argentina. Entonces a mí, volviendo a lo que pasó con lo de AEA, me hubiera gustado que se discutieran estas cosas. Y además pensemos que el paquete de harina en Brasil es entre 50% y 100% más caro que en Argentina, en dólares. Y me argumentan con que acá los sueldos son más bajos, ¿y por qué no debatimos por qué acá los sueldos son más bajos? Allá pagan eso, tienen mayores ingresos, al productor le pagan lo que corresponde y acá no. ¿Por qué? Ese es el debate que hay que dar. Mientras perdemos el tiempo con que si el supermercado remarca los precios. El supermercado traslada los precios que aumentan.

¿Cree que hay una tendencia a culpar a los empresarios por esta situación?

Y sí, evidentemente sí. Yo entiendo que hay funcionarios que tienen que estar en mil temas todos los días desde el Presidente para abajo, pero algún asesor que se les acerque antes de crucificar a uno de los 10 principales empleadores de la Argentina debería haber. Alguien que les sugiera mirar al menos en internet los datos mínimos de esta empresa y ver lo que es. ¿Sabe cuántos impuestos pagó La Anónima en 9 meses del último ejercicio? Fueron 12 mil millones de pesos; y en sueldos pagó 18 mil millones de pesos. Eso es público, yo lo busqué en internet, sin asesores. Cómo puede ser que funcionarios hablen con tanta ligereza y crucifiquen de forma pública a un grandísimo contribuyente del propio Estado que administran. Más allá de las formas de la expresión, que hubiera gente que se rió en el momento, y de todo eso.

Hablando de inflación, ¿se enfría el consumo?

No, no lo notamos así. Pero depende mucho también de la situación o participación de mercado de cada uno. Pero hay una encuesta que sale todos los meses que informa ventas de supermercados y mayoristas y aumentaron 58% interanual, lo que marca paridad con la inflación. No hemos visto enfriamiento por ahora en el marco general.