“La aceleración tuvo que ver con el traslado a los precios de la suba de la divisa”, dijo el Centro de Almaceneros de Córdoba.
Y agregó: “Más hogares se endeudan y reducen la calidad de la dieta”.
Para no ser pobre, una familia debió ganar $ 1.526.332.
En tanto, para no ser indigente, $ 812.655.
La inflación acumulada en el 2025 fue del 19,7% y la anualizada, del 32%.
“En agosto de 2025 la inflación alcanzó el 2,2%, superando el 1,5% (según propia medición del Ietse) o el 1,9% (según el Indec) registrado en julio”, señaló el relevamiento de Almaceneros.
Y añadió: “Esta presión cambiaria se trasladó, entre otros, al rubro Alimentos y Bebidas sin Alcohol (el de mayor ponderación en la medición inflacionaria), que aumentó 2,3% y terminó impactando de manera directa en la inflación general”.
Otras de las conclusiones son:
- “En Córdoba, que refleja la media nacional, el 58% de las familias no logró cubrir de manera satisfactoria durante agosto la Canasta Básica Alimentaria”.
- “De los hogares que sí pudieron hacerlo, el 72% lo hizo gracias a ayuda estatal, esto es AUH, Tarjeta Alimentar y los programas provinciales”.
- “A su vez, el 50,4% de los hogares eliminó alguna comida diaria, generalmente la cena; en el 31% de los hogares, alguien sintió hambre y no pudo saciarlo; y en casi el 20% hubo días sin alimentos en el hogar; en tanto un 19% tuvo que pedir comida o dinero para alimentarse”.
“A esta situación, se suma el factor político: el próximo domingo 07 de septiembre se celebran las elecciones legislativas en la provincia de Buenos Aires, cuyo resultado tendrá un impacto inmediato en la economía y los mercados”, sostuvo el informe.
“En síntesis, agosto mostró que la economía argentina continúa atrapada en una dinámica donde los movimientos del dólar terminan definiendo la inflación y condicionando el bolsillo de las familias”, manifestó.
“El hecho de que la inflación vuelva a superar el 2%, sumado a indicadores sociales que reflejan necesidades básicas insatisfechas y endeudamiento masivo para poder alimentarse, obliga al Gobierno a renovar sus estrategias no sólo en lo económico para estabilizar expectativas y el tipo de cambio, sino también en lo social, reforzando la red de contención que hoy evita un deterioro aún mayor”, finalizó.