La autopsia de Ángel Nicolás López, el nene de 4 años asesinado en Comodoro Rivadavia, reveló un cuadro estremecedor: presentaba al menos 22 golpes internos en la cabeza, compatibles con agresiones reiteradas entre siete y diez días antes de su muerte. Los peritos encuadraron el caso dentro del “síndrome del niño maltratado”, al tratarse de lesiones no accidentales y sostenidas en el tiempo.
El fiscal sospecha que el padrastro de Ángel López fue el responsable de los golpes
La autopsia confirmó que los golpes en la cabeza tendrían entre siete y diez días. La acusación apunta al padrastro, a partir de testimonios de testigos que lo describen como un persona violenta, la madre de Ángel habría sabido lo que ocurría y no hizo nada.

