Vecinos de Villa Dalcar sufren una ola de inseguridad que durante el último fin de semana sumó cuatro nuevos robos domiciliarios. En base al registro de las cámaras de seguridad, sostienen que el modus operandi es similar en todos los casos, y creen que el delincuente es el mismo. Frente a esto, comparten información a través de grupos de mensajería instantánea, mientras esperan respuestas de las autoridades.
Los casos se multiplican, pero el de María Molinuevo es un extremo, porque se encontró cara a cara con un delincuente en el interior de su casa el sábado al mediodía, después de ausentarse por media hora.
Repasando sus movimientos, llegó a la conclusión de que era el mismo joven al que, al salir, se había cruzado caminando en inmediaciones de la calle Tristán Burgos y Lago Correntoso.
Al volver, se percató de lo que pasaba cuando estaba por abrir la puerta. “Vi todos los cajones de un escritorio abiertos. La notebook desconectada y puesta arriba de un sillón, junto a un rifle que había sido de mi marido. Ahí empecé a gritar: ¡Alguien entró, alguien entró! Y también empecé a llamar a los gritos a mi hijo, que vive cerca de casa", relató.
"En eso, el tipo me aparece desde un pasillo que da a los dormitorios, desesperado por salir. Nos pusimos a forcejear con una puerta, porque él tiraba del picaporte y yo se la cerraba porque no lo quería dejar salir hasta que llegara mi hijo. Al final, nos quedamos con un picaporte cada uno. Entonces, se escapó, saltó la reja como un gato y se fue", amplió.
"Al final, no sé bien qué se llevó, porque no faltaba plata, y cerca de casa encontramos tirada una mochila con una notebook que nos había sacado. Lo mismo que unos llaves. No sabemos si las dejó o se le cayeron", completó.
En base a lo que registraron las cámaras de seguridad de diferentes viviendas robadas, Molinuevo sostiene que los atracos de los últimos días son obra del mismo delincuente.
La misma hipótesis postula otra de las vecinas damnificadas, Vilma Españón, para quien esta última ola de robos tiene como responsable a una sola persona o, a lo sumo, un grupo reducido de delincuentes.
"Hay alguien o algunas personas que están como cebadas: entran en el domicilio a la siesta, por ejemplo, o a las 12 de la noche cuando creen que no hay movimiento. Vivo en la zona de Cervantes y Lago Lacar, y a mi casa ingresaron por el patio, forzando una puerta. Se llevaron artículos electrónicos y buscaban las llaves para salir, pero como no las encontraron se fueron en un momento en que yo tardé en activar la alarma", comentó.
Fue el sábado entre el mediodía y las primeras horas de la tarde, entre las 12.30 y las 15, un lapso en el cual no estuvo activa la alarma en su casa.
"Después, fue mi hijo y se encontró con todo revuelto. Buscaron dinero por todos lados, porque me hicieron un revuelo de ropa, de todas las cosas. Al final, se llevaron cámaras fotográficas y notebook, tal como lo indiqué en la denuncia", agregó la vecina.
Nueva ola de inseguridad
Si bien en el barrio sostienen que la inseguridad recrudeció desde 2020, la mujer sostiene que el problema se agudizó todavía más en el último tiempo. "Nosotros hemos notado que la inseguridad empeoró en estos últimos 15 días, porque todos están de vacaciones y nos relajamos también", apuntó.
Los otros hechos
Los vecinos de Villa Dalcar vienen compartiendo asiduamente información sobre estos hechos de inseguridad por medio de grupos de WhatsApp, sobre todo durante el fin de semana pasado, con la idea de robustecer la prevención. Por esta vía, los habitantes del barrio se anotician también de los últimos robos.
En este marco, Españón comentó que los delincuentes incluso llegaron al extremo de robarse una pileta que estaba armada y llena de agua en una vivienda de Lago Correntoso y Río Pilcomayo.
"La vaciaron y la desarmaron, porque se tomaron todo el tiempo del mundo. Y en este caso no había alarma porque estaba en el patio", explicó.
Otro de los damnificados es un vecino que reside en el sector de calle Nahuel Huapi entre José Mármol y Tejerina, a quien le robaron el domingo último, alrededor de las 14.
"Aparentemente, saltaron el portón, abrieron la puerta y en minutos extrajeron 3 notebooks que teníamos. La alarma sonó. Llegó la gente del servicio de seguridad pero el robo se consumó de forma muy rápida y ya los delincuentes se había retirado", les comentó a sus vecinos a través de un mensaje.

