Ayer el personal no docente de la escuela primaria José María Paz, cerca de las 9 horas, observó a un sujeto, con apariencia de ser mayor de edad, revisar las bicicletas para ver si alguna podía ser llevada. Observó una por una y todas tenían la correspondiente cadena con candado. Ante la imposibilidad de robar una, continuó su recorrido hacia la zona céntrica. Durante la semana anterior, en ese mismo lugar, se llevaron tres bicicletas.
El pasado lunes, personal de la Secretaría de Seguridad Ciudadana alertó a los chicos en las escuelas, tras registrar la presencia de un sospechoso en la zona, que debían tener la bicicleta con su correspondiente cadena.
En la semana anterior, una mujer que debía acompañar a su madre a General Deheza dejó su bicicleta de paseo en el estacionamiento para bicis de la Terminal de Ómnibus de la ciudad de General Cabrera. Allí, autores desconocidos se la llevaron, aunque afortunadamente, se pudo recuperar en inmediaciones de un boliche bailable un día más tarde.
En la tarde del pasado sábado, dos jóvenes de 15 y 10 años se llevaron una bicicleta de una persona mayor de edad que había ido a trabajar al Museo de la ciudad. El rodado no tenía medidas de seguridad; no obstante, 24 horas más tarde, la Policía la recuperó en una reunión de jóvenes en parque Garimaldi, cerca de la Terminal.
“La gente sabe lo que sale una bicicleta y quiere cuidarla realmente. Tenemos seguros que van desde $5 mil hasta $10 mil”.
Dispositivos de seguridad
Juan Pablo Pereyra, el más importante referente del ciclismo cabrerense, propietario de una bicicletería ubicada frente a la parroquia local, comentó a La Voz de la Amistad que se triplicaron las ventas de cadenas con candado para asegurar las bicis cuando inevitablemente hay que dejarlas en lugares inseguros.
“Estamos vendiendo más cadenas candado o cables de seguridad con candado que hace algunos días. La gente sabe lo que sale una bicicleta y quiere cuidarla realmente. Tenemos seguros que van desde $5 mil hasta $10 mil, dependiendo del tamaño de la cadena, del largo y de la calidad”, precisó.
La comisario Ariana Palacios, titular de la comisaría de General Cabrera, reconoció que las otras sustracciones de estos rodados no fueron esclarecidas y que se sigue investigando qué fue lo que sucedió.