Renuevan unidad coronaria con alta tecnología, infraestructura y capital humano
“Este es un ejemplo de que somos contundentes en dar resultados permanentemente”, dijo ayer el Dr. Mario Piastrelini, director médico de Instituto Médico Río Cuarto (IMRC), durante la inauguración de la nueva unidad coronaria de esa institución, evento del que participó Salud & Ciencia.
Actualmente, el jefe del servicio de cardiología de IMRC es el Dr. Federico Magri (MP 25543), un apellido que es parte de la historia de este centro de salud. “El instituto se funda entre 1946/47 por los doctores Osvaldo Magri, mi abuelo, Carlos Magri, su hermano; Horacio Dalvit, Raúl Abdala y el Dr. Recalt. Eran trece médicos de la misma comunidad que funcionaban, al principio, en una casita frente al Colegio Normal, con dos consultorios, una sala de radiología y un laboratorio. Desde los años 70 estamos instalados acá”, comenzó haciendo historia el Dr. Magri.
Recordó además, que “la primera unidad coronaria del mundo se fundó en 1968, y la unidad coronaria de IMRC se funda en el año 90. La fundaron ocho médicos; mi papá, Osvaldo Magri; mi tío, Rodolfo Magri; Miguel Minardi; Norberto Tuler; Franco Fabro; Rodolfo Villalba; Jorge Peressini y Cosme Navazzotti. Lo que estamos haciendo hoy es una reinauguración, edilicia y tecnológica, dentro del plan de mejoras continuas”.
El director médico de la institución señaló que “la unidad coronaria no es un servicio nuevo. Dentro de nuestro plan estratégico de poner en valor todos los servicios, fue uno de los primeros que decidimos abordar en conjunto con la unidad neonatal. Las obras que se han hecho no tienen que ver con aumentar el número de camas, sino profundizar en la humanización, el espacio del paciente y del familiar, la tecnología y una serie de normas de seguridad y de bioseguridad que nos ponen a la altura de los centros del primer nivel del país”.
La jefa de esta unidad, dentro del servicio de cardiología, es la Dra. Julieta Herrero (MP 38732), quien detalló que “esta unidad cuenta con cuatro box, que son unidades bien amplias, individuales, porque están separadas, equipadas con camas ortopédicas, con comodidades para el paciente, donde se brinda una hospitalización continua, invasiva y no invasiva, de alta complejidad”. La unidad coronaria además cuenta con “oxígeno-terapia continua, para oxigenación no invasiva (vni, ventilación no invasiva) con el espacio de un respirador. Estas unidades son tres, y la cuarta es una unidad de aislamiento, separada de las demás, donde ahí realizamos las recuperaciones cardiovasculares de las cirugías, es una unidad bien separada del resto para evitar la infección y para que el paciente tenga su espacio individualizado”, agregó Herrero.
¿Qué relevancia tiene esta unidad coronaria?
Magri: Desde aquella unidad coronaria que se fundó en el año 1990 con seis camas, una unidad superadora de los que existía acá en la ciudad en ese momento, hoy lo que estamos haciendo es una reinauguración de esa unidad, con tecnología, confort, humanización en la atención, normas de bioseguridad con todos los estándares de calidad nacional e internacional. Como jefe del Servicio de Cardiología, estoy muy contento. Somos unos 22 profesionales de la Cardiología, trabajando con todas las subespecialidades de la especialidad, y eso hace que tengamos todo cubierto, creo que lo único que no se hace acá es trasplante cardíaco. Por eso muy contento de ir mejorando un poquito más cada día.
¿Cómo es la dinámica de trabajo?
Herrero: Iniciamos el día con una revista de sala, analizamos todos los pacientes uno por uno, conocemos toda la historia, los antecedentes, los revisamos, hacemos todos los cambios de medicación necesarios. Junto con un equipo de residentes, salen los pedidos de estudios para cada paciente, desde ecografías hasta cateterismo, por ejemplo. Tenemos un grupo en donde todos nos enteramos de todos los movimientos, de todo lo que se va a hacer en el día, de las novedades del paciente y sus evoluciones. Al mediodía se dan los informes a la familia donde se los hace pasar la unidad, están en contacto con el paciente, reciben toda la información y las novedades de lo que ha transcurrido desde la noche anterior, por ejemplo, hasta ese momento. Es un trabajo bastante dinámico, un trabajo en equipo, que no sería posible sin todos los médicos, residentes, enfermeros, kinesiólogos, nutricionistas, psicólogos, entre muchos otros.
¿Qué alcance tiene esta unidad a la región o a la ciudad misma?
Piastrelini: El servicio de cardiología nuestro es multidisciplinario dentro de su misma especialidad. Desde hace un par de años hemos decidido que este modelo no puede ser central, que tengan que venir los pacientes y cuando lleguen recién acá empezar a tener sus servicios. En ese sentido, el Instituto Médico ha generado una política de tender puentes hacia otras localidades y eso lo estamos haciendo trabajando, adquiriendo instituciones y generando nuevos equipos en las localidades de referencia para armar nuevos equipos donde pueden aceptar al paciente, entrar en contacto con este equipo multidisciplinario que le va indicando y va bajando órdenes de qué ir haciendo con el paciente. Cuando la persona llega a Río Cuarto no solamente está diagnosticado como corresponde, sino que ya ha recibido algunos tratamientos que son fundamentales en el mismo pueblo o en la misma localidad que le aseguran un mejor resultado. Lo que estamos haciendo es bajo estándares internacionales, muy efectivo, cuando los pacientes tienen un problema coronario en menos de tres o cuatro horas ya han recibido el tratamiento que tienen que recibir y que eso es muy bueno.
Sobre el final de la charla, el Dr. Federico Magri destacó la relevancia del equipo de residentes. “El hecho de ser un centro formador de residentes nos ha posicionado, nos incentiva a ser cada día mejor, porque es una gran responsabilidad ser un centro formador. Eso ha hecho que nuestro servicio sea muy prestigioso.
A su turno el Dr. Piastrelini agregó “tener el equipo de cardiología que han conformado ellos (señalado a sus médicos colegas) en el interior del interior del país, porque no somos el interior, somos el interior del interior, a mí me enorgullece y es una cuestión que a toda la región le está dando calidad de vida y expectativa de vida. Cuando hablamos de un infartado, una arritmia o de alguna patología cardiovascular, tener este semejante equipo armado es toda una garantía de que si pasa algo, las 24 horas, los 7 días de la semana, los 365 días del año, va a estar el equipo esperando para dar una solución, y eso es importantísimo”.
Por Fernanda Bireni