Fuego en las sierras del sur; se quemó una superficie de 1,5 veces la ciudad de Córdoba
Uno de los focos de incendio más relevantes de la provincia se concretó en las Sierras del Sur, donde se quemaron más de 90 mil hectáreas, según las últimas estimaciones en base a imágenes satelitales y que terminaron conformando un total para la provincia, tomando todos puntos de fuego, de al menos 200 mil hectáreas afectadas, lo que superó el último récord anotado en 1988 con unas 145 mil hectáreas quemadas en aquel momento. El 2020 quedará entonces como el año de los incendios más grandes que se tenga registro en Córdoba.
Para tener una dimensión de lo que implicó la superficie afectada en la zona de Las Albahacas y Alpa Corral, el Centro Regional Córdoba del Inta realizó un extenso trabajo de la mano de Diego Pons (Manfredi) y Nicolás Mari (Cruz del Eje) en el que no sólo se puso el acento en la dimensión cuantitativa de los daños, sino también se hizo un análisis de los daños. El trabajo consistió en un relevamiento de condiciones climáticas, vegetación, áreas y coberturas quemadas.
En uno de los primeros puntos el informe hace foco en los antecedentes de una larga sequía que sirvió de base para la expansión de las llamas por las sierras cordobesas. “El análisis de las precipitaciones registradas por el Servicio Meteorológico durante el período abril a julio de 2020, muestra un escenario de déficit hídrico marcado, no superando los 25 milímetros en el área afectada por incendios, con déficit de hasta 100 milímetros, con respecto a valores históricos”.
Y en ese punto se echó mano a las nuevas herramientas satelitales con que dispone el país: “La estimación de humedad de suelo desde sensores remotos (Saocom, Conae) muestra porcentajes de entre 15 al 10% de capacidad de acumulación en suelo, indicando condiciones de sequía, para las áreas quemadas”. Allí las imágenes de los satélites recientemente enviados al espacio fueron determinantes para determinar el escaso grado de humedad en el suelo.
Del mismo modo, el relevamiento satelital al 29 de septiembre en la zona de Las Albahacas y Alpa Corral daba cuenta de una superficie afectada de 23.500 hectáreas. Al 1 de octubre, se informaron unas 57.356 hectáreas quemadas en la zona. Para el 11 de octubre, los últimos informes en la zona daban cuenta de una superficie dañada de 92.097 hectáreas.
La regional Córdoba del Inta estableció que el 36% del área alcanzada por las llamas correspondió a arbustales y matorrales, un 28% a pastizal natural con rocas o suelo desnudo, otro 28% pastizal natural y el resto está integrado por zonas de rocas, monte, plantaciones forestales, entre otros.
Por último, el informe, que fue elevado a la Nación para que la comisión de emergencia analice las implicancias de los incendios desatados en toda la zona de sierras entre septiembre y octubre, adelanta un escenario que podría ser nuevamente problemático: “El pronóstico de lluvias trimestral muestra escenarios de precipitaciones previstas por debajo de la normal histórica, así como temperaturas superiores a la normal, que de cumplirse mantendrían el riesgo de generación de nuevos eventos de incendios en la región central, en los próximos meses”, concluye el estudio del Inta.
La evolución de los incendios a lo largo de 31 años
La base de datos elaborada por el Instituto de Altos Estudios Espaciales Mario Gulich (Conae - UNC) cuenta con un registro de 9.210 incendios ocurridos entre 1987 y 2018, acumulando una superficie total quemada de 1.609.672 hectáreas, equivalente al 58% del área de las Sierras de Córdoba.
El número de incendios anuales osciló entre 45 y 961, con un promedio de 297 eventos por año. El área quemada anual fue muy variable, con un mínimo de 2.135 hectáreas en 2014 (0,08% del área de estudio) y un máximo de 350.154 en 1988 (12,6% del área), año el que se registró el incendio de mayores dimensiones hasta ese momento (145.453 hectáreas).
Más del 86% de los incendios afectaron superficies que no superaron las 100 hectáreas, aunque sólo fueron responsables del 11% del área quemada total. En cambio, los grandes incendios (≥ 1000 hectáreas) fueron responsables del 71% del área quemada, aunque sólo representaron el 2% de los eventos.