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Dictan talleres sobre inteligencia emocional a padres en la cuarentena

Las docentes Jaquelina Possetto y María Eugenia Palma, ante la gran demanda de herramientas para el trato con los niños, decidieron iniciar estos encuentros virtuales

Ante un escenario en el que los padres se manifiestan desbordados por las actividades vinculadas a la educación y contención de los niños en medio de la cuarentena, Jaquelina Possetto y María Eugenia Palma, licenciadas en Educación Inicial y especialistas en Mindfulness, dictan talleres de manera online a decenas de familias que se encuentran en una misma situación y se concentran en lo que es el trabajo desde la inteligencia emocional para hacer frente a esta realidad.

En diálogo con Puntal, Possetto se refirió al origen de estos encuentros y a la necesidad de hacer un alto en la rutina para analizar cómo es el vínculo que los grandes tienen con los niños, al igual que observar si las emociones de cada uno se tienen en cuenta para afrontar ese escenario.

- ¿Cómo surgió la posibilidad de llevar a cabo este encuentro virtual?

- La idea del taller surge a partir de los pedidos que se dieron en el consultorio, haciendo terapia con padres e hijos, y como trabajamos con mindfulness empezamos a tener muchas solicitudes para el desarrollo de un taller, algo que no podíamos hacer por las medidas de la cuarentena. De todas formas, la necesidad surgía del sentirse desbordados por las tareas y las clases virtuales de los chicos en sus casas, con el cambio de contexto, y la idea fue armar algo para estos padres que ya habían hecho talleres anteriormente, pero se hizo algo masivo, con mucha gente que se sumó, con más de 70 personas en este primer encuentro. La base fue escuchar esas necesidades de los padres y armarlo a partir de eso desde la inteligencia emocional. Lo que sucede es que no estamos pudiendo gestionar las emociones que genera este cambio de contexto.

“Trabajamos en base de lo que es la inteligencia emocional, es decir, ¿cuál es el problema? Los padres decían que sus hijos no querían hacer las tareas, que viven enojados, apáticos y no los pueden sacar de los videojuegos, pero hay que pensar cuáles son las emociones que hay detrás de eso”, explicó la especialista coordinadora de los talleres. Sostuvo, en tanto, que como padres si no se pueden detectar esas emociones, no se puede observar la realidad, “si vemos que están molestos hay que analizar qué hay detrás y cómo uno se manifiesta en este sentido”.

- ¿Esto se manifiesta en niñas, niños y adolescentes de todas las edades?

- Sí, hay muchos chicos que están duelando, como los que son más grandes y están en el último año de la escuela, que no saben si van a poder tener su fiesta de egreso, o que se pierden todas las reuniones típicas. Cada etapa vive algo diferente.

- ¿Qué puntos propusieron a los padres para trabajar?

- Nosotros trabajamos desde diferentes temáticas, pero lo primero es poder hacer un parate y mirar qué está pasando en la casa, no seguir en automático, si predomina el malestar por el enojo hay que analizar de dónde viene y detenernos a preguntarnos por qué viene. Una vez que se detecta esto, hay que evaluar qué herramientas podemos tener para gestionar las emociones del niño y las propias, pensar en cómo reaccionamos cuando el hijo no quiere hacer la tarea, si se lo reta o pone en penitencia, o se obtura el diálogo. O si se puede parar un rato para hacer otra actividad y luego volver a la tarea. Si nos ponemos o no a la altura del niño en el berrinche de no querer hacer la actividad. Del mismo modo, hay que ver cuáles son nuestros miedos con esto de la virtualidad, si estamos preocupados por que pierdan el año o si hacen la tarea.

En este sentido, Possetto destacó que no se debe confundir el rol de los padres en cuanto a la enseñanza y no asumir el compromiso de ser docentes. “Tenemos que acompañar o encargarnos de que esté bien hecho”, sostuvo, aunque reconoció que es difícil enfrentar este cambio de contexto con la pandemia y las emociones “a flor de piel”, tanto en los grandes como en los chicos.

“Hay una herramienta que es fundamental que es la de la inteligencia emocional, que no es lo mismo tenerla a que no contar con ella, por esto los tips que les dimos a los padres tienen que ver con esto, aunque quedaron cosas por profundizar”, comentó la coordinadora y aseguró que ya está previsto un nuevo encuentro para mediados del mes que viene. “De hecho se han llevado una tarea para hacer en sus hogares, para verse a sí mismos, distinguir con qué rasgos de adultos se ven identificados: con uno colapsado por la falta de tiempo, por ejemplo, y con el desafío de encontrarse un tiempo para compartir con sus hijos; o si es uno que no puede poner límites, tienen otro desafío”, explicó Possetto.

- ¿Ayuda el desarrollo de estos encuentros en los que los padres ven que no son los únicos que se enfrentan a este tipo de realidades?

- Es algo maravilloso, porque incluso en el trabajo en el consultorio veíamos casos aislados, pero al empezar a llegar mensajes similares, veíamos que estamos todos en la misma. Además, es positivo que cada padre delimita su problema, con lo que se enfrenta cada uno, pero todo a raíz del mismo cambio de contexto.

- ¿Es positivo, además de lo educativo, compartir las actividades propias de cada niño?

- Sí, y poder mirar al niño ante estos cambios, porque no se tiene en cuenta que ha perdido a su grupo de compañeros, no tiene a la maestra al frente, tiene todas las distracciones propias del hogar.