Junto al desarrollo de las nuevas tecnologías también avanzan los delitos informáticos. El phishing es uno de los engaños virtuales que crecieron en el último tiempo y sobre el que las autoridades están poniendo atención.
El phishing es un método de ataque informático que consiste en engaños para robar cuentas bancarias, instalar malware o extorsionar, entre otras maniobras. El aumento del comercio electrónico está vinculado a este tipo de fraudes.
"En general para prevenirse de este delito lo más importante es que cuando recibimos un link, por ejemplo de un banco, tengamos presente que lo que hacen los delincuentes informáticos es modificarte una letra, un símbolo o un caracter, y de esa manera crean un sitio falso y con una página muy parecida a la que vos conoces (del banco o institución) aprovechan y pescan tus datos personales", describió Ariel Garbarz, ingeniero en telecomunicaciones, en diálogo con Buen Día Río Cuarto.
"Por eso hay que usar siempre links conocidos, y cuando uno voluntariamente busca un sitio determinado fijarse bien que el sitio que nosotros tenemos almacenado en favoritos o si lo tenemos que escribir tener mucho cuidado de escribir la URL correcta", añadió.
"El phishing en las redes se suele utilizar para realizar principalmente transferencias bancarias, por eso jamás hay que suministrar claves si no estamos 100 por ciento seguros", sostuvo.
Advertencia
Un informe de expertos en ciberseguridad reveló que se multiplican mails que prometen cuentas gratis de Spotify, mensajes de WhatsApp que ofrecen zapatillas gratis, correos para actualizar los datos de la cuenta de Netflix y reclamos de tarjetas de crédito por cuestiones del homebanking para que las personas realicen un pago o hagan clic en algún enlace que descarga malware.
Estos mails y mensajes parecen provenir de empresas u organismos legítimos pero en realidad se trata de imitaciones que redirigen sitios web falsos para concretar el "cuento del tío" digital, con fines delictivos.
El phishing es hoy el tipo de acción que le genera más alcance al atacante y la tendencia de malware que más está creciendo en el mundo, precisa un informe de la empresa de ciberseguridad F5, que calcula "pérdidas económicas a nivel global de trillones de dólares".
Industrias afectadas en el país
La industria manufacturera es la más perjudicada por ataques de phishing en la Argentina, que se ubica como el segundo país que más incidentes de este tipo recibe en Latinoamérica, informó una reconocida firma estadounidense de ciberseguridad.
Una de cada 1.227 empresas de ese rubro recibió un ataque de phishing en 2018, y ubicó al sector manufacturero como el más afectado, seguido por las compañías de la industria minera y PyMEs, informó el reporte anual de Amenazas a la Seguridad en Internet de Symantec, publicado a mediados de marzo.
Ese desempeño coloca a nuestro país como el segundo mayor receptor regional de phishing, el tipo de ataque de ingeniería social que engaña a las víctimas para conducirlas a un sitio web -una réplica del auténtico- y robarles datos personales o bancarios, o instalarles malware.
En este sentido, el informe detalló que uno de cada 10 URLs de la web, a nivel global, es maliciosa.
Argentina es, además, el tercer receptor latinoamericano de spam, que también afecta principalmente a las empresas manufactureras, seguidas por las de minería y de comercio minorista; en este punto, las PyMEs "son más vulnerables que las grandes compañías", destacó el reporte.
En el ámbito del "cryptojacking" -que tras infectar un equipo, logra tomar el control del procesador y usarlo para extraer criptomonedas- la Argentina también ocupa el tercer puesto a nivel regional como receptor de ataques.
La investigación reveló que uno de cada 441 correos electrónicos que reciben los argentinos contiene un malware (código malicioso), lo que ubica al país en el quinto lugar entre los principales receptores latinoamericanos.
Esa misma ubicación ocupa el ransomware (el ataque que encripta los archivos de una computadora o teléfono y los libera tras el pago de un "rescate"), una amenaza creciente en la que el blanco está cambiando de las personas individuales a las empresas.
Esos indicadores hacen del país el cuarto destino principal de los ciberataques que se registran en la región, en un ranking liderado por Brasil, México y Venezuela, respectivamente.
"En general para prevenirse de este delito lo más importante es que cuando recibimos un link, por ejemplo de un banco, tengamos presente que lo que hacen los delincuentes informáticos es modificarte una letra, un símbolo o un caracter, y de esa manera crean un sitio falso y con una página muy parecida a la que vos conoces (del banco o institución) aprovechan y pescan tus datos personales", describió Ariel Garbarz, ingeniero en telecomunicaciones, en diálogo con Buen Día Río Cuarto.
"Por eso hay que usar siempre links conocidos, y cuando uno voluntariamente busca un sitio determinado fijarse bien que el sitio que nosotros tenemos almacenado en favoritos o si lo tenemos que escribir tener mucho cuidado de escribir la URL correcta", añadió.
"El phishing en las redes se suele utilizar para realizar principalmente transferencias bancarias, por eso jamás hay que suministrar claves si no estamos 100 por ciento seguros", sostuvo.
Un informe de expertos en ciberseguridad reveló que se multiplican mails que prometen cuentas gratis de Spotify, mensajes de WhatsApp que ofrecen zapatillas gratis, correos para actualizar los datos de la cuenta de Netflix y reclamos de tarjetas de crédito por cuestiones del homebanking para que las personas realicen un pago o hagan clic en algún enlace que descarga malware.
Estos mails y mensajes parecen provenir de empresas u organismos legítimos pero en realidad se trata de imitaciones que redirigen sitios web falsos para concretar el "cuento del tío" digital, con fines delictivos.
El phishing es hoy el tipo de acción que le genera más alcance al atacante y la tendencia de malware que más está creciendo en el mundo, precisa un informe de la empresa de ciberseguridad F5, que calcula "pérdidas económicas a nivel global de trillones de dólares".
Industrias afectadas en el país
La industria manufacturera es la más perjudicada por ataques de phishing en la Argentina, que se ubica como el segundo país que más incidentes de este tipo recibe en Latinoamérica, informó una reconocida firma estadounidense de ciberseguridad.
Una de cada 1.227 empresas de ese rubro recibió un ataque de phishing en 2018, y ubicó al sector manufacturero como el más afectado, seguido por las compañías de la industria minera y PyMEs, informó el reporte anual de Amenazas a la Seguridad en Internet de Symantec, publicado a mediados de marzo.
Ese desempeño coloca a nuestro país como el segundo mayor receptor regional de phishing, el tipo de ataque de ingeniería social que engaña a las víctimas para conducirlas a un sitio web -una réplica del auténtico- y robarles datos personales o bancarios, o instalarles malware.
En este sentido, el informe detalló que uno de cada 10 URLs de la web, a nivel global, es maliciosa.
Argentina es, además, el tercer receptor latinoamericano de spam, que también afecta principalmente a las empresas manufactureras, seguidas por las de minería y de comercio minorista; en este punto, las PyMEs "son más vulnerables que las grandes compañías", destacó el reporte.
En el ámbito del "cryptojacking" -que tras infectar un equipo, logra tomar el control del procesador y usarlo para extraer criptomonedas- la Argentina también ocupa el tercer puesto a nivel regional como receptor de ataques.
La investigación reveló que uno de cada 441 correos electrónicos que reciben los argentinos contiene un malware (código malicioso), lo que ubica al país en el quinto lugar entre los principales receptores latinoamericanos.
Esa misma ubicación ocupa el ransomware (el ataque que encripta los archivos de una computadora o teléfono y los libera tras el pago de un "rescate"), una amenaza creciente en la que el blanco está cambiando de las personas individuales a las empresas.
Esos indicadores hacen del país el cuarto destino principal de los ciberataques que se registran en la región, en un ranking liderado por Brasil, México y Venezuela, respectivamente.

