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Bautismo con cal en el Ejército:  "Se trató de un delito gravísimo"

Los hechos ocurrieron en mayo. Algunos de los militares todavía están con secuelas, afirmó el abogado Jerónimo Argañaraz. Las víctimas, de entre 20 y 25 años, son miembros del Regimiento de Paracaidistas del Tercer Cuerpo

La Justicia Federal investiga el "bautismo" que recibieron unos 35 paracaidistas que completaban su formación en el Tercer Cuerpo de Ejército, con asiento en Córdoba, a los cuales se les arrojó cal viva y sidra en el rostro.

Jerónimo Argañaraz, abogado de los paracaidistas denunciantes, precisó que el hecho ocurrió en el mes de mayo y que varios de los militares sufrieron serias lesiones por esa práctica, con atención hospitalaria y que “se trató de un delito gravísimo”.

En el video que se viralizó se puede ver que, en el establecimiento militar, un superior les gritaba a jóvenes de 20 a 25 años que tenían rodilla en tierra "¡Paracaidista!" y a la respuesta "¡Siempre!", les arrojaba cal viva en las caras, que quedaban completamente blancas.

El letrado indicó que hay varios jóvenes que hoy “todavía presentan lesiones porque la cal se activa en contacto con la mucosa o con las partes húmedas del propio cuerpo, como la boca, los ojos y las vías respiratorias”.

A los efectivos, además de la cal viva le dieron un "baño de sidra", lo que habría derivado en una situación más peligrosa, denunció.

Si bien señaló que ya no hay internados, aseguró que "hay chicos que tienen quemado el estómago, los pulmones, el esófago, los ojos", por lo que seguían sufriendo secuelas.

En diálogo con Puntal, Argañaraz remarcó que los actos brutales en los bautismos de iniciación están prohibidos desde la muerte de subteniente Matías Chirino, el joven de Holmberg que murió en un acto similar en el regimiento de Paso de los Libres.

A partir de ese momento, el entonces ministro de Defensa, Jorge Taiana, prohibió los rituales de iniciación a la vida militar.

“Es un delito gravísimo. Esto se llama vejámenes ilegales. Paralelamente hay un encubrimiento, hay un documento público por su falsedad ideológica porque labraron actas falsas y no solo eso, sino que hay una coacción por parte de un alto funcionario militar que obligó a estas personas o los quiso amedrentar para evitar cualquier tipo de filtración”, expresó.

Denigrante

Argarañaz afirmó que “emitirle una orden a un soldado para que se ponga de rodillas y denigrarlo, porque no es otra cosa que denigrarlo, para mostrarle el lugar que ocupa porque sos un soldado raso y como soy una persona poderosa, te puede someter a un destrato”.

El letrado sostuvo que el caso Chirino puso fin a esta situación denigrante.

“El hecho en el Tercer Cuerpo del Ejército fue una locura”, disparó Argañaraz.

El Ejército indicó que “fue un error” arrojarles cal viva en lugar de harina.

-¿Cree que se equivocaron y que tiraron cal por accidente?

-No les creo. Por dos cosas, cómo se comportaron después y por algo concreto del hecho. Les tiraron a los 35. En el video se observa que un chico se levanta y va a vomitar, otro empieza a toser, se escuchan toses y gente diciendo qué es eso. Ellos concluyeron de arrojarles cal a los 35. Si hubiera sido un error, hubieran frenado en el chico 3 o 4 y no haber concretado ese vejamen a los 35.

“Estas personas son funcionarios públicos, los jefes tienen la obligación de poner en conocimiento a la Justicia de todo hecho que pueda llegar a constituir un delito”, remarcó el abogado.

Denunció que no actuaron como una institución transparente, sino “de manera corporativa, como una organización verticalista y hasta clandestina. Mantuvieron el hermetismo, evitaron filtraciones, los hicieron atender en el hospital militar o en el regimiento, no sólo eso, sino que labraron una investigación interna ficticia”.

Argañaraz remarcó que un alto funcionario militar les dijo que “les iba a cortar el cuello a quien llamara a la ART o a la Justicia”.

“Eso generó un temor tan profundo en estos chicos, que muchos viven allí adentro, que son del interior de la provincia o del país y en definitiva se negaron a iniciar la denuncia penal, por eso se demoró tanto el inicio de la investigación”, agregó

El abogado dijo que el Ejército no tomó medidas, ya que todos los militares involucrados siguen en sus funciones. “Hay que removerlos de la fuerza y paralelamente hay que aplicar todo el peso de la ley penal por los vejámenes, por el abuso de autoridad, por el encubrimiento, por la falsedad ideológica y la coacción”.