A más de tres semanas de su desaparición, los investigadores pierden la esperanza de encontrar con vida a Américo Guillermo González, de 72 años, en Berrotarán.
Los investigadores tomaron una serie de declaraciones y rastrillaron la zona urbana y la zona rural próximas a localidad, al igual que el campo que había vendido hacía poco tiempo a su sobrino en la localidad de Lutti, con resultado negativo.
También se revisaron cámaras de seguridad ubicadas en distintos puntos de la población y se aguarda el resultado de las ubicadas en el peaje de Arroyo Tegua sobre la autovía de la ruta 36.
En paralelo, la investigación del Ministerio Público Fiscal se orientó a otras líneas de investigación, como las comunicaciones telefónicas de González y las de una computadora, entre otros elementos.
“El trabajo en territorio finalizó la semana pasada con los rastrillajes, con la participación de bomberos, policías y del DUAR. Ahora el trabajo es más técnico y hay que esperar el informe de las comunicaciones”, indicó uno de los investigadores.
El fiscal de Instrucción de Cuarto Turno, Daniel Miralles, avanza hacia una línea de investigación por la que, de corroborarse, podría disponer otras medidas.
González había vendido un campo en los últimos meses, por lo que no se descarta que su desaparición tenga relación con lo económico.
Además, el vecino de Berrotarán vivía solo, ya que estaba separado de hecho con su pareja, pero no se había concretado el trámite de divorcio.
La esposa de González no reside en Berrotarán desde hace varios años, agregaron las fuentes consultadas.

