"Con muchos no nos podemos ver pero compartimos la emoción por teléfono", relató Isabel al hablar sobre su llegada. Asimismo reclacó que no presenta síntomas de coronavirus y que se encuentra en buen estado de salud.
"Estoy bien, he seguido tomando mi medicación y cuando se pueda haré mis controles", detalló.
De todos modos, la riocuartense admitió ahora le resta enfrentar la parte más difíl que es la pérdida de su esposo. "Quiero enfrentar con fuerza todo lo que viene porque he vivido 40 días en Italia sin nada que me atara a él allá. Acá son 57 años de vida compartida, y cada paso que doy siempre algo hay", reconoció.
Al mismo tiempo, contó que afortunadamente pudo traer consigo las cenizas de Arturo, en el mismo vuelo en el que viajó.
Por otra parte, agradeció la ayuda incondicional de Carolina Gunski, funcionaria de la embajada argentina en Italia, quien la asistió en todo momento durante sus estacia en el país europeo. "Fue invalorable, no dejó un día de mandarme mensajes para saber cómo estaba", recalcó.
También indicó que gente anónima le acercaba al hotel desde libros, huevos de Pascua, libros, hasta una tablet; luego de que su caso se diera a conocer en los medios.
Incluso una cordobesa con residencia en Italia desde hace más de 30 años, Fernanda Amigorena, la visitaba todas las tardes para llevarle comida y todos los elementos que necesitaba. "Me mimó como pocos", relató.

