El autor del crimen de Joaquín volvió con sus padres y los Sperani cuestionaron a la Justicia
“Fue un baldazo de agua fría”, fueron las palabras de Mariela Flores, mamá de Joaquín Sperani- el adolescente asesinado por su amigo en Laboulaye-, al conocer que el autor del crimen retornó con sus padres tras salir del Complejo Esperanza el pasado lunes, aunque no residirá en su ciudad de origen. La medida fue ordenada por el juez del caso, Sebastián Moro, y fue duramente criticada por la familia de la víctima, que aseguró que siente “decepción y desprotección”.
“Toman esta decisión pero en ningún momento se prevé una seguridad para nosotros”, manifestó la mujer a LV20 Radio Laboulaye, y además hizo mención al “miedo que (L.) vuelva a hacer lo mismo, para él hay protección pero quién nos protege a nosotros. Se tomó esta medida sin profundizar en lo que los peritos dijeron sobre este chico”.
En este sentido, Mariela opinó “que todo se cortó ahí nomás, lo dejamos a la familia y ahora ¿Quién se va a hacer cargo de lo que vaya a suceder de acá en más?”. “La ley lo ampara, la Justicia lo ampara (a L.) pero acá estamos hablando de un caso sin precedentes en Argentina, es un caso único, entonces la Justicia lo debe tratar como tal porque acá no estamos hablando del chico que sale a robar y mata, estamos hablando de un asesino que premeditó y mató, y todo está todo comprobado”, expresó.
Mariela se refirió a los resultados de las pericias sobre el autor del crimen y enfatizó: “Si bien no pudieron determinar si él tiene una patología psiquiátrica, sí pudieron determinar que al momento del hecho estaba consciente, sabía lo que hacía, o sea no es que actúo por impulso. Tiene capacidades mentales, es inteligente y organizado, entonces estamos frente a un asesino más allá que se lo tome como un niño por su edad”.
A propósito, la mujer volvió a insistir en un cambio en la legislación y una baja en la edad de imputabilidad. “Ahora (L.) se va a reinsertar en la sociedad, va a ir a la escuela , y hasta nos hablaron de que la posibilidad de cambiarle la identidad para que no sea reconocido. Él tiene derechos, mientras yo tengo a mi hijo en el cajón”, reclamó.
No obstante, Mariela aseguró que en su lucha por justicia se sintió acompañada por la sociedad y también destacó el apoyo de otras madres laboulayenses que perdieron a sus hijos en trágicas situaciones y piden respuestas al Poder Judicial.
Qué determinó la Justicia
A través de un comunicado, el órgano judicial precisó que “el Juzgado de Control, Niñez, Adolescencia, Penal Juvenil, Violencia Familiar, Género y Faltas de Laboulaye dispuso que el joven no punible L. M. Z. se reintegre a su medio familiar bajo la guarda de sus padres, en una residencia ubicada en otra localidad, es decir, fuera de Laboulaye”.
Asimismo, se volvió a aclarar que el adolescente no estaba detenido sino que permanecía alojado en la entidad “para su resguardo”. Además se agregó que L. y su familia “no podrán mudar sin la debida autorización judicial”.
El magistrado, en su resolución estableció que “de modo complementario el joven se incorpore a un tratamiento multimodal psicoterapéutico, individual, grupal y familiar de tiempo prolongado”, y también que sus padres “se sumen a un espacio multimodal de orientación que le permita abordar las funciones inherentes al rol parental. Tales condiciones estarán sujetas al estricto control de la Secretaria de Niñez Adolescencia y Familia (Senaf) con la modalidad de ‘supervisión en territorio’.
La readecuación de la medida de resguardo había sido solicitada por el abogado defensor del adolescente, Raúl Palacios; como así también por su representante complementaria, la asesora letrada Mariana Ferreyra, quien fundó su presentación en base a los lineamientos sentados por el Tribunal Superior de Justicia, en la sentencia n.° 389.